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jueves, 21 de mayo de 2009

EL VIEJO GRAU Y SU POLLITO, Frank Cosme


La Habana, Santos Suárez, 21 de mayo de 2009, (SDP) Invariablemente cuando se hojean los libros de Historia de Cuba editados antes del 1959 se notan numerosas lagunas. Muchos sucesos como el “primer Holocausto “que hubo en el mundo, la Reconcentración de Weyler, no están resaltados en la verdadera dimensión nacional e internacional que tuvo. Ni siquiera hay, como en Auswich o Buchenwald, un espacio que recuerde esta barbarie. Solo un ensayo de Emilio Roig de Leuschering donde se muestra la verdad descarnadamente. Este solo ejemplo nos hace meditar que mal anda un pueblo cuando no tiene verdadera memoria histórica.

Después de 1959, esas lagunas fueron rellenadas con escombros, lo que complicó aún más la interpretación de la historia real.

Tanto antes como después, hay historiadores excepcionales. Hortensia Pichardo ha sido uno de ellos. En sus tomos Documentos para la historia de Cuba (Ed. Ciencias Sociales la Habana 1980) se entresacan verdades que no aparecen en los libros de texto escolares. En estos, todo aparece como malo antes de la revolución y bueno después de esta.

Los cubanos ya con más de cincuenta o cincuenta y cinco años tienen el concepto que todos los presidentes que tuvo la República antes de 1959 fueron pésimos. Así por ejemplo, de José Miguel Gómez casi todos piensan que el fastuoso monumento hecho a su memoria y que encabeza la Avenida de los Presidentes se lo construyó él mismo, cuando en realidad fue por una colecta popular.

El caso de Ramón Grau San Martín es el más destacado de todos. No hay un viejo de más de 70 años que no diga que fue el más ladrón de todos. Están no solo influidos por las lagunas de la historia de antes de 1959, sino por la mayoría de la prensa que estaba en manos de la colonia española.

Para abordar este tema, que sé que es espinoso por las múltiples polémicas que he presenciado en las tertulias de catadores de ron, que invariablemente terminan en la política, voy a escoger un fragmento de “Trayectoria y balance del ciclo revolucionario”, ensayo de Raúl Roa sacado del citado libro, donde dice del primer gobierno de Grau, en 1933:

“No se le dio un respiro, vivió en acoso perpetuo, fue combatido por la vieja política, el alto comercio español, la confederación obrera, la embajada americana, la casi totalidad de la prensa y el Partido Comunista en una absurda coincidencia.”

Después del fracaso en cierta medida de la revolución del 33, Grau ocupó de nuevo la presidencia mediante elecciones. En el corto período de tiempo de 1944-48, acometió la “mayor obra de construcciones públicas que se ha realizado en Cuba”, bajo la máxima de que “hay que ir de prisa para liberar a Cuba”: institutos pre-universitarios, el Barrio Obrero, la Vía Blanca, la Avenida Lacret, el Paso Superior, escuelas, comedores escolares, hospitales, casas de socorro. Muchas de las placas conmemorativas de estas construcciones han sido retiradas ex profeso, pero quitar una placa de una construcción “no tapa la verdad”.

Para construir hace falta dinero y naturalmente lo sacó del tesoro público; circunstancia que aprovechó la prensa pro-española para devolver el golpe que le causó Grau en 1933 a la colonia cuando firmó la ley del 50%, acusándolo de corrupto y de malversar los fondos públicos.

La citada prensa armó todo ese revuelo al inaugurar la Fuente Luminosa de Vía Blanca y Boyeros. Los ya citados viejos cagalitrosos de 70 años dicen que el pueblo la bautizó como el Bidé de Paulina (en claro choteo a la Primera Dama de la República). Pero lo cierto que el pueblo tomó de la prensa esta burla, como también el adjetivo de ladrón, pues al desvirtuar todas las demás obras públicas realizadas, se ensañaron en esta fuente y manipularon la opinión pública hasta el punto que hoy día aún se repite lo mismo.

Este antiguo profesor de medicina de la Universidad de la Habana fue realmente un típico cubano. Tenía la costumbre de hablar pausado, cerrando la mano y moviéndola como si “hiciera el pollito”. Su supervivencia en el medio más hostil de la República, su inclaudicable voluntad por llevar el progreso a la nación a pesar de las calumnias, merece que se le siga la pista y que surja con evidencias concretas todo lo que en realidad pudo hacer en esos únicos 4 años que estuvo en el poder.
primaveradigital@gmail.com

EXPECTATIVAS FRUSTRADAS, Miguel Iturria Savón


El Cotorro, La Habana, mayo 21 de 2009 (SDP) Como la prensa cubana sigue en manos del gobierno desde hace medio siglo y los corresponsales extranjeros escriben con cautela para evitar problemas con las autoridades, hay que echarle mano a los textos de los periodistas independientes, los comentarios de los bloggers y los análisis de los comunicadores de otras latitudes para entender lo que pasa a nuestro alrededor.
Los cubanos de a pie enfrentan la realidad sin información. El diario Granma, los periódicos provinciales y los noticieros de la radio y la televisión inventan un país que se fue a bolina hace tiempo. Los partes oficiales recrean la verdad. El discurso del poder parece un cuento para niños con retraso escolar.
Un repaso a los titulares recientes publicados fuera de la isla arroja más información que la aportada por los medios del país. Veamos algunos:
Campaña en Internet para que los estadounidenses puedan viajar a Cuba. (The Chicago Tribune).
El ocaso del Cementerio Colón de La Habana. (El Nuevo Herald).
Louis Michel prevé fin rápido de “posición común” de la Unión Europea sobre Cuba. (EFE).
Mariela Castro afirma que el Ejército cubano rechaza a los homosexuales. (AP).
Cuba muestra varias de sus caras durante conferencia en Canadá. (AP).
Fidel Castro reitera que Cuba no desea volver a la OEA. (EFE).
Burocratismo en Cuba frena la reforma de Raúl Castro para el sistema de salario. (La Journada).
Hablemos del azúcar. (Diario de las Américas).
Silvio Rodríguez: “Prometo seguir planteando que los cubanos puedan entrar y salir del país cuando lo deseen”. (Cubaencuentro).
Proyecto Varela, caminando hacia los cambios. (Misceláneas de Cuba).
Socialismo a la cubana. (El Nuevo Herald).
Los peligros y las tentaciones. (Cubanet).
La improbable entrevista de Gianni Miná. (Generación Y).
En solo unos días, los reporteros extranjeros, los periodistas independientes, los bloggers y un puñado de intelectuales exiliados escribieron joyas informativas sobre la cotidianidad insular. La diversidad de enfoques revela las expectativas frustradas de una nación detenida en el tiempo por la soberbia de un dictador que secuestra el futuro.
Nuestro gobierno no tiene voluntad de cambios. Bloquea la normalización de las relaciones con los Estados Unidos, se burla de los aliados que desean reincorporar a Cuba a la Organización de Estados Americanos; prohíbe el acceso a Internet de los ciudadanos; reprime a la oposición pacífica y enfrenta al supuesto enemigo que le vende millones de dólares en alimentos y medicinas.
La guapería retórica extrema el cinismo en la voz de Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, quien afirmó en Kingston, Canadá, que “Cuba no tiene que hacer nada para resolver diferendo con los Estados Unidos… Las medidas de Obama no son un gesto hacia Cuba… la democracia representativa sería una regresión, un final desequilibrado para la revolución…”
El discurso marcha parejo con la transgresión de los derechos humanos, la manipulación de la prensa oficial y la fatiga del país que naufraga por la estupidez de sus gobernantes.
culturakiss@yahoo.es

EL HIJO PRODIGO Y EL INFANTE DESCARRIADO, Leonardo Calvo Cárdenas


Boyeros, La Habana, mayo 14 de 2009 (SDP) En los días previos a la celebración de la quinta Cumbre de las Americas (Puerto España, Trinidad Tobago 17-19 de abril) vimos al presidente venezolano Hugo Chávez arribar a La Habana, según todas las previsiones, con el objetivo de planificar junto a sus aliados, los hermanos Castro, acciones y diseños de cara al magno evento continental que debía significar el debut del presidente norteamericano Barack Obama en el escenario político y diplomático hemisférico.

