jueves, 3 de septiembre de 2009

LLEGÓ EL PESCADO A JAIMANITAS. Frank Correa


Jaimanitas, La Habana, Septiembre 3 del 2009, (SDP) En Jaimanitas, llegó el pescado a la carnicería. El dato interesante gravita en que ese producto, declarado imprescindible en la canasta básica ofertada a la población por la libreta de racionamiento, estuvo más de dos años sin ofertarse en la red minorista.

El descenso en el nivel de captura, sumado a la prioridad destinada al turismo, incidió en estos dos años de carencia y provocó que las disponibilidades fueran consignadas solamente a dietas de embarazadas. En la actualidad se ha vuelto muy difícil comprar pescado en la calle. Por ser un poblado marino, en cuanto la noticia se divulgó, los jaimanitenses corrieron a comprar su libra per cápita de pescado.

En todas direcciones comenzaron a aparecer personas con pescados. El panorama recordó los tiempos en que abundaba la pesca en la zona y no había escasez ni restricciones. Se recordó a Peje Diente y a Atila, los artistas de la pesca. Dicen los viejos pescadores que esos jureles antes eran utilizados solamente para carnada.

La nueva ley de propiedad de embarcaciones, dictada a finales de los años noventa, redujo en más de dos tercios los botes de pesca. Los trabajadores del mar que quedaron excedentes tuvieron que absorberse en la masa obrera, como albañiles, custodios o choferes de bicitaxis. Hoy con la llegada del pescado, esos antiguos pescadores compraron su cuota en el mostrador con el mismo apremio con que enganchaban los peces desde los botes.

La Vía Blanca, la calle más importante de Jaimanitas, se vio colmada de personas que caminaban con uno o varios pescados, según la cantidad del núcleo familiar. A un núcleo de cinco miembro pueden tocarle tres. A los núcleos de siete personas o más tal vez le correspondan cinco. Caprichosamente los peces se movían con sus dueños según sus rumbos y cuando se juntaban varias personas con pescados en un mismo sitio, semejaban cardúmenes.
Esa noche, un olor masivo a pescado frito se dispersó por toda Jaimanitas.
beilycorrea@yahoo.es

EL UNIFORME ESCOLAR, Richard Roselló



La Habana, septiembre 3 de 2009 (SDP) Cuatro días en una cola, bajo un intenso sol y calor, en medio del dime que te diré. Desasosiego entre la multitud de personas que estallan de rabia… Hacen cola para adquirir el uniforme escolar de sus hijos a una semana de iniciarse las clases. Es otro de los problemas con que se inicia el curso escolar 2009-2010.

Se trata de un simple y sencillo uniforme: una blusa y saya short para las hembras y camisa y pantalón de varones de décimo grado. Ellos integrarán los nuevos preuniversitarios en la ciudad. Por el momento, los estudiantes de 11 y 12 grado seguirán el Pre en el campo.

¿Por qué el problema de los uniformes? Es la pregunta que todos se hacen ¿Por qué se repite algo que trató de corregirse en años anteriores? Se supone que deben abrirse puertas y no cerrarse para casos tan sencillos como los uniformes escolares.

El caos cunde en todos los municipios de la capital. Hay tumultos de personas que tratan de comprar el único uniforme que llevarán los estudiantes por dos años.

El cuello de botella, las aglomeraciones desde horas muy tempranas en la mañana se hacen multitudinarias a la caída de la tarde. Hay desmayos, personas con fatiga, diabéticos que sufren hipoglicemias. Los insultos y empujones no cesan.

“Llevo tres días en esta cola. Seis veces se ha roto el orden”, decía una madre frustrada en una tienda abarrotada de gente en Mantilla, Arroyo Naranjo, para comprar un uniforme para el hijo.

No es la única. Las colas se hacen bajo el intenso sol, sin ninguna protección.

“Todo indica que hoy tampoco podré comprar el uniforme”, señala una abuela en una tienda del municipio Plaza de la Revolución, en la capital.

El precio estatal de un uniforme escolar de estudiantes de preuniversitario no excede los diez pesos. Cuestan dos pesos los de primaria. Pero adquirirlos es un reto. Puede demorar largas horas y días. Se trata de una carrera donde los compradores se desgastan en medio del desorden y la indiferencia estatal incapaz de resolver un simple suceso de venta.

Otro obstáculo con que los padres y familiares enfrentan son las tallas grandes, no acordes a las de los estudiantes. “Hay que hacer milagros, buscar una costurera para que desarme y arme el uniforme de acuerdo al tamaño de cada cual”, especifica una trabajadora que tiene que ajustar las tallas de sus tres hijos, luego de pagar una alta suma de dinero por el nuevo diseño.

“Es abusivo lo que ocurre. A nadie le importa lo que aquí pasa”, destaca una joven muy disgustada frente a una tienda de la calle 25 y 34, del municipio Playa.

Dos tiendas habilitadas por municipios donde pudieran existir muchas otras opciones indican una clara evidencia de la ley del embudo impuesta por quienes tienen la responsabilidad de repartir los uniformes.

La lógica indica que con la ampliación de comercios de servicios para la distribución de los uniformes en venta a la población facilitarían disponer de unas mercancías sin mayores contratiempos para el cliente. Sin embargo, sabemos sin equivocaciones que el cliente en Cuba nunca tiene la razón.

PARA DECIR LA VERDAD, Pr Manuel Morejón Soler


San Miguel del Padrón, La Habana, septiembre 3 de 2009 (SDP) Dice en Jeremías 1: “Vino pues palabra de Jehová a mí diciendo: Antes que te formases en el vientre, te conocí y antes que nacieses te santifiqué y te di por profeta a las naciones. Y yo dije: ¡Ah, señor Jehová! He aquí, no sé hablar porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas soy un niño, porque a todo lo que te envíe irás tú y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca y me dijo: he aquí que he puesto mis palabras en tu boca”.

