jueves, 3 de septiembre de 2009

CON LAS CADENAS PUESTAS, Pablo Pacheco Ávila




Prisión Provincial Canaletas, Ciego de Ávila, 3 de septiembre de 2009, (SDP) El prisionero Pedro González Morgado, de 33 años de edad, recibió un golpe en la cabeza mientras jugaba con un amigo en la galera 43 del destacamento 3, en la Prisión Provincial Canaletas, aquí en Ciego de Ávila.

Conducido a la enfermería del penal, el médico producto de las características de la lesión, le remitió al Hospital Provincial ‘Antonio Luaces Iraola’ de Ciego de Ávila. Según refiere González Morgado, comenzó ‘la noche más trágica’ de su vida.

Primero, el oficial de guardia Brizuela, se opuso a que fuera llevado al hospital en una ambulancia del Servicio Integral de Urgencia Médica (SIUM). Horas después y aquejado de fuertes dolores, por fin fue esposado y conducido al centro clínico docente de la capital avileña. Lo llevaron con grilletes de máxima seguridad, similares a los que aparecen en la televisión, usados contra los supuestos terroristas islámicos recluidos en la Base Naval de Guantánamo.

Al llegar al hospital, el médico de guardia, en ejercicio de su código de ética, pidió a los militares que le retiraran las incómodas esposas al paciente. Los militares se negaron y finalmente el doctor cedió e indicó que a González Morgado se le hiciera un examen de rayos x. Allí se repitió la historia. Los militares repitieron su negativa a retirar los grilletes y se hizo la radiografía con las cadenas puestas. Agotado por el dolor y muy irritado por los atropellos, González Morgado fue ingresado en la sala de observación del hospital, con medicamentos intravenosos en cada brazo.

Luego de horas de intenso dolor y con los hierros puestos, el joven recluso se arrancó los sueros y pidió a los militares que le condujeran a prisión, para así dar por terminada su odisea.

Al otro día, el padre de González Morgado se presentó en la prisión para conocer la situación de su hijo. Cuenta el convicto que el director del centro penitenciario, Reinerio Díaz Betancourt, dijo a su padre con absoluta desfachatez que todo el problema surgió a partir de cuestiones de juego prohibido. “Una gran mentira”, concluyó el afectado.

Al cierre de esta información, Pedro González Morgado se recupera satisfactoriamente de su lesión en la Prisión Provincial Canaletas, en Ciego de Ávila. Reside en la localidad de Morón y le restan 11 meses para extinguir su sanción.
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