A todas luces el plan definido estaba encaminado a sabotear en toda la línea los ambientes y consensos del conclave. Pocas horas antes de la magna cita, apareció el líder venezolano en la Cumbre extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) uniformado, derrochando toda la soberbia y agresividad de que es capaz y dispuesto a dinamitar la reunión de presidentes, aparentemente secundado por sus correligionarios.

Sin embargo, oh milagro divino, todo parece indicar que la sólida presencia y el discurso certero del presidente norteamericano apagaron los ímpetus de la radical agresividad populista. Recorrió el planeta la imagen del presidente Chávez despojado de su escafandra de saboteador de Cumbres, con un discurso más que conciliador y cortés con el mandatario norteño, sin contar que sobre nuestro país atinó a decir en tono muy quedo, y al parecer de manera inconsulta, que Cuba está cambiando. El mundo vio con asombro las imágenes de un Chávez amable y solícito con el presidente Obama ante el que por momentos, pareció una arrobada colegiala rendida a los encantos de su amor imposible. Es de imaginar el malestar y las euforias negativas del “compañero Fidel” al sentirse traicionado en este trance por su principal vástago político.

Las llamadas reflexiones del máximo líder tienen en realidad poco valor conceptual y político, pero constituyen sin dudas un certero retrato psicológico de alguien que después de haber gozado de poder, autoridad e influencia casi sin límites, se encuentra ahora preso de la inmovilidad y el resentimiento.

En sus entregas referidas a la Cumbre de Puerto España, casi no dice una palabra sobre el replegado Chávez y no le ha quedado mas remedio que agarrarse a ese clavo ardiente e infecto que es el presidente nicaragüense Daniel Ortega, quien parece convertirse al menos de momento, en el nuevo paladín del castrismo, a pesar de haber presentado en Puerto España el discurso político más pobre y hueco de los últimos 628 años, desechado por el presidente Obama con muy pocas y meridianas palabras.

Muy mal debe sentirse el Comandante en Jefe al no tener más remedio que atrincherarse tras uno de los políticos más desprestigiados de las últimas décadas. Acusado de abusar sexualmente de su hijastra. Aliado de sus antiguos enemigos para medrar del poder. Enriquecido a costa del sufrimiento de su pueblo. Morador de la mansión que usurpó a quien ahora es su vicepresidente. Secuestrador del sistema judicial para dejar incólumes todos sus desmanes. Martirizador de los excompañeros que no se pliegan a sus designios. Acusado del fraude electoral más sonado de los últimos tiempos. Casi impresentable ante su propio pueblo.

En los días que siguieron a la cumbre, las incoherentes monsergas de Ortega fueron reproducidas por el propio Castro, el mayor, el que habla, así como por los espacios y medios informativos del país. Además fue recibido por el máximo líder, quien debe ser presa de una gran frustración al no tener ni siquiera el consuelo de poder lanzar sobre Chávez toda su batería de insultos e ironías porque son muchas las dependencias y compromisos que amarran al alto liderazgo de La Habana con el arrogante caudillo de Miraflores, quien por cierto ni siquiera al regresar a sus predios ha retomado su agresiva retórica anti yanqui.

Esta vez, gracias a la debilidad connatural de un régimen cuya elocuencia y vocación represivas son tan grandes como su ineficiencia, el comandante en jefe tendrá que rumiar hacia adentro su enfado hasta que se le pase, puesto que el nuevo comodín de Managua no puede aportar los recursos y el petróleo que necesita para mal sostener el desastre nacional que padecemos.

Como dirían hace ya tres décadas los ilustres Willie Colon y Rubén Blades: “la vida te da sorpresas”, el Castro mayor no imaginó que al final de su triste camino tendría que lidiar con un presidente norteamericano afrodescendiente y brillante, ni verse obligado a echar mano al más impresentable de los políticos occidentales porque su hijo pródigo se convirtió de momento y por arte de (la) magia (de Obama) en un niño descarriado.
elical2004@yahoo.es Historiador y politólogo

MILITARISMO EN CUBA. Alvaro Yero


Mantilla, La Habana, 21 de mayo de 2009, (SDP) Es visible que desde hace un tiempo aumentó la presencia de militares en las calles e instituciones cubanas. Sucede cuando se debate el inmovilismo político oficialista y las necesidades de nuevas y plurales reformas económicas y aperturistas.

Hay una fuerte evidencia que desde la nominación presidencial de Raúl Castro, el gobierno temeroso de una explosión popular a decidido sacar a las calles sus fuerzas antimotines y medios blindados. Por lo que en las cuadras y avenidas, pueden verse grupos de militares de intervención rápida, entre otros tristemente celebres por reprimir a civiles o grupos opositores a la política oficial.

Recientemente según declaraciones indiscretas de miembros del MININT, el gobierno indicó que reprimirán sin contemplaciones a todo o a todos los que se manifiesten en contra del gobierno y su ideología única. Representantes de grupos opositores han expresado esta preocupación valida y han referido no saber el tipo de peligros que correrán las personas que los componen. Semejantes órdenes dejan las manos libres a los militares para acciones poco claras. Estas pueden ir desde golpizas, hasta el asesinato de desafectos entre políticos, civiles y periodistas independientes, situados en la mirilla oficial por exponer al mundo los desmanes del aberrante sistema político militarista. Sus prácticas, constituyen delitos de lesa humanidad y se asemejan mucho a las de otras dictaduras, como las de, Stalin, Hitler y Pinochet.

Recientemente el destacado periodista Guillermo Fariñas Hernández en su libro (Radiografía de los Miedos en Cuba) explicaba en uno de sus capítulos que varios eran los motivos de los miedos militares y civiles, porque el mismo método de terror decretado por el gobierno, ha calado en la mentalidad oficial y gobernativa y hace al gobierno y sus militares, víctimas también.

Actualmente las instituciones han sido renovadas. Cambió el mando civil y se entregó a personas que ostentan cargos y grados militares. Esto ha ocurrido desde niveles de gobierno, hasta niveles civiles e institucionales. Algunos sociólogos y estudiosos del tema dicen que, evidentemente la política Raulista se mueve hacia la generalización del militarismo, dentro de unas supuestas transformaciones, sin beneficios visibles para la economía o el pueblo. Sin pizca alguna de apertura político social. Aunque no han tenido apoyo mayor, los sectores políticos oposicionistas que luchan pacíficamente por restablecer el orden constitucional pluralista tradicional, deben tener en cuenta que hay que continuar la búsqueda de la libertad sin cansancio.
yerofelipe@gmail.com

DE LA BRAVA A LA BRAVA Ramón Díaz-Marzo


Habana Vieja, La Habana, mayo 21 de 2009, (SDP) Esta entrevista, será diferente al clásico sistema de preguntas y respuestas. Hemos descubierto que nuestra intervención le quitaría dinamismo. Por tanto le cedemos la palabra a nuestra fuente que, por razones de seguridad, ha querido permanecer en el anonimato.

Todo empezó porque Menocal no quiso hacer elecciones. Simplemente dijo: “yo quiero seguir de presidente por que me sale de los cojones…” Eso se conoce en la Historia de Cuba como “La Brava”. Entonces los seguidores de José Miguel Gómez se alzaron.

Un general norteamericano, Enoch Crowder era quien realmente mandaba en Cuba. Tenía un buque de guerra, el Missouri, anclado en la bahía de La Habana. El general norteamericano vino porque había una guerrita entre liberales y conservadores. El problema se resolvió cuando el general vino con un maletín cargado de dólares, se reunió con José Miguel Gómez en un central azucarero y le preguntó “¿cómo es este problema, man?”. José Miguel Gómez le refirió la historia del alzamiento y el general americano abrió la maleta y le dijo a José Miguel Gómez: “coge lo tuyo”. Existe una secuencia fílmica cuando José Miguel Gómez sale con un fajo de billetes en la mano y mostrándolo le dice a sus partidarios: “¡caballeros ya, este problema se resolvió, cada uno para su casa, este problema se resolvió!” “¡Se acabó esto!”.

Y cada uno se fue para su casa y continuó Menocal en la presidencia hasta 1920 que vino Zayas. Le llamaban el pesetero.

Te digo que fue uno de los dos más grandes fraudes presidenciales que se han hecho en Cuba. El otro lo hizo don Tomás Estrada Palma, que botó del trabajo a todos los liberales, al descaro, pues si tú eras liberal te botaban del trabajo. Y obligó a José Miguel Gómez a marchar al exilio porque lo iba a matar. Es decir, que el primer presidente que tuvimos aplastó a la oposición y se presentó a las elecciones como candidato único.