Micaías era un profeta del tiempo de Acab de Israel y de Josafat de Judá. No figuraba como uno de los grandes profetas y sin embargo era grande. Cuando el mensajero de los reyes le habló diciendo que que Acab y Josafat querían que les informara acerca del éxito de la campaña contra Ramot de Galaad y el mensajero le aconsejó que hablase en el mismo tenor que los demás profetas, entonces Miqueas respondió: Vive Jehová que lo que Dios me dijere, eso hablaré. (Crónicas 18:13)

“Como consecuencia de su osadía lo encerraron en la cárcel y le dieron pan de aflicción y agua de angustia”. (Crónicas 18:26)

Galileo necesitó valor para anunciar al mundo que la Tierra se movía en una órbita alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra. El Papa lo amenazó con la excomunión porque sus ideas eran contrarias a las de la iglesia romana. Desgraciadamente, Galileo por fin negó lo que él creía que era la verdad para evitar el castigo papal.

William Wilberforce tuvo valor para condenar la esclavitud cuando las leyes de Inglaterra permitían la compra y venta de personas. Abraham Lincoln se mostró valeroso para librar a los esclavos en los Estados Unidos. John Wesley se pronunció contra toda la injusticia social de su época sin escatimar el precio. Karl Bart se pronunció contra el nazismo pese a lo que podía haberle costado.

Son sólo varios ejemplos de hombres que tuvieron valor para decir la verdad. Necesitamos valor para oponernos a la mentira y a todas las prácticas que son contrarias a las leyes de Dios y al bienestar del hombre.
imorejon@yahoo.es

MENOCAL Y LA CHAMBELONA, Frank Cosme


Santos Suárez, La Habana, septiembre 3 de 2009 (SDP) Se cuenta que el Káiser Guillermo II estaba apoyado con ambas manos sobre un gran mapamundi extendido sobre una mesa, cuando su canciller entró para darle el parte diario de la situación de Alemania en la guerra que por aquellos días ya se había convertido en mundial.
– Su Excelencia, un nuevo país nos ha declarado la guerra.
-¿Y qué país es ese?- indagó el Káiser.
-La República de Cuba.
-¿Cuba? ¿Y dónde está ese país?
-Ahí, Excelencia, donde tiene usted el dedo pulgar de su mano izquierda.

El Káiser levantó su pulgar y al ver el país que le había declarado la guerra, cayó de espaldas sobre una silla muerto de risa.

Cuarenta y cinco años más tarde, en octubre de 1962, ese mismo país que tanta risa produjo en el Káiser, tenía a todos los habitantes del planeta a punto de llorar. Ahora que tanto gustan de las estadísticas, todavía a nadie se le ha ocurrido hacer un recuento de las toneladas de papel higiénico que se consumieron por culpa de esa crisis de los cohetes.

Pero vayamos al grano, regresemos al inicio de nuestra historia, a los años de la Primera Guerra Mundial y a uno de los más controvertidos presidentes de Cuba: Mario García Menocal.

Menocal se caracterizó por realizar todo lo que había prometido no hacer. Criticó al juego y la lotería y en su gobierno se utilizó como medio de enriquecimiento. Sancionó la ley del turismo que propiciaba los centros de diversiones a base de apuestas, que el anterior presidente, José Miguel Gómez, había vetado. Se pronunció en contra de la reelección en carta al mayor general Enrique Loynaz del Castillo, (padre de nuestra escritora y poetisa Dulce María Loynaz) y se reeligió en 1916.

Fue en esta reelección donde la compra del voto y los cambiazos electorales llegaron a su máximo límite. Los liberales (el partido contrario), liderados por Alfredo Zayas, protestaron ante la junta electoral y el tribunal supremo. Este reconoció que hubo fraude y dispuso la celebración de una nueva elección, pero pronto se dieron cuenta que el propósito de Menocal era continuar en el poder.

Los regimientos Agramonte y Maceo se sublevaron y entregaron armas a algunos civiles que se sumaron a la rebelión. El ex-presidente Gómez se puso al frente de las fuerzas y trató de llegar a La Habana, pero fue interceptado en Las Villas.

Este alzamiento fue conocido por “La Chambelona”, que era el nombre de una conga que utilizaban los liberales como himno de su partido.

Ni el pueblo cubano, ni sus supuestos líderes, que habían luchado codo con codo en la guerra de independencia y que ahora batallaban entre sí, se percataban como ciudadanos de varias naciones, principalmente Estados Unidos y España se posesionaban sutilmente del verdadero poder que rige la política en cualquier lugar del mundo: el poder económico.
Era de esperarse, no había experiencia, ni conocimientos y sí muchos deseos de publicidad, protagonismo y poder en aquellos que podrían haber conducido al país por mejores derroteros.

La mentalidad militar dominaba también en aquella naciente república que alguien alguna vez llamó “de generales y doctores”, pero que fue más de generales. Olvidaron por qué Martí en una etapa tuvo una discrepancia con Máximo Gómez y Maceo, en lo que la historia denominó “la ruptura”, cuando aclaró a estos que “un país no se puede dirigir como un campamento militar.”

Eso sí, casi todos estos generales devenidos en políticos fueron cazurros y astutos. Sabían desviar la atención del pueblo con cortinas de humo, como esta maniobra de Menocal de declarar la guerra a Alemania después de toda esta conga-alzamiento de La Chambelona, originada por su reelección.