Nuestro primer presidente, don Tomás Estrada Palma, es quien provoca la primera intervención militar del gobierno norteamericano después que Cuba se había proclamado país “soberano” y en su Constitución del año 1901 nos endosaran la Enmienda Platt. Pero se prohibía expresamente que el Presidente gobernara a la nación por un segundo periodo. Sin embargo, tú puedes acusarlo de anexionista, de todo lo que tú quieras, pero de ladrón no. Fíjate que él se quedó en Cuba y murió en la pobreza trabajando la tierra con sus propias manos, allá en Holguín.

Mc Kinley, el entonces presidente de los EU, le había regalado a don Tomás Estrada Palma un reloj de oro y cuando este terminó su período, devolvió el reloj y dijo “ese reloj es para presidentes y ya no soy presidente”.

Fíjate que el Generalísimo Máximo Gómez lo fue a buscar en el año 1901 cuando se iban a efectuar las primeras elecciones en Cuba. Cuando se presentó Alfredo Zayas, el Generalísimo dijo: “ese no” y miró en derredor a ver quiénes estaban.

Sin embargo, el gobierno de Alfredo Zayas fue el más democrático. Con Alfredo Zayas todo el mundo hizo lo que le dio la gana. Alfredo Zayas fue íntimo amigo de José Martí, y una de las figuras más importantes del Partido Revolucionario Cubano. Don Alfredo fue el único que no fue general, de todos los presidentes que pasaron por la primera etapa de la primera república. Esa es la etapa que se conoce como “Generales y Doctores”, que el escritor cubano Carlos Loveira muy bien supo reflejar en su libro del mismo título.

Aparte de que Alfredo Zayas fue abogado, es el único presidente cubano que ha sido intelectual. Escribió varios libros. Los demás presidentes tenían un bajo nivel cultural. En el caso de Gerardo Machado, lo hicieron “Doctor Honoris Causa” de la Universidad de La Habana por un gesto de guataquería. ¿Por qué? Porque amenazó a todos los profesores con no pagarles su sueldo y los profesores llegaron a la conclusión de que había que calmarlo de alguna manera. Los estudiantes le tumbaron a Machado aquella famosa valla que decía: “Gracias a la generosidad del presidente Gerardo Machado se construirá en este lugar la escalinata universitaria con su Alma Mater”. Denunciaron públicamente en la escalinata que Machado era un tirano. Los profesores no querían botar de la universidad a los alumnos implicados ni tomar ninguna medida disciplinaria. Y como había un contubernio en el asunto con los estudiantes y la cosa no estaba muy clara, Machado le suspendió el salario a todos los profesores. Entonces el cuñado de Machado, que era profesor de agronomía, llamó al claustro y les dijo: “¡Caballeros, vamos a pasarle la mano al viejo que nos está poniendo la luz roja y nos vamos a ver todos jodidos! Y fue cuando lo nombraron Doctor Honoris Causa. Y el único que se opuso a ese nombramiento fue el profesor Juan Bautista Curí Almeja.

Machado se atrevió a cerrar la Universidad y uno de los estudiantes que protestaron públicamente fue José Francisco Chelala y Aguilera.

Otro caso en la historia de la Universidad lo protagonizó muchos años después el propio José Francisco Chelala y Aguilera cuando El Jefe hizo una depuración en la Universidad en los primeros años de la Revolución.

Chelala era quien hacía la depuración encomendada por El Jefe. Chelala botó a todos los profesores batistianos y trató de volver a instaurar la autonomía universitaria, y entonces el Jefe le dice a Chelala que eso no… y es ahí cuando Chelala pide la renuncia a través de una carta que se encuentra en los archivos… donde le dice al Jefe: “ Parece mentira que tú y yo hayamos luchado tanto por la autonomía universitaria y que Batista cerró la universidad pero jamás se atrevió a suspender la autonomía, y ahora seas tú el que le dé el tiro de gracia a la autonomía universitaria…”

Esos fueron los dos grandes traspiés que tuvo Chelala. El primero con Machado y el segundo con el Jefe.

Juan Francisco Chelala y Aguilera, estudiante de medicina, fue el primer presidente del Directorio Estudiantil Universitario y encabezó la protesta contra la prórroga de poder de Gerardo Machado en el año 1927. Y Julio Antonio Mella era el presidente de la FEU.

Chelala fue miembro del Partido Comunista antes de la Revolución del Jefe. Cuando Machado, Chelala no era comunista. Él se hace comunista en el exilio y termina su carrera de medicina en Francia, en la Sorbona de Paris.

Chelala prestó su casa donde se efectuaron reuniones para los preparativos del ataque al “Cuartel Moncada”. Aparte de eso, él fue la figura, después de Alemán, que era el segundo de Eduardo Chibás (la figura más importante del Partido Ortodoxo en Cuba). Chelala también era senador de la República.

Cuándo triunfó la Revolución de 1959, a raíz de la discrepancia con el Jefe, a Chelala lo botaron del trabajo, de todas partes, lo multiplicaron por cero. El problema es que Chelala no aceptó las ideas del Jefe. El Jefe le dijo a Chelala que la Reforma Universitaria que él hacía no se correspondía con su pensamiento (el pensamiento del Jefe), pues para Chelala, de la Universidad, lo único que era intocable era la autonomía universitaria. Fíjate si el problema era grave que el propio Fulgencio Batista, que fue tan sanguinario, jamás se atrevió a tocar la “autonomía universitaria” que venía desde la época de Julio Antonio Mella. Si Mella hubiera estado vivo también hubiera protestado contra la abolición de la autonomía universitaria. Para esos personajes, la brújula de su vida había sido defender la “autonomía universitaria”. Y sin embargo, al triunfo de la Revolución, el Jefe la dio por finiquitada.

El Jefe obró rápido desde que bajó de la Sierra Maestra. Se apropió de los centros neurálgicos que pudieran atentar contra su poder en el año 1961. Desmontó la República pretextando el uso que pudiera darle el enemigo. Desmontó la sociedad civil. Es la época de la nacionalización de la enseñanza, de “Palabras a los intelectuales cubanos” (“dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada”). También desmontó los sindicatos, para eliminar la posibilidad de que los sindicatos tuvieran un accionar propio que era la esencia de la CTC (Central de Trabajadores de Cuba). Y también lo hizo con la libertad de prensa. Se intervinieron todos los periódicos. Con la Revolución todo, contra la Revolución nada, quiere decir que todo lo que se hable y escriba tiene que ser a favor de la Revolución. ¿Y entonces qué periódico va a existir que no repita lo mismo?

Yo pienso que todo su plan de gobierno ya lo traía preparado desde la Sierra Maestra y, quizá desde antes… ¿Todavía tú crees que la Revolución cubana del año 1959 fue un producto de la improvisación? Yo recuerdo que al principio de la entrevista que le hace la CBS en el año 1959 una de las preguntas era “¿usted no tiene miedo?”, y el Jefe responde: “Yo lo que me siento es preocupado”.
ramon597@correodecuba.cu

INTEGRACIÓN SIN DEMOCRACIA EN AMERICA LATINA, Álvaro Yero


Mantilla, La Habana, 21 de mayo de 2009, (SDP) Con fecha 15 de mayo, el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, presentó un artículo titulado, “Integración es necesidad vital, para América Latina”.

El mismo reseña el encuentro del mandatario venezolano Hugo Chávez, con la presidenta de argentina, Sra. Cristina Fernández de Kichner. Ambos líderes se refirieron a las políticas que deben implementar los países que integran los proyectos del ALBA y abogaron por el levantamiento del embargo económico impuesto por Estados Unidos a la Habana. Para esto, argumentaron, que sin integración, no hay libertad posible para nuestros pueblos latinoamericanos.

Nos preguntamos: ¿Cómo piensan llevar a cabo los procesos de integración, al suprimir el derecho democrático de las minorías? ¿Qué unidad puede haber si no existen derechos humanos?

Como respondería la presidenta Cristina Fernández a la siguiente pregunta: ¿Pueden ser libres los hombres y una nación cuya política coarta las libertades tan simples como la libertad de expresión? De la cual hago uso a escondidas y con temor de perder la libertad, por estar prohibida en Cuba.

¿Como pretenden hacernos creer que ellos, a coro con la dictadura habanera, desean tiempos de integración y cooperación, si principalmente Chávez, fomenta una política de antiamericanismo?

Obviamente todos estos mandatarios mienten o no comprenden que para que haya integración, debe de haber democracia y transparencia.

A fin de cuentas el cese del antagonismo latinoamericano con la poderosa nación del norte de América produciría un clima idóneo de paz y florecimiento comercial, ya que America Latina podría insertarse en el beneficioso sistema de libre mercado y aprovechar los dividendos comerciales del intercambio con los Estados Unidos. Esto apoyaría notablemente su sistema económico, que independientemente de la actual crisis económica en EUA, pudiera situarla en la misma posición que Chile, camino al progreso.

Pero esto, sin antagonismos ni lenguajes guerreristas con los americanos que sólo fomentan odio y resentimiento en ambas partes.

¿Cómo pretenden estos señores, presidentes latinoamericanos, alcanzar un progreso integracionista y desarrollo regional, mediante el fomento del odio y la intolerancia contra una nación que es parte de la región y es democrática y plural. Con crisis o sin ella su modelo político económico no solo sirve de inspiración, si no que siempre ha estado ahí, a la vista de todos.
yerofelipe@gmail.com

jueves, 14 de mayo de 2009

EL TURNO PARA DAR, Juan González Febles

Lawton, La Habana, 14 de mayo de 2009, (SDP) Entre los redactores de las Reflexiones atribuidas al ‘Compañero Fidel’, no puede faltar el humorista. Titular una de esas elaboraciones “Darlo todo”, parece un chiste. Sobre Fayad Jamis, poeta y artista plástico cubano ya fallecido, he leído lo que testimonió su viuda y lo que escribió su amigo el poeta Rafael Alcides, que reside en Cuba. Dar algo, cualquier cosa a este régimen, es una inversión más que costosa, dolorosa.

Esto es algo, que Fayad Jamis comprendió antes de morir. Parece haberlo hecho decepcionado. Como sucede en el instante postrero, comprendió que la libertad existe y que incluirla en el paquete etiquetado como ‘todo’ en su poema, era simplemente demasiado.

Conozco la amargura y la frustración de esos que le entregaron su fe, sus años más fértiles y su creatividad a este régimen. Los veo y confieso que llegan a darme pena. En sus elaboraciones, el ‘Compañero Fidel’ primero, echó mano a un poeta comunista cuyo nombre olvidé y luego por Fayad Jamis. Ninguno de los dos puede responder cosa alguna, están muertos e incapacitados para rectificar.

En aquellos años iniciales, los intelectuales sentían vergüenza por no ser violentos. El argentino matador, les acusaba de no ser auténticamente revolucionarios. La respuesta de muchos fue elaborar obras mediocres que ensalzaron a la revolución fusiladora, incapaz de crear riquezas, pero capaz de repartirlo todo, de la forma más arbitraria y caprichosa que alguien imaginara jamás.

Yo era niño y mi familia me mantuvo ajeno a cosas que en aquel tiempo, no eran para ser discutidas en presencia de los pequeños. Más tarde y ya adolescente, leí el poemario ‘Fuera de Juego’, del poeta Heberto Padilla. Desde aquel momento comencé a vislumbrar que era lo que se me pedía y me determiné a no entregarlo jamás. Me pareció muy difícil hablar sin lengua y echar a andar sin pies.

La exhortación a darlo todo, llega desde Punto Cero, desde Nuevo Vedado, Miramar o Kohly. Uno se pregunta qué más es lo que debe dar. Las comodidades, no. Nadie que no pertenezca al círculo del privilegio las tiene. No hay ventajas materiales que entregar, ya estas se encuentran en manos de los elegidos, entonces: ¿Qué es lo que pide el Compañero Fidel, qué ya no haya arrebatado? La respuesta es simple y sencilla como la verdad, quiere silencio, obediencia y más tiempo para continuar su espiral eterna de peticiones.

De veras que esto de darlo todo, al cabo de 50 años, tiene que ser un chiste. Dicen que en la historia, todo ocurre dos veces. La primera vez como tragedia, la segunda como comedia. Parece que la tragedia del Comandante necesitó en su elenco un argentino y lo tuvo.

Ahora, en el inevitable momento de la comedia, llegó alguien de Argentina para llenar el lugar. Como los tiempos han cambiado, en esta oportunidad no se trata de un fusilador. Esta vez le tocó a una pobre anciana jubilada, con poco para llenar su ocio. Se llama Stella Calloni y no le conozco obra de peso conocida. Pero como ahora se trata de la comedia y de un chiste… vale.
jgonzafebster@gmail.com

SILVIO NO PUDO ESTAR EN EL MADISON SQUARE GARDEN, Luís Cino

Arroyo Naranjo, La Habana, mayo 14 de 2009 (SDP) Por estos días, el cantautor Silvio Rodríguez tiene perreta porque las autoridades norteamericanas no le permitieron participar en el concierto del Madison Square Garden por el cumpleaños 90 del folklorista Pete Seeger.

Silvio Rodríguez aunque dice no saber por qué lo invitaron, se sentía con derecho a estar en el homenaje a Pete Seeger. En cierta forma, tenía casi tanto derecho a estar en el Madison Square Garden como Bob Dylan, Joan Baez o Bruce Springsteen (que no sé si estuvieron porque en Cuba, los medios oficiales sólo refirieron del concierto que a Silvio le impidieron asistir).

El cantautor cubano trabó amistad con Seeger en La Habana en 1967 durante un festival en la Casa de las Américas. Por entonces, Pete Seeger había popularizado internacionalmente la Guantanamera con versos de Martí, se pronunciaba contra la guerra de Vietnam y era uno de los principales exponentes de la canción protesta.

Pero en el mundo de hoy, lo que menos cuenta son los derechos de las personas. Menos que todo, a viajar. Silvio, por servir fielmente a un régimen que regatea los derechos humanos de su pueblo, debía saberlo bien.

La visa de Silvio Rodríguez se trabó en la burocracia yanqui. Las autoridades norteamericanas alegaron que la solicitud fue presentada demasiado tarde. En todas partes cuecen habas. Pero Silvio, a quien han botado de lugares mejores, lo considera otra afrenta de los yanquis contra la revolución cubana y se siente tan decepcionado con la administración Obama como si Bush siguiera en la Casa Blanca. Silvio, como siempre, en plena sintonía con el pensamiento del Jefe.

Aunque no soy partidario para nada de las prohibiciones contra los derechos de las personas, vengan de donde vengan, en lo personal me alegra que Silvio no haya podido estar en el Madison Square Garden. Es una modesta forma de vengarme por todo lo que me defraudó.

Como a tantos de mi generación, me engañaron sus versos, su guitarra, sus botas rusas y aquella voz descarnadamente humana que creímos cantaba por nosotros. Al final, luego que vendió su alma, resultamos ser malos bailarines de su fiesta, demasiado modorros para su escuela de capacitación política.

Desde que renuncié a los discos de Silvio, prefiero a Pablo Milanés. Canta como Dios sus hermosas canciones y aunque se queja de que los periodistas le preguntan acerca de política como si fuera un ministro, suele responder con bastante sinceridad. A propósito, ¿estaría Pablito Milanés invitado al homenaje a Pete Seeger? Lo digo porque como participó también en aquel festival de la canción protesta de la Casa de las Américas en 1967, tenía tanto derecho a estar en el homenaje de New York como Silvio.

Pero repito, lo de menos son los derechos. En definitiva, a Celia Cruz, la Reina, las autoridades cubanas, además de borrarla del Diccionario de la Música Cubana, le impidieron venir a La Habana al entierro de su madre. Murió en el exilio, sin poder volver a su tierra.

A Willy Chirino le niegan la posibilidad de hacer un concierto en La Piragua, tal como solicitó al gobierno cubano, ahora que dice estar dispuesto a discutir “de todo” con los norteamericanos.

Lo que es mucho peor, los cubanos tienen que pedir permiso al Ministerio del Interior para entrar o salir de su país. Desde hace 50 años, tienen que cargar con las aberrantes tarjetas blancas y el concepto perverso de “la salida definitiva”. Pero la prensa internacional habla poco de eso. Prefiere dedicar su espacio a la negativa de la visa norteamericana a Silvio Rodríguez. Como si importara más el derecho a viajar a los Estados Unidos del cantautor que los derechos de viajar y regresar a su país de todos los cubanos. Ventajas que da la fama, incluso la mala fama.
uicino2004@yahoo.com

DOS CORONELES, José Antonio Fornaris.