Así que, volteando la cabeza; entre congas, choteos criollos, alzamientos a veces absurdos y broncas entre cubanos, ha transcurrido nuestra historia hasta hoy. ¿Estaremos condenados irremediablemente a bailar La Chambelona?
primaveradigital@gmail.com




DE MATANZAS ME HAN DADO UN RECADO, Antonio Conte


Miami, USA, septiembre 3 de 2009 (SDP) Pipo Valencia murió de un ataque de hipo el 21 de abril de 1957, en Matanzas. Su muerte fue reseñada en varios periódicos de circulación nacional, entre ellos El Crisol, matutino de La Habana. En su edición del 23 de abril apareció en la página 8 una nota a 4 columnas titulada “El hipo se llevó a Pipo”, firmada por Euclides Ramos:

“Artemio Valencia, conocido como Pipo, profesor de literatura en el Instituto de Segunda Enseñanza de la ciudad, leía diariamente a sus alumnos un fragmento de Hamlet. La mañana del 18 de abril, después de recitar el final de la obra, “Now cracks a noble heart. Good night, sweet prince; and flights of angels sing thee to thy rest”, le dio la sirimba hípica que se mantuvo intermitente durante tres días con sus noches. No valieron hilos en la frente, cocimientos de granada, amansaguapo, apasote, sustos con hormigas bravas que metió la mujer en los calzoncillos de Pipo, ni las inyecciones de arañuela y abedul cada 4 horas. Al amanecer del 21 de abril se fue el Profe, cuando estaba entrando la primavera por la ventana de su cuarto, frente a la bahía de Matanzas.”

Fue el segundo caso de muerte por hipo en Cuba. El anterior ocurrió el 31 de diciembre de 1937; el desdichado, Juan Francisco Martínez, de Pontevedra, que se atragantó con una uva cuando empezaron a descontar los últimos segundos del año que se iba. Sólo alcanzó a hipar tres veces, se puso morado como casulla en misa de difuntos y cayó redondo sobre las baldosas del salón principal del Casino Español, en Prado y Ánimas, antes que el reloj diera la primera campanada anunciadora del nuevo año.

El periodista no ahonda en los detalles clínicos del caso, pero el doctor Fidencio Cárdenas, del departamento de gastroenterología del hospital provincial de Matanzas, afirmó a la radio local que Pipo había guardado el carro debido a una crisis hipal producida por una emoción fuerte, tal vez la resurrección de la primavera o el adiós a las armas del príncipe de Dinamarca.

Lo que no era probable, pues Pipo estaba acostumbrado a esos trotes impuestos por él mismo. Recitaba de memoria al inglés, sin omitir puntos ni comas, en el mismo tono que se hablaba durante el reinado de Isabel I, período que va de 1558 a 1603, y que termina con la muerte de Jacobo I en 1626. Shakespeare, que murió en 1616, el mismo año que Cervantes, era un isabelino que bien bailaba, lo que conocía al dedo Pipo Valencia, por lo que se descartó la muerte por emoción shakesperiana. Lo de la primavera nadie lo creyó porque en Matanzas no hay.

La pasión del profe por William lo llevó a escribir un ensayo de 3 000 palabras sobre la relación Ofelia-Hamlet, que no vacila en calificar de mojigata, dentro de la tragedia que vivía el príncipe debido a la calentura de tiempo completo que provocaba en la reina Gertrudis el mediocre de Claudio, el rey tío.

“La cumbancha entre el tío y la madre transformó al príncipe en un pelele”-afirma Pipo- “a lo que se sumó más tarde la aparición del rey muerto (su padre) en la explanada norte del castillo. Ese trauma, antes que convertirlo en un pedante me hago el loco, debió llevarlo sin escala a los pechos y muslos rosados de Ofelia (y no a insultarla en repetidas ocasiones) y atacar a la moza en su propio cuarto a la hora del baño, cuando la ninfa estaba fresca como una lechuga de Odense”.
El ensayo se publicó tres meses antes de la muerte de Pipo en la revista de la sociedad cultural José Jacinto Milanés, del municipio Bolondrón. Matanzas era conocida entonces como la Atenas de Cuba.

La esposa de Pipo, actriz del grupo Las Cuevas, con sede en el barrio Bellamar, representó a Gertrudis el año anterior en una versión moderna de Hamlet adaptada por el marido, donde la reina madre no sólo se empata con el cuñado, sino que coquetea en el parque de las mil taquillas de Varadero con Laertes, Rosencrantz y Guildestern, que en la versión de Pipo se llamaron Miguelón, Rodolfo y Machito, como los tres Villalobos.

La Sociedad Económica de Amigos del País, por medio de su director, el doctor Bonifacio de la Luz, envió una corona y una esquela mortuoria: “Al gran Pipo, divulgador excelso de la obra de William Shakespeare en la Atenas de Cuba. Descansa en paz, hombre de bien”. Por su parte, el embajador británico se presentó en la funeraria a las 9 en punto de la noche, entregó a la viuda una estatua de bronce de Pipo y Shakespeare estrechándose las manos y una caja de 50 por 20 centímetros de chocolates suizos Gysi.

Ningún otro profesor de literatura se atrevió a recitar fragmento de obra alguna de Shakespeare en el Instituto, sobre todo los versos con que, en boca de Horacio, se le dice adiós al príncipe. El miedo a morir de un ataque de hipo invadió la ciudad. Dicen los deslenguados que cuando en alguna tertulia se hacía referencia al inglés sin pronunciar su nombre, los tertulianos respiraban profundo y cruzaban sin recato el dedo del medio sobre el índice, como advirtiendo: Lo que es a mí, el hipo no me jode.