Managua, La Habana. 14 de mayo de 2002. (SDP) Leonardo Tamayo Núñez tiene 67 años. Está en el ejército desde abril de 1957. Se incorporó a las guerrillas siendo todavía un niño. Participó en numerosos combates durante la etapa insurreccional. Fue el segundo jefe del Pelotón Suicida. Estuvo diez años y medios junto al Che Guevara, era su ayudante y jefe de escolta.

Es el Urbano de la guerrilla enviada a Bolivia y uno de los tres sobrevivientes de esa fracasada empresa intervencionista. Antes había estado también con el guerrillero argentino Che Guevara en África.

Jugó un rol básico en la localización de los restos mortales en Bolivia de la alemana Tania la Guerrillera.

Combatió en la guerra de Angola. Sus últimas actividades bélicas las desarrolló en Nicaragua en 1988. Tiene tres heridas de balas y veintiuna por una granada de mano. Son sus marcas de guerra.

Es licenciado en derecho, pero su grado militar es sólo de coronel. En la actualidad labora en las oficinas de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

La misión más importante que le han encomendado en los últimos tiempos, según parece, fue ir a España a servir de asesor en la filmación de las dos partes de la película sobre el Che, El Argentino y la Guerrilla.

Alejandro Castro Espín, tiene 47 años; que se conozca, nunca ha participado en acciones bélicas. Jamás “le ha tirado ni un hollejo a un chino”, como suele decirse en estos casos en el argot popular, y su grado militar es de coronel.

Pero además, está subiendo como la espuma. Recientemente la televisión lo mostró en la presentación de un libro de su autoría. El auditorio era selecto, incluyó hasta un miembro del Buró Político del Partido Comunista.

Y el viernes 25 de abril estaba situado inmediatamente detrás de su padre, el general gobernante, Raúl Castro, que presidía una reunión del Consejo de Defensa Nacional.

Es muy probable que estemos observando los primeros atisbos del deseo manifiesto de una sucesión dinástica al estilo de Korea del Norte.

Reconforta en alguna medida pensar que si una maniobra tan humillante como esa para la nación cubana se está gestando, que habrá militares pundonorosos dispuestos, al menos, a quebrar su espada como en su momento lo hizo Federico Capdevila ante la ignominia de la condena a muerte de los ocho estudiantes de medicina, en 1871.

Los Castro han dicho en más de una ocasión que odian el nepotismo, pero lo que se percibe es todo lo contrario. De gente que ha estado 50 años en el poder es imposible esperar nada bueno. “El poder absoluto corrompe absolutamente.”

Si los preparativos para mantener a la dinastía Castro en el “trono” están en curso, habrá que detener ese crimen porque de materializarse, todos los cubanos seríamos convertidos en hombres de siete meses.
fornarisjo@yahoo.com

UN HOSPEDAJE CON ESCOPETA, Guillermo Fariñas Hernández.

Santa Clara, Villa Clara, 14 de mayo de 2009, (SDP) Uno de los problemas de mayor dificultad en la Cuba actual es el hospedaje en La Habana de los ciudadanos de a pie que residen en provincias. La mayoritaria masa de cubanos que no poseen divisas libremente convertibles, no pueden acceder a los altísimos precios de los hoteles planificados para turistas extranjeros.
Ya pasaron los tiempos donde los ciudadanos de este país no podían acceder a esas instalaciones hoteleras. Con el gobierno de Raúl Castro se decretó eliminar toda restricción a estos. Incluso estas prohibiciones para entrar a los hospedajes eran violatorias de la propia Constitución de la República de Cuba vigente.
De unos poquísimos hostales en muy mal estado constructivo a precios asequibles en moneda nacional que existían en la urbe de La Giraldilla, todos resultaron reparados con apresuración e indecencia. El motivo del apresuramiento fue que pasaron a cobrar a sus huéspedes en pesos cubanos convertibles.
Hoy, el impedimento que padecen los nacionales es de otro tipo, pero más lacerante aún. Es algo humillante para los hijos de esta isla, porque ellos no tienen libertad ni solvencia económicas para rentar alguna habitación hotelera de cualquier categoría.
Una solución encontrada es la de alquilar en casas de familias no autorizadas legalmente. Pero la gran dificultad son los altos costos a entregar a los anfitriones, ya que estos propietarios fuera de la ley equiparan la cantidad de pesos cubanos a su equivalente en dólares o cuc.
La solución generalizada es acudir a molestar a familiares o amigos que residan en los predios habaneros. Esto crea desagrados e incomprensiones por parte de los inquilinos en sus mismas viviendas, porque ven violada su intimidad por gente ajena al núcleo familiar gregario.
Los opositores pacíficos al régimen del Dr. Fidel Castro son mayoritariamente personas humildes y sin acceso a grandes cuantías de dinero. También se las ven bien negras para poder pernoctar en la capital, debido a que tienen que molestar a sus hermanos de luchas e ideas y romper sus intimidades.
Además de tener que enfrentarse a los represores de oficio por sus actividades contestatarias no violentas, se ven en la necesidad de pasar por el penoso trance y hacerse entes molestos. Los oficiales de la Seguridad del Estado explotan al máximo estas circunstancias y con infiltrados provocadores crean incidentes penosos.

No todos los luchadores pro democracia vecinos de La Habana se atreven a facilitar donde dormir a homólogos suyos oponentes al régimen castrista venidos del interior del país. Este acto de solidaridad socio-humana pasa por un periodo de exploración hasta hacerlo algo relativamente definitivo.

Dentro de las personas que ofrecen sus hogares como albergues a sus análogos en posturas políticas, se destacan algunos hospederos que usan esta supuesta postura de solidaridad para chantajear políticamente a sus huéspedes cuando les presionan directa o indirectamente para que secunden sus iniciativas opositoras.
Existen casos conocidos de opositores pacíficos que no aceptan las pautas impuestas por sus improvisados hoteleros y estos los han puesto sin contemplaciones de ningún tipo de patitas en la calle. Porque estos “generosos” aunque digan que no, llevan el totalitarismo dentro, aunque simulan ser democráticos.

Hospedar a un hermano contra el totalitarismo, más allá de un favor, se convierte en un deber patriótico, porque la Patria libre no se construye con gravámenes de los adversarios y mucho menos de los aliados. Coaccionar a un cofrade en la batalla política contra el fidelismo es una manera de ser hipócrita, pues es un hospedaje con escopeta.
cocofari62@yahoo.es

jueves, 7 de mayo de 2009

DESDE UN BALCÓN ÁRABE, Luís Cino

Arroyo Naranjo, La Habana, mayo 7 de 2009 (SDP) Santiago Alba Rico, que gusta definirse como “un agitador político literario”, escribe obsesivos ensayos contra el consumismo. Lo considera, en todos los sentidos, insostenible, autodestructivo, suicida.

Hace casi 20 años, se mudó de Madrid a Egipto y luego a Túnez, donde reside. Se siente muy cómodo en el mundo islámico, que considera (sus razones tendrá) “amistoso y acogedor”. Desde un balcón árabe, asistió anonadado al desplome del bloque soviético y al avance del capitalismo sobre Europa Oriental. Llegó entonces a curiosas conclusiones.

Hastiado de Occidente, Mediterráneo de por medio y dos décadas después de la caída del Muro de Berlín, considera que Europa es “un continente muerto”. Entre sutras subrayados, cantos de almuecines, pregones del zoco y alguna que otra pipa de hashís, le consuela declarar que “la supervivencia política de la humanidad se decide en América Latina”.

Para Santiago Alba, la monarquía castrista, que resistió atrincherada hasta que llegaron los nuevos tiempos de populismo izquierdista al continente, es la vanguardia política del mundo. El escritor madrileño, incondicional de la revolución de Fidel Castro, viaja a Cuba con frecuencia. Necesita esas visitas como el aire que respira. O el bastón de palo de caguairán para cojear, a gusto, del pie izquierdo. El problema es que en cada viaje, al observar el desgaste y los retrocesos de dicha revolución, regresa bastante deprimido a su mirador tunecino.

Si se habla del socialismo cubano, Alba rechaza las críticas que se refieren a un modelo obsoleto y caduco. Pero advierte de los peligros de la desconexión con los jóvenes, los efectos del turismo y la doble economía, “el acceso jerarquizado y desigual al consumo y la inevitable penetración de valores a contrapelo de la revolución”.

Entrevistado recientemente por la publicación mensual habanera “La Calle del Medio (de la que es colaborador regular), confesó: “me inquieta un poco haber escuchado a algunos cubanos que hablan como si lo único que le faltara a este país para ser realmente socialista fuese…capitalismo”.

Al escritor, que pontifica sobre la virtud en la indigencia, el mito del Buen Salvaje y otras bellas tonterías, se le escapa que lo que falta a los cubanos, más que mayor o menor dosis de capitalismo o socialismo, es libertad de todo tipo.

Si de capitalismo se trata, puede dar un paseo por los barrios exclusivos del oeste de La Habana. Probablemente le aterre descubrir que la elite es mucho más ostentosa y consumista que los nuevos ricos que dice combatir en aras de la pureza ética e ideológica de la revolución.

Los cubanos, en medio de sus carencias y precisamente a causa de ellas, idealizan la sociedad de consumo y aspiran, sin ninguna posibilidad razonable de conseguirlo, a niveles de vida del Primer Mundo. Añoran lo que no tienen, aprendieron a acaparar todo lo que mañana puede escasear, aprendieron el robo y el mercadeo como modos de sobrevivir.

Para espanto de Santiago Alba, a partir del Período Especial, en vez de alcanzar la virtud su máximo esplendor en medio de tanta penitencia purificadora, aumentaron los corruptos, los ladrones y las putas. Por lo demás, fue cual si hubiera caído una plaga bíblica. El arte se convirtió en una postal turística, menos parejas decidieron tener hijos, el marabú invadió los campos, los suelos se hicieron más salinos y mermaron los manantiales. Casi se acabaron las mariposas, las abejas, las cotorras, las jicoteas, los manatíes, los peces de los ríos y los gatos en los tejados. Faltó poco para que nos quedáramos sin árboles de tanto talar para construir bajareques y cocinar con leña.

Pero Alba, que está advertido de lo difícil que es luchar contra el antipuritanismo, la tolerancia y las libertades engañosas del capitalismo, aconseja resistir y trata de convencer a los cubanos que “reprimirse es no sólo bueno, sino además hermoso”.

Le dan pena los que se rinden. Considera conveniente advertir a los malagradecidos y desaprensivos, la inmensa fortuna de tener un abuelo sabio que diserte sobre el calentamiento global, la crisis financiera, los bombillos ahorradores, las bombonas de gas líquido y los secretos de ablandar frijoles (si es que los hay) en una olla de presión china.

Desde un balcón árabe, Santiago Alba Rico sopesa las ventajas y los riesgos del socialismo cubano y aconseja resistir a cualquier costo las tentaciones caníbales de la sociedad de consumo.
luicino2004@yahoo.com

¿DONDE FUE A PARAR EL SENTIDO COMÚN?, Frank Cosme


Santos Suárez, La Habana, 14 de mayo de 2009, (SDP) En 1944, un año antes del final de la Segunda Guerra Mundial, la Universidad de Chicago publicó “El camino de la Servidumbre” del economista Friedrich Hayek. Sus observaciones, al paso del tiempo, han resultado acertadas. Una de ellas es que, por vivir en Inglaterra y E. U. ha ido afianzándose en él la convicción de que en estos países actúan “algunas” de las fuerzas que destruyeron la libertad en Alemania. Afirma también que la mayor parte de la gente cuyas opiniones ejercen influencias sobre el desarrollo de la nación son socialistas en mayor o menor grado.

¿Tendría razón esta afirmación de este economista? Meditemos.

-Me paso un par de horas para comprar pan o viandas. Cuando voy a preparar la comida, me faltan la leche o los huevos. Tengo que fregar sin una gota de agua, con un mal pedazo de jabón.

-La bebida es cara. La cerveza aguada, como si la hubieran hecho de mala gana.
Esto, que parecen afirmaciones de cubanos actuales, fueron expresadas por ingleses en 1947, hace ya 61 años. Para el que cuestione estas afirmaciones, lo remito a una investigación realizada por Fulton Oursler y publicada por Selecciones de Noviembre de 1947.

Habían pasado solo 3 años y la profecía de Hayek se había cumplido en la Gran Bretaña de la post-guerra, pues los Laboristas Británicos (Socialistas) llegando al poder en ese período, hundieron en la debacle a ese país y lo condujeron a estar muy por debajo de Japón y Alemania, los supuestos “derrotados”.

Pasemos al súper-capitalista Estados Unidos. Aunque allí no fue tan evidente como en el Socialismo Británico, si hay pruebas de “excesivas regulaciones” por parte del Estado.

En 1946, un inventor apellidado Tucker construyó un automóvil que tenía todos los adelantos del auto actual, ¡hasta frenos de disco! No pudo seguir fabricándolos porque una “regulación” le obligaba a entregar 500 autos en una determinada fecha. Solo pudo construir 496. Por solo 6 autos “le quitaron la licencia para construirlos”.

Oregón es un estado situado al Noroeste de Estados Unidos. Sus residentes aficionados a la construcción casera de aviones, ayudaron a ganar la guerra con sus innovaciones. Terminada esta, empezaron las regulaciones que prácticamente no permitían fabricar estas máquinas. Los aficionados se rebelaron, hicieron caso omiso de las regulaciones haciendo valer su “libertad de acción”, siguieron construyendo aviones y ¡tuvieron que pagar altas multas!

Si se piensa fríamente, uno se pregunta qué hubiera sido de Edison, Fulton, Bell, Ford y hasta los hermanos Wright si en esas fechas hubieran existido tantas regulaciones que limitan “la libertad de acción del individuo”.

Si se sigue el rastro de esta afirmación de Hayek, nos damos cuenta también que ya en el terreno de la intelectualidad, (medios universitarios, periodísticos y culturales), prima esta influencia. El mismo autor es una víctima de su afirmación. Le otorgaron el Premio Nobel casi al final de su vida.

Muchos cubanos con un prestigio intelectual reconocido han visto cerradas las puertas incluso en los propios Estados Unidos por el solo hecho de pedir asilo político. Por esta criba pasaron al historiador Moreno Fraginals y al más joven y rebelde de los “origenistas”, Lorenzo García Vega, amén de un largo y anterior etcétera.

En cuanto a la prensa europea y norteamericana, la afirmación de Jacobo Manchover, un judío-cubano exilado en París de que el New York Times, el París Match, y la Bohemia de antes del 1959, entre magnificar, destacar y omitir noticias inconvenientes, son responsables de exaltar el mito de de la revolución cubana, tiene mucho fundamento. Le faltó agregar a Time, Look y Life.

El dueño y director de Bohemia, Miguel Ángel Quevedo, se saltó la tapa de los sesos ya en el exilio, dejando una carta que explicaba cómo manipularon las noticias a favor de un solo movimiento rebelde, en detrimento de otros, como el histórico Directorio Revolucionario.

Las crisis cíclicas del capitalismo podrían dar la razón a los ortodoxos del socialismo, pues “planificar el progreso” origina superproducción, y con ella la crisis, pues el mercado saturado no puede asimilar más mercancía.

El remedio de Hayek es tan simple que resulta patético por todos los problemas que ha originado en la historia contemporánea: _ “Nuestro problema consiste en crear condiciones que faciliten “un amplio campo de acción del individuo que favorezca el progreso”, pero no en PLANIFICAR EL PROGRESO.
primaveradigital@gmail.com

viernes, 1 de mayo de 2009

LOS ABUSADOS Y LOS ABUSADORES, Juan González Febles


Lawton, La Habana, 30 de abril de 2009, (SDP) De acuerdo a lo que se ha dicho sobre el llamado ‘Síndrome de Estocolmo’, pienso que en justicia debió llamarse Síndrome de Moscú o Síndrome de Berlín, de Varsovia, o de La Habana. Hasta donde sé, Estocolmo no ha sido históricamente plaza de abusadores o de abusos prominentes. El resto de las ciudades mencionadas, si.

Desde la descripción del ‘Síndrome de Estocolmo’, se dice que los abusados se identifican con los abusadores y llegan a buscar afectividad y protección en estos. Esto, según me explica un psicólogo amigo, es una de las manifestaciones de este síndrome. Dice que existen otros niveles de respuesta.