NOTA: Este trabajo no hubiera sido posible sin los testimonios de varios alumnos de Pipo, ya veteranos, residentes en Savannah, Providence, Pensacola, y las informaciones de la época, recogidas en los periódicos locales El Matancero y Valle Plateado de Luna, y en alguno que otro de circulación nacional como el mencionado El Crisol, Información, El Mundo y Prensa Libre.
ACONTE1812@aol.com

EL PINCEL Ilei Urrutia




LA IMAGEN


VIEJOS VERSOS DE VIEJOS Rogelio Fabio


La poesía me olvida y encanezco
no sentirme siquiera vigilado
así es vivir ahogarse de aburrido
(con tristeza y pecado cometido)
Fugada la memoria del olvido
II
He visto al oso más viejo del mundo
en el Zoológico de mi niñez bailaba
sobre una gran piedra gris
su mazurka sin metáfora:

Dos o tres pasos al frente:
tres o dos pasos atrás
famélico y monótono´
sin niños ni cazadores
como un acto de fe desaforado
&

Sin mis atentas miradas
Como se habrán marchitado
Tus manos de uñas nítidas
&
( en una ruta 82
verano del 74
pensé que habías descendido del Cielo
pálida y tierna como actriz polaca
incorporando a María
y yo era el único que lo sabía)
&&&
Sigo escribiendo como si enseñara
a enloquecer de juventud otra vez.
&&&
( al lado de esta muchacha
parece que habrá una fiesta-
díjole el niño al mar del mediodía
tu claridad azul me traducía
la dulzura del aire en la bahía.
&&&
Otra fiesta esperamos sin principio ni fin
nada limita al amor no cumplido .
Su ausencia nos acompaña
como muchacha bien aparecida.

&
Un rasgo tuyo
en alguien que pasa
y el presente cesa.
&

PELEAS DE GALLOS Y BAÑOS DE RÍO, Juan González Febles

Un taxi amarillo de Panataxi con aire acondicionado en agosto, es algo más que una ilusión. Aquel se desplazaba con la velocidad especial con que los choferes dan a conocer su disposición a recoger pasaje. Ni veloces ni lentos. Lo adecuado para detenerse a la primera señal sin aspavientos y hasta con cortesía.

El chofer era fornido y achaparrado. Con rasgos aindiados o achinados de nativo de la zona oriental. No necesitaba hablar con el acento típico de esa zona de la Isla. Todo en él proclamaba que procedía de alguna parte o alguna de aquellas provincias.

Dijo llamarse Balbino y para variar o marcar la diferencia, que no le gustaba La Habana. El pasajero sonrió. No quiso responderle con alguna mordacidad.

-¡Qué carajo! –Pensó- Esta gente es capaz de cualquier sacrificio con tal de vivir en La Habana y dicen a quien se lo crea, que ‘Palestina’ es lo mejor…

-¿Y por qué no se va para su tierra?

El chofer sonrió con el ingrediente agregado de algo parecido a la tolerancia o quizás el cansancio. Sorteó un gigantesco bache y sin dejar de atender la conducción del vehículo, dijo:

-Llegué a La Habana en 1959 con la columna 1 de Fidel. Tenía 15 años…

-Ya sé, un héroe…

-Nunca peleé ni participé tan siquiera en una escaramuza. Estaba en una escuela de cadetes y nos designaron para acompañar a Fidel. Esa guerra no la peleé. La orden fue que éramos niños y tenían que cuidarnos. Después, me llevaron a Girón, participé en la Limpia del Escambray y estuve en Angola. Ahí fue que me licenciaron al concluir la misión. No soy héroe. Me tocó y ya.

Si alguien en la calle Tercera de Miramar, a la altura de los complejos hoteleros ubicados en la vecindad del Comodoro, dice que no le gusta La Habana, debe ponerse en duda su salud mental. Este es uno de los espacios más hermosos de una muy hermosa ciudad.

-Estoy aquí luchando para reunir un dinerito y cuando lo tenga, me compraré un ranchito allá en mi tierra. Yo soy de Rio Cauto de donde nunca debí haber salido. Estoy cansao de tanta mierda y de tanta gente mala. Me iré al carajo de aquí. ¿Sabe? Nunca había visto tanta gente mala junta. Se denuncian para subir. No les importa hacerlo con un viejo amigo, con un hermano o un familiar. El lio es subir…De veras que hay gente muy mala en La Habana. No siempre fue así, ahora no tiene remedio. Todos los hijos de puta del mundo se mudaron para La Habana.

-¿No tiene familia? Quiero decir, no tiene hijos, mujer, ¿no hay algo que te ate a La Habana?

-Mis hijos nacieron aquí. Esto es lo de ellos. No son como su madre o como yo. Este es el mundo de ellos. Quizás no los supe criar. Cuando complete el dinerito necesario me iré sin mirar atrás. Bueno, si quieren que nos visiten por allá. Voy a morirme con tranquilidad, a pelear gallos, pescar y bañarme en el rio. Eso es lo que tendré: una vida sin sobresaltos y aire limpio con mi vieja.

Se puso serio y dijo con gravedad: -La vida se puesto muy cara. Ahora todo es muy difícil. Allá es diferente. Tienes tus animales, puedes sembrar algo y si uno lleva un dinerito y cosas necesarias como una plantita eléctrica, algunos efectos eléctricos, pues vives. Puedes organizar las cosas con más calma y lo mejor: sin tanta maldad y sin tanto egoísmo.

El hombre sudaba profusamente a pesar del aire acondicionado. Usaba sólo una mano para manejar con una destreza notable. Con la otra, se secaba el sudor con una toalla recortada que mantenía sobre su cuello. Lo hacía para no manchar de sudor el cuello de su camisa. Era un chofer excelente. Tenía la destreza, pero además contaba con el instinto y el olfato. Conocía perfectamente la ciudad.

Dejó caer que había sido chofer de un general. Pero no quiso hablar de ese asunto. Prefirió burlarse de dos policías que se escondían en un punto de la calle que conocía, con el propósito de pescar infractores y poderles multar. Explicó que los policías tenían que cumplir con una cuota de multas a imponer. Cuando andaban cortos, y temían no poder cumplir con la cuota, multaban a cualquiera por cualquier cosa.

-La mayoría de ellos vienen de tu tierra-dijo el pasajero.