Algunos abusados dan una respuesta consistente en convertirse en abusadores a su vez. En ocasiones, los neo conversos resultan peores que los originales. Ocurre siempre así.

Mi amigo me contó que la educación sentimental de los oficiales SS de la Alemania nazi, concluía con que se les entregaba un cachorro para que se ocuparan de su atención. Cuando el SS llevaba un año de atención y cuidado del cachorro, su jefe le entregaba un cordón negro de seda y le ordenaba que estrangulara al cachorro que había cuidado. Si lo hacía, cuando lo hacía, estaba preparado para ser un oficial de la SS.

No sé por qué asocio esto de los SS, con un excelente relato corto escrito por Ernesto Che Guevara. El relato se titula ‘El cachorro asesinado’. En él, Guevara relata cómo fue estrangulado por orden suya un perrito, que murió por seguir a su jauría verdeolivo.

Muchos entre los hombres al servicio de la familia Castro, están preparados para asesinar cachorros. Algunos de ellos, incluso podrían escribir excelentes relatos sobre el tema. Los hay que hasta disponen de talento. ¡Lástima que esto no les hace mejores personas!

Testimonios de ex guerrilleros anti-comunistas sobrevivientes y de ex confinados en pueblos cautivos, señalan que el difunto comandante Luís Felipe Denis, fusilaba a todos los guerrilleros anticomunistas que caían en sus manos. Los interrogaba y los fusilaba. No creía en juicios y ‘boberías’ de ese estilo. Lo mejor es que cumplía órdenes de sus jefes, Fidel Castro siempre y en su caso, Ramiro Valdés.

Cuando los varones verdeolivo de la guerra capturaron a la guerrillera anti comunista que llamaban ‘La Niña de Placetas’, Fidel Castro personalmente dio orden de no asesinarla. No la fusilaron, ellos no matan mujeres. La sometieron a un abuso psiquiátrico tan atroz, que no ha logrado recuperar la razón. Luego la desterraron a Miami. Por allá anda.

Lo más preocupante del momento no es la horda verdeolivo sin clase, peleadora de gallos, fornicadora y bebedora de ron. El relato de sus atrocidades, sus fusilamientos, sus pueblos cautivos, sus abusos contra prisioneros, todo es menudencia.

Lo que importa para el futuro es cómo conciliar a los abusados y a los abusadores. El problema será la convivencia entre quienes pueden asesinar cachorros y quienes no saben olvidarlo. Para estos últimos, costará mucho que un día, puedan volverles a contar entre sus iguales.
jgonzafeb@yahoo.com

LA PELIGROSA DOCTRINA OBAMA, Guillermo Fariñas


Santa Clara, Villa Clara, 30 de abril de 2009, (SDP) El Dr. Fidel Castro Ruz ha hecho del manejo de la mentira todo un arte en el ejercicio del poder político. Sus contradicciones en sus discursos o escritos son algo proverbial. Recordar aquellas afirmaciones en el año 1959: “La Revolución Cubana nunca será comunista, porque es más verde que las palmas”. Son algo inolvidable.

Al no poder jugar su rol favorito como orador, Fidel escribe en su (ir) Reflexión titulada Con los pies sobre la tierra: “Siempre Cuba ha dicho: no tememos dialogar con Estados Unidos. No necesitamos tampoco la confrontación para existir, como piensan algunos tontos, existimos precisamente porque creemos en nuestras ideas”.

Y en otra de sus (ir) Reflexiones, esta bajo el título Militares con criterios acertados, dice: “No tememos dialogar; no necesitamos inventar enemigos; no tememos al debate de ideas; creemos en nuestras convicciones y con ellas hemos sabido defender y seguiremos defendiendo nuestra Patria”.

La historia de la vida política de Fidel Castro ha aclarado con creces que se debe esperar de él y sus seguidores todo lo contrario de lo que afirmen públicamente. Siempre, como los magos, tratará de desviar la atención de los observadores, amigos o enemigos, hacia el lugar donde todo sea precisamente apariencias.

Fidel y Raúl Castro Ruz son ante todo un par de conspiradores que llegaron al poder y con engaños lograron implantar un gobierno totalitario durante más de 50 años, a solo 90 millas de territorio yanqui. Como buenos complotados, al fin y al cabo comprenden que deben ganar tiempo para no perder el mando del país.

Pero Fidel y su equipo de gobierno saben muy bien, que por primera vez en décadas, tienen un adversario de consideración en la presidencia de los Estados Unidos de América. Ellos perciben que el recién llegado primer afronorteamericano a la Oficina Oval va a hacer todo lo contrario a lo hecho por sus antecesores.

Los cubanos que forman parte orgánica de la ciudadanía de a pie todavía están asombrados de todas las concesiones sin nada a cambio, que ha hecho el actual gobierno de los Estados Unidos de América a los gobernantes isleños. Esta sorpresa viene dada porque intuyen que Barack Obama de tonto no tiene un pelo.

Algunos más avezados estiman que las supuestas autorizaciones faltas de compensaciones recíprocas, forman parte de un plan bien estructurado de un grupo de Tanques Pensantes obamistas.

El ritmo de los cambios respecto a Cuba se hace de modo dinámico y sin propaganda superflua. Forman ya parte del pasado el desmantelamiento de la cárcel en la Base Naval de Guantánamo, el levantamiento total de las restricciones a los viajes de los cubano-americanos a su patria de origen y el no impedimento para el envío cualquier cantidad de remesas familiares de los residentes en territorio estadounidense.

Ahora ya se solicita por parte de los grupos de cabildeo político en Washington DC el levantamiento del embargo económico a la isla y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Aunque el gobierno castrista pregone que gana poco a poco la confrontación con los yanquis, todo es un gran bluff verbal y propagandístico. Sin un enemigo a quien culpar, ni sus propios defensores podrán evitar la avalancha de críticas contra una desmedida represión a quienes se oponen pacíficamente. Ese gran embuste-afirmación: “En este país y con este gobierno nunca se ha torturado a ningún ciudadano”, le pone la carne de gallina a quienes creen en la verdad.

Pero el plan de Obama y sus asesores en cuanto a Cuba, es quitar a sus gobernantes todo pretexto confrontacional. Por eso se hace peligrosa la Doctrina Obama.
cocofari62@yahoo.es

¿PARA QUÈ SER COMUNISTA?, Juan González Febles


Lawton, La Habana, 30 de abril de 2009, (SDP) Allá por los años 70 del pasado siglo XX, Rosita quería ser psicóloga. Era católica y la licenciatura en psicología era una ‘carrera estratégica’. Esto quiere decir que los estudios de esa disciplina estaban vedados y sólo existía acceso para militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas. Hoy que ganó en libras y en años, vive en España y según sus palabras, es sólo bióloga.

Mi amigo y colega Luís Cino, nunca pudo estudiar periodismo. La Universidad de La Habana, concebida por el Partido Comunista como sólo para revolucionarios, le negó esta posibilidad. Lo curioso es que muy pocos exponentes de la prensa oficial, tienen el oficio y el talento para el oficio que despliega Luís. Su gran defecto, eliminatorio por demás, es que nunca fue comunista.

Muchos en Cuba arrastran frustraciones de diverso tipo por el hecho de no ser comunistas, o por no tener un familiar cercano integrado a esta minoría. Los hay que se imponen a su realidad y de alguna forma válida o no, realizan su sueño. Otros se pliegan y cargan siempre con el gusto amargo de haber cedido su sueño a una existencia gris y lineal, sin sobresaltos.

El gobernante Partido Comunista de Cuba, que nominalmente encabeza Fidel Castro, se abrogó desde hace muchas décadas el papel rector en la sociedad cubana. Su carácter discriminador, excluyente y opresivo marca dolorosamente a toda la sociedad cubana.

Son pocas las oportunidades que brinda Cuba para los cubanos que no sean comunistas, o que no sean todo lo comunistas que se exige para ciertas posiciones. Quien no es comunista en Cuba, no puede ser piloto de aviación, diplomático, juez, psiquiatra, periodista, capitán de barco o policía. Decididamente, Cuba no es con todos y para el bien de todos. Es de ellos (los comunistas-castristas) y para bien de ellos.