-Sí, es cierto. Pero ya pertenecen a la tuya. Allá no hay gente así. No quedan. Vinieron para acá amigo. Ahora son habaneros. Más habaneros que tú. Estuve trabajando en el turno de la madrugada porque a esa hora no hay muchos policías. Se gana más, pero el desgaste es mucho mayor. Las putas pagan bien. Sacan para ellas, para sus chulos y para los policías. Algunas tienen chulos y otras no, pero todas tienen policías. Los hay de aquí de tu tierra. ¿Sabes? Según las putas, los peores entre los policías son habaneros…

El pasajero se negaba a creer que estaba en presencia de un oriental deseoso de regresar a su tierra. Pero aun así, parecía sincero. Dudó por unos instantes, pero decidió ser generoso con la propina. No siempre se encuentra un oriental deseoso de volver a su tierra. No en estos tiempos.

LA OBSCURA ESCALERA Ramón Díaz-Marzo


A la memoria de Poncito

Cuando andábamos por el cuarto piso, evoqué a mi amigo Eustaquio. Hice un rápido recuento de los grandes cambios operados en su personalidad, y concluí que el gallego, a la temprana edad de cuarenta y cuatro años le había llegado la vejez con la prematura aparición de una psicosis electroacústica. Sin embargo, el estar loco no lo privaba de habituales ataques de aguda reflexión como aquel donde calificaba a Barba Blanca de personalidad retorcida. Y había que escucharlo cuando Minerva bajaba a poseerlo.

En el quinto piso, Horacio, tambaleante, estuvo a punto de resbalar y partirse una pierna. Y cuando iluminamos el camino descubrimos que estábamos ante el Lago de Orina. Para vadearlo tuvimos que pegar nuestras espaldas contra la pared; y el olor a grajo que respiré repentinamente, era como un aura que nos recubría.

-¿Falta mucho? -le pregunté a Horacio, temeroso yo de que fuéramos a peder el equilibrio y precipitarnos al infecto Lago.

-Un poco más y habremos llegado -respondió mi amigo con voz ronca y sofocada.

No se me pasó el destino final de dos cucarachas pataleando en el Lago de la Orina que inútilmente pretendían salvar sus vidas.

Cuando alcanzábamos el sexto piso le pregunté a Horacio cual sería su criterio sobre una supuesta locura en Eustaquio a propósito de un incesto psicológico con la madre, o la sencilla sirverguensura enmascarada tras su barba de vejete.

-Las dos especulaciones son validas, y también una tercera posibilidad: imbecilidad congénita. Pero el otro amigo de ustedes... ¿Ambrosio? es el que no logro tolerar.

-¿Ha ocurrido algo con Ambrosio?

-No. No ha ocurrido nada. Es un simple comentario. Es que observándolo, aunque brevemente, me parece que es un ser que cambia de un modo muy rápido y frecuente su visión de la realidad. Tales seres, nunca se te olvide, siempre han sido peligrosos.

-Tienes toda la razón -dije-. En Ambrosio siempre he visto a un zorro.

Pero la sorpresa de la noche nos aguardaba en el séptimo piso; y el modo de enterarnos tuvo un saldo desfavorable para Horacio que, por ser el capitán de aquella peregrinación, fue el primero en entrar en contacto con unos excrementos -aún humeantes- que habían desperdigados sobre la loza de uno de los peldaños. Y Horacio exclamó:

-¡De nuevo la mierda! Desde que nací, la mierda me rodea. ¿Te acuerdas de aquel inglés que vino a Cuba a tocar la flauta?
-!Claro que lo recuerdo! -dije-. Jamás olvidaré que nos invitó a un lujoso restaurante para pagarnos una exquisita Coca-Cola de lata; y el inglés escribió en su agenda que tú eras el Emperador de la Mierda.

Mientras yo hablaba, Horacio intentaba quitar la mierda de las suelas de sus zapatos gigantes con el canto de los escalones y la embarrazón adquiría por segundos tonalidades apocalípticas.

-Es que la única mierda que se tolera es la de uno -dijo Horacio, con asco.

En el octavo piso nada sucedió, salvo una foto empegostada a un destartalado Mural del CDR, que al pasar nosotros frente a el parecía querer salirse del papel y allí mismo acusarnos de traidores y allí mismo fusilarnos.

En el momento que arribábamos al noveno piso presentí que mi existencia no conseguiría abarcar las historias que hubiera podido escribir. Me habría gustado escribir la historia de José Abreu, el joven cuyo sueño era conocer a Norteamérica, pero atrapado en un laberinto de amor se lanzó, dos meses antes de los sucesos de “El Mariel”, del quinto piso de la Escuela de Idiomas en la Manzana de Gómez. Cuando contacté a testigos del salto me refirieron cómo mientras caía parecía descansar sonriente en las manos del viento como si de golpe recibiera el mensaje de que todo es lo mismo en todas partes, y disponiendo de un poder desconocido que le hubiera permitido corregir el rumbo de la caída hacia el Norte, comprendiera la futilidad de ese viaje en contraposición al silencio y quietud que llaman al descanso eterno.

Con las fosforeras apenas iluminábamos el camino, de manera que tanteando entre sombras y respirando yo el olor a mierda que emanaba de los zapatos de Horacio púseme nervioso y comencé a tirarme unos pedos malolientes que retumbaban en forma de eco por los pasillos de aquel laberinto infernal. Y mientras cruzábamos el décimo piso, Horacio me preguntó si yo había conocido a Reinaldo Arenas Fuentes.

-¡JAMAS! -respondí.

-Pues alégrate -dijo Horacio-. Fue un patriota cubano de la literatura que sólo tenia un defecto: se había convertido en un maricón descarado.

El ataque de pedos me continuaba ocurriendo y recordé que el muy fino Hipólito, cuyo trabajo toda su vida fue limpiar inodoros, pero tenia una exquisita sensibilidad para la Ópera, de haber estado allí, se habría peleado a muerte conmigo. En esos momentos Horacio, como si me adivinara el pensamiento, dijo:

-No tengas complejos escatológicos. Los más grandes personajes de la Historia han expulsado de sus tripas gases de porquería acumulada en proporción a la magnitud del veneno de sus almas.

Cuando arribamos al décimo primer piso, Horacio me indicó que observara la zona donde debiera haber estado la puerta del ascensor. Allí no había puerta. Alzamos nuestros débiles faroles y, observando el marco, vimos la huella violenta de una puerta descuajada, seguramente, para utilizarla como leña para cocinar. Asomamos nuestras cabezas al negro abismo, y Horacio, que siempre tenia catarro en los pulmones, soltó de prueba un gargajo. Con nuestros oídos, a los pocos segundos, escuchamos el impacto del bulbo purulento al estrellarse contra una fábrica de mosquitos en las aguas putrefactas que se habían acumulado en la zapata del ascensor.

-Continuemos -dijo Horacio con voz emocionada-. Es que nunca te había confesado (me dijo) el amor que siento por el vacío.

Atravesando el décimo segundo piso Horacio me advirtió que en el apartamento de Nacetonio seguramente encontraría una fauna en extinción: la fauna de la intriga gratuita. Que de quien debía cuidarme con especial esmero era de un tal Cepón el Infame.

-A ese personaje nunca le confieses las penas de amor que ahora te devoran -dijo Horacio-. En tu presencia te mostrará solidaridad de sentimientos. Pero luego, a tus espaldas, lo que le dijiste en confidencia se lo contara a toda La Habana.

-Debe ser un demonio -dije.

-De ningún modo. Cepón el Infame es el producto natural de una inteligencia lógica. El mundillo del arte está regido por las leyes de la ironía, el sarcasmo, y el cinismo. Y personajes como Cepón son los que mantienen viva la tradición. Si no fuera por el trabajo de topo de estos seres malditos muy pronto la humanidad se volvería buena, y las miasmas de que se nutre el Arte desaparecerían. También tendrás que estar en guardia contra un ser peligroso -continuó Horacio-: el Gitano de Neptuno. Al principio te parecerá un infeliz, pero no desees conocer la realidad de su alma extraviada en la dualidad de las cosas. Desde que nació ha querido comprar un lugar en la Gloria con metáforas y versos de contrabando; y la Gloria le tira la puerta en la cara cada vez que lo pretende. Es un ser espantoso que usa, en vez de camisas por dentro, un pijama por fuera. Amigos bien intencionados le aconsejan siempre que se pele al rape para evitarle a los demás el desagradable espectáculo de esos pelos suyos que parecen estropajos colocados al descuido sobre su cabeza mulata. Al principio la gente lo ayudaba creyendo que su miseria era justificada. Pero con los años su mendicidad por un plato de comida en el Club Árabe ha dejado de causar lástima para convertirse en una escena repugnante. El Gitano de Neptuno es mucho más peligroso que Cepón el Infame que, cuando obtiene tu confianza, no te ocultará que es un hijo de puta y hasta podrás ser testigo, en raros momentos, de destellos de desinterés. Pero el Gitano de Neptuno, si calcula que te sacará algún provecho será capaz de besarte el culo. Pero lo más increíble de este personaje es que las pocas veces que el semi éxito le sonríe, el mismo se convierte en su peor enemigo. Algunos amigos suyos aseguran que la miseria en que transcurrió su infancia lo trastornó para siempre.

-Entonces si me decidiera a consignar en el Diario que escribo lo que acabas de revelarme -dije yo- sería destruir a una criatura que, después de todo, también es un hijo del Señor.

-¡Olvídate del Señor ahora! -replicó Horacio- Si los que han ido muriendo, como Reinaldo Arenas, no lo recogen en sus "Memorias de una Maricona Cubana", porque lo ignoran, quizás, aunque hablando mal, le hagas un favor al insertarlo en tu Diario como un personaje imposible.
-Bueno, si la cuestión es esa, que todos lo ignoran y la Gloria se empecina en cerrarle las puertas, yo estaría dispuesto a consignarlo en alguno de mis libros -aseguré-. Después de tanto, una limosna histórica se le otorga a cualquiera.

-De todos modos tengo entendido -dijo Horacio- que Ramón fue su gran amigo del alma; y de todo el mundillo literario es quien mejor lo conoce. Quizás también se encuentre entre los invitados de Nacetonio.

-¿De quién me hablas? -pregunté.

-Ahora de Ramón, del cual también debes cuidarte que, aunque no lo calzo en muchos puntos, de seguro es otro personaje dantesco; sino, no hubiera sido amigo de Omar el Loco.

-En una palabra -dije yo-, el lugar hacia donde vamos se parece al infierno.

-No es que lo parezca -murmuró Horacio-: es el Infierno.

Ya en el décimo tercer piso, que me recordaba el día de nacimiento de Ofelia y me confirmaba que el numero 13 posee carácter mágico, Horacio prosiguió hablándome como si estuviera deseando exhibir hasta que punto lo sabía todo o casi todo.

-Yo sé que tú piensas que Gaspar el Bueno es tu mejor amigo -dijo Horacio-. Pero Gaspar el Bueno es un ladino servil con varias máscaras. Se dedica a prometerle té negro a toda la Habana Vieja y vive del dinero que recauda cuando sugiere la necesidad de un anticipo. El muy cabrón cobra el triple del costo real y te jura que es un favor. A mi me contaron que para erotizarse precisa humillar a su compañera y convertirse en un héroe sexual mientras transcurre la noche, y de vez en cuando emprenderla a golpes contra la infeliz de turno que casi siempre es una arpía enmascarada. También me dijeron que dentro de la pequeña habitación donde vive, donde los muebles son montañas de libros, a veces es más sádico que Hitler; sino ¿por qué encierra a su mujer con candado y permite que se extravíe entre los libros como una jicotea rabiosa y es capaz de no buscarla durante días, y cuando la mujer se muestra, tímidamente, la insulta como un trapo hasta reducirla a simple larva de alcantarilla?