Nadie comprende como este carácter discriminador del Partido Comunista ha pasado a través de tantos escrutinios internacionales. Como el apartheid que ejerce la minoría insignificante de miembros de esta agrupación política, contra el resto de la población, no ha sido ampliamente condenado en foros internacionales.

La corrupción se ha cebado en esta agrupación política. Los más sonados escándalos destapados en el país en los últimos diez años, han sido protagonizados por miembros del Partido Comunista de Cuba. Exponentes de esto fueron en su momento los casos de la leche sucia de 2005 y el episodio por tráfico de influencias en que resultó complicado Juan Carlos Robinson quien fuera secretario provincial de esa organización. Lo cierto es que este excluyente y selecto grupo, también ha tomado para sí el control del floreciente mercado negro cubano e incluso del nunca acabado juego ilícito.

El corrupto y minoritario grupo político representado por los comunistas, se aferra al poder y mantiene un férreo bloqueo interno. Prohíben entre otras cosas, la entrada y salida el país, la posibilidad de cambiar de domicilio o de obtener una vivienda digna, el acceso a Internet y a la lectura libre de materiales que censuran a capricho.

Los comunistas vetan entre además, la libertad económica e imponen leoninos y absurdos impuestos como el que mantienen sobre el dólar estadounidense, defendido desde las ‘Reflexiones’, supuestamente por Fidel Castro.

Hoy día, cualquier cubano decente encontró respuesta a la pregunta: ¿Por qué ser comunista? No hay razón alguna para continuar la farsa. No hay que mantener por más tiempo la ineptitud y la mala leche de ese nefasto grupo y la clase política corrupta que sostiene.
jgonzafeb@yahoo.com

jueves, 31 de julio de 2008

POLÍTICA: Sin lastres y compromisos, Juan González Febles





Lawton, La Habana, julio 31 de 2008, (SDP) En Cuba y en el mundo conviven diferentes tipos de cubanos. Algunos se comprometieron a fondo con eso, a que por hábito, se le llama revolución. Otros, rechazaron el compromiso por muchas y diversas razones que no en todos los casos fueron políticas. Aunque así fuera, la respuesta oficial al no compromiso, fue en todos los casos, represiva o compulsiva. Algunos resistieron como caballos percherones. Se marginaron y crearon sus islas personales.

Esa generación que creció al calor del proceso iniciado en 1959, fue privada de formación cristiana. Pero de forma paradójica, es a esta misma generación a la que el régimen pide que perdone, eso que hoy llama, errores. Por supuesto, los castristas nunca han pedido, ni piden perdón. Tampoco han reconocido errores. Sólo aspiran a ser perdonados porque si, por aquellos a quienes lastimaron y formaron sin valores cristianos. Esos que obviamente, nunca aprendieron a perdonar.

Estos cubanos conviven dentro de la Isla y fuera de ella. Llevan dentro de si los recuerdos amargos que la revolución les impuso. Pero (y esto es privativo a los que residen en Cuba) el régimen suma continuamente nuevas heridas.

Con una insensibilidad brutal, el gobierno de Raúl Castro ha impuesto cinco años más de trabajo, para acceder a la jubilación. Los cubanos varones podrán jubilarse a los 65 y las mujeres a los 60 años. Ellos creen tener razones de peso para esto. El envejecimiento poblacional amenaza el futuro de una nación, que será un espacio para ancianos, en un futuro mediato.

En Cuba estamos frente a una situación similar a la confrontada por muchos países europeos a la conclusión de la II Guerra Mundial. La conflagración bélica desbastó al continente europeo, redujo la población masculina y la natalidad. Europa quedó vieja y cansada, sin fuerzas ni vitalidad.

Cuba que no pasó por una guerra, sufre efectos similares porque le sucedió algo peor: Sufrió a Fidel Castro y a sus legiones verdeolivo. Estas fueron tan destructivas como cualquier guerra. La pregunta que habría que hacerse es: ¿Cuál sería el compromiso contraído por un pueblo con una plaga como la representada por el actual gobierno cubano? La respuesta obvia es: ninguno.

Pasó el 26 de julio y la vida siguió su curso áspero por las venas de la nación. El general presidente pronunció un discurso que pudiera calificarse de medianamente bueno para la Asamblea Municipal de Santiago de Cuba. Demasiado local para el gusto de muchos. Habló para su círculo de ancianos asaltantes y simpatizantes con asaltos. No dijo algo que pudiera calificarse de relevante. Por suerte habló poco.

Quizás lo mejor para todos fuera, comenzar de nuevo por la democracia. Hacerlo sin lastres y compromisos. Una transición civilizada sin mirar atrás. Con todos y para bien supremo de todos.
jgonzafeb@yahoo.com

jueves, 19 de junio de 2008

La carta de triunfo, José Antonio Fornaris






Managua, La Habana, junio 19 de 2008 (SDP) Según la FAO, algunos gobiernos, y diferentes tipos de organizaciones de corte nacional o internacional, parte de la humanidad está afrontando serios problemas con la alimentación.

Diferentes medios y políticos de diversas tendencias, utilizan el término “crisis alimentaria mundial”.

Donde la alarma parece pasar casi inadvertida para la población es en Cuba. Después de 47 años con una libreta de racionamiento que “garantiza” comida sólo para una tercera parte del mes, de que escasez de alimentos se puede estar hablando.

En la isla, después de haber estado casi cinco decenios bajo el gobierno de Fidel Castro, en una perenne situación de sobre vivencia, la gente se muestra como lista para permanecer hasta largas temporadas sin ropas en el desierto.

No obstante, el general Raúl Castro ha asegurado que la producción de alimentos es un asunto de seguridad nacional.

Y dentro de esa valoración, en el mes de marzo, el presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), Orlando Lugo Fontes , informó, a través de la televisión, que se estaba entregando tierra para la siembra de café y tabaco –dos productos con altos precios en el mercado internacional- , y que estaba en estudio un proyecto de entrega de otras tierras para diferentes tipos de cultivos o para otros usos productivos.

La tierra a la que se refería el presidente de la ANAP, es de los varios millones de hectáreas que posee el Estado, la que en su mayoría no está en producción o su explotación se realiza de forma inadecuada.

Pero el campesino José Rodríguez, integrante de la cooperativa “Camilo Torres”, en el municipio Bejucal, Provincia La Habana, asegura que hasta el momento lo único que se ha hecho es entregarle una o dos hectáreas a los que tienen algunas vacas para que puedan obtener un poco de forraje, porque de esa forma se quiere ayudar a garantizar un aumento en la producción de leche.

Parece que Ubre Blanca, la vaca que en los años setenta del pasado siglo cargaba tanta leche en sus ubres como un camión cisterna –informaciones oficiales de la época situaban su producción en más de cien litros diarios-,
Era pura fantasía, porque con la prioridad dada a la leche estuvieran tratando clonarla a través de algunas de sus células que deben quedar vivas en sus huesos.

Rodríguez agregó que no existe en la práctica una verdadera motivación para que el campesinado aumente la producción de alimentos o para que los existentes puedan venderse algo más barato. Y al efecto puso como ejemplo los precios de algunos insumos que el Estado les vende.

“La libra de semillas de calabaza, a 96 pesos; la de fruta bomba a 496, la de quimbombó a 52. Una lima, cuatro ochenta en pesos convertibles (un convertible equivale a 25 pesos), y un rollo de alambre de púas, para poder cercar, vale 120 pesos convertibles”.

Este campesino que tiene una finca dedicada a frutas y cultivos menores –las vacas y bueyes que tenía dice que todos les han sido robados- agregó que el abono sólo se lo venden a los que hayan sembrado malanga o boniato.

Rodríguez apuntó que tampoco les han dicho nada, aunque en todas las reuniones de la ANAP en su zona alguien trae el tema a colación, sobre la posibilidad de poder arrendar o comprar tractores.

Aunque en términos generales la gente en Cuba no parece sentir que su vida haya mejorado –se incluye el renglón alimenticio- durante el tiempo que Raúl Castro lleva como gobernante, el general parece tener una carta de triunfo.

Le pregunté a este propio campesino si estaría a favor de que Fidel regresara al poder teniendo en cuenta que con el general todo sigue más o menos igual, y su respuesta fue una exclamación:

“No, no. No me diga usted eso”.

El hombre se angustió con mi pregunta. Al gran hermano parece que son muy pocas las personas que lo quisieran de regreso. El general quizás tiene su momento.
fornarisjo@yahoo.com