-Estás exagerando -repliqué débilmente-. Cuanto me dices de Gaspar el Bueno, si lo dijeras de Bruno von Company, que quería envenenar a su criada para escribir una novela policiaca y desistió por comprender a tiempo que nunca tendría talento para escribir, seria aceptable. Pero tratándose de Gaspar el Bueno lo dibujas como un monstruo -y proseguí-. Para disculpar la profanación en que acabas de incurrir pensaré que esta ascensión al apartamento de Nacetonio es una irrealidad propia de los libros dirigidos a lectores aburridos a quienes hay que dibujarles las escenas y los personajes con los colores más crueles para que el hilo de la trama mantenga su interés.

-Piensa lo que quieras -dijo Horacio-. Pero ahora, que arribaremos al décimo cuarto piso, aumentemos las precauciones. No se te pase por alto que el 14, en la charada, es cementerio.
En el décimo cuarto piso decidimos descansar. Nuestros ojos se habían acostumbrado a la oscuridad y ya no eran imprescindibles las fosforeras; en las tinieblas también vivía la luz. Y buscamos, en el pasillo, un rincón limpio donde depositar nuestros fondillos.

-¡Cuanto silencio bienamado! -dijo Horacio, y añadió-: ¡Saber que detrás de estas puertas subviven seres hacinados que se odian entre si! Pero lo aterrador será el día que lo descubran, y sea tarde.

Y mientras discurríamos en tan profundas cavilaciones, escuchamos los pasos atropellados de alguien que bajaba. (Continuará).
ramon597@correodecuba.cu

#84

Semanario Digital Primavera
Hecho en Cuba para todos los cubanos
# 84
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COLABORARON EN ESTE NÚMERO:
Ainí Martín Valero: bibliotecaria y periodista independiente Agencia Libre Asociada (ALAS).
Álvaro Yero Felipe: periodista independiente, reside en Mantilla, La Habana
Antonio Conte: Editor de Cubanet, reside en Miami.
Frank Correa: Periodista y escritor independiente, editor del buró de prensa de la Unidad Liberal del la República de Cuba. Reside en Jaimanitas.
Frank Cosme Valdés Quintana: Litógrafo. Reside en La Habana
Hildebrando Chaviano Montes: es abogado, encargado de Relaciones Públicas del Movimiento de Integración Racial Juan Gualberto Gómez, y miembro de la Corriente Agramontista de Abogados Independientes
Ilei de Jesús Urrutia Álvarez: Caricaturista, pintor, restaurador, reside en el reparto Martín Pérez, San Miguel del Padrón, La Habana.
Iván Sañudo Pupo: Periodista independiente de la Agencia Libre Asociada (ALAS). Reside en calle Fresneda No 210 entre Millar y Recreo, Municipio capitalino Regla.
Julio Aleaga Pesant: Periodista independiente.
Moisés Leonardo Rodríguez Valdés: Periodista, está al frente de la Corriente Martiana, reside en Cabañas, Pinar del Río.
Pr. Manuel Morejón Soler: Pastor episcopal. Reside en La Habana.
Pablo Pacheco Ávila: Condenado a 20 años de prisión. Periodista de la agencia de prensa independiente CAPI (Cooperativa Avileña de Prensa Independiente) en Ciego de Ávila.
Pedro Arguelles Morán: Director de la Agencia de Prensa Independiente Cooperativa Avileña de Periodistas Independientes (CAPI) en Ciego de Ávila. Prisionero de conciencia y miembro del Grupo de los 75. Extingue una sanción de 20 años de privación de libertad.
Ramón Díaz-Marzo: Periodista independiente y escritor, reside en La Habana Vieja.
Richard Roselló: Historiador y periodista independiente. Reside en La Habana.
Tania Díaz Castro: Poetisa y periodista independiente, reside en Santa Fe
Víctor Manuel Domínguez: Escritor y periodista independiente, reside en Centro Habana.

CADA TRABAJO REFLEJA LA OPINIÓN DE SU AUTOR Y NO EL CRITERIO EDITORIAL DE SDP

jueves, 27 de agosto de 2009

#83


CONTRASTES Y ANIVERSARIOS, EDITORIAL 83

Cuba es un país donde los contrastes cada vez son más agudos. Contrastan el país casi ideal que muestra el Noticiero de la TV y el país real, el discurso oficial y lo que se escucha en la calle, los privilegios de la elite y las vicisitudes de los ciudadanos de a pie, los chivatos y los chivateados, Miramar y las zonas congeladas controladas por el MININT y los llega y pon de la periferia, la cultura hegemónica y la contracultura marginal.

Es chocante la propaganda sobre los logros sociales de la revolución frente a las escuelas ruinosas, los desastres del sistema educativo y los hospitales donde escasean las medicinas y los médicos.

También entre las mujeres cubanas hay grandes diferencias. En Cuba existen dos clases de mujeres bien distintas: la mujer del pueblo y la mujer del dirigente. Unas mal vestidas y peor alimentadas. Las otras, elegantes, bien cuidadas, altaneras y desdeñosas.

La Federación de Mujeres Cubanas (FMC), presentada por el régimen como una ONG (es tan no gubernamental como los Comités de Defensa de la Revolución), acaba de arribar a su aniversario número 49. En su momento, la organización se enorgulleció de haber logrado “la emancipación plena de la mujer cubana”. Era otro logro de la revolución.

La dura realidad ha hecho retroceder las conquistas femeninas. A la mujer corresponde la parte más difícil de la vida cotidiana en Cuba. Trabajar con la preocupación de qué cocinará cuando llegue a la casa es suficiente problema como para enfermar de los nervios a la más equilibrada. Sume a ello los problemas de la vivienda, el transporte, el desabastecimiento, etc. La mayoría de las jóvenes lo piensan varias veces antes de decidirse a crear una familia. Otras sueñan con irse del país.

Particularmente difícil es la situación de las que tienen a sus hijos, esposos o padres en las dantescas cárceles cubanas. Además de estar condenados por los caprichos y la paranoia de una dictadura geriátrica, sus familias son adicionalmente castigadas. Pueden preguntar a las madres y las esposas de Ariel Sigler Amaya y Antonio Díaz Sánchez, por sólo citar dos ejemplos.

Hoy, a pesar de las leyes avanzadas sobre los derechos de las mujeres, el machismo, la violencia doméstica, el acoso sexual y la prostitución están más presentes que nunca en la sociedad cubana. Sólo hay que ver como los más jóvenes tratan como perras a “sus jebitas”, tan mal habladas como ellos. Basta escuchar las letras de reguetón, los piropos soeces, los escándalos en las casas o en plena calle. Alguna vez quisieron implantar la caballerosidad proletaria. Ahora está en falta absoluta cualquier tipo de caballerosidad (si es que por fin existen varias).

Del entusiasmo femenino de los primeros años en los trabajos voluntarios,, sólo quedan los recuerdos de algunas ancianas. La importancia de la FMC se limita a la que le conceden los medios oficiales. Por lo demás, es otra de tantas organizaciones al servicio del régimen. Sus integrantes recuerdan que la FMC aún existe, como los CDR, cuando tocan a la puerta para cobrar la cotización mensual. Sólo eso.

Es un aniversario poco feliz, las mujeres cubanas tienen poco que celebrar. Realmente, los cubanos en general hace mucho tiempo que no tienen motivos para celebraciones. Mucho menos efemérides oficiales.
SDP

CORTICOS # 83


OPERATIVO POLICIAL EN OMNIBUS DE LA CAPITAL, Iván Sañudo Pupo
Regla, La Habana, 27 de agosto 2009, (ALAS-SDP) La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Ciudad de La Habana realiza operativo para detectar personas que no pagan el pasaje en los ómnibus articulados de las 16 rutas conocidas como las P.

En la puerta de entrada de las guaguas, cerca de la alcancía, se apostan entre dos o tres policías para detectar y multar a los pasajeros que no abonan los 40 centavos del pasaje.
Las multas son entre $100 y $150.

Según una fuente del Ministerio del Trasporte, la recaudación al final de los recorridos de dichos ómnibus es muy pobre. Muchos pasajeros comentan que la culpa la tiene el propio gobierno por la escasez de moneda fraccionaria. La “crisis del menudo”, como muchos le llaman, comenzó a finales del pasado año. Hasta el momento, el Banco Nacional de Cuba no ha tomado medidas para resolver el problema.
ronnysay13@yahoo.com

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AUXILIAR PEDAGÓGICA SE QUEJA AL PARTIDO COMUNISTA, Alvaro Yero
Mantilla, La Habana, (SDP) Una auxiliar pedagógica del circulo infantil Luxíl ubicado en calle María Auxiliadora esquina Porvenir, en el municipio capitalino Arroyo Naranjo, se quejó mediante una carta a la dirección municipal del Partido Comunista, con copia al Ministerio de Educación, por mal estado de los alimentos que recibieron los infantes que allí se encuentran internados el 21 de agosto en los horarios de almuerzo y comida.

La auxiliar Zenaida Díaz González explicó en la carta que ese día la administradora permitió que se cocinaran alimentos en estado putrefacto para niños menores de 5 años. Jamonada con gusanos, frijoles con gorgojos y pan rancio fue el menú del día.

Según la fuente, algo como esto ocurre a menudo porque los equipos de refrigeración se encuentran rotos. “A cosas como estas nos enfrentamos día a día, la dirección no toma cartas en el asunto, pues no le interesa el tema”, expresó.
yerofelipe@gmail.com

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TRABAJADORES DENUNCIAN DESVÍO DE RECURSOS, Alvaro Yero
Mantilla, La Habana, 20 de agosto de 2009, (SDP) Trabajadores de un círculo infantil ubicado en el municipio Arroyo Naranjo enviaron una carta a la Dirección Nacional del Ministerio de Educación de Ciudad de la Habana, donde acusan a la administración del centro de desviar los recursos económicos, materiales y alimenticios destinados a los niños.

La carta, firmada por 8 trabajadores, denuncia que la dirección del círculo infantil Luxíl, ubicado en Calle María Auxiliadora esquina Porvenir, en el reparto Víbora Park, en Arroyo Naranjo desvía los recursos que destina el gobierno así como organizaciones humanitarias procedentes del extranjero a los infantes que allí se encuentran internados, bajo la atención estatal por no tener familias.

Los alimentos, el aseo, la ropa y los medios de entretenimiento, dice la misiva, son usados por la administración para su beneficio personal.

En la carta, los empleados mencionan como principales responsables a la directora, Delia Díaz Fonseca, la subdirectora Felicia Heredia, la administradora Ana Lourdes Ramos, y la trabajadora social Natacha Morales. Estas personas han sido denunciadas en varias ocasiones en anónimos que han llegado a la sede de la dirección municipal del Partido Comunista, que queda a solo 30 metros del lugar, pero nada se ha resuelto.

La carta pide que el Ministerio de Educación envíe una inspección relámpago que desmantele el desfalco y la malversación existente en el círculo.

Los niños que se encuentran internados en el círculo infantil Luxíl son atendidos por el gobierno cubano y su principal benefactor es la agencia de seguridad y protección SEPSA. Los internos son huérfanos y no superan los 5 años de edad.
yerofelipe@gmail.com

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POLICIA REGISTRA CAFETERIA PARTICULAR, Aini Martín Valero
Regla, La Habana, 27 de agosto 2009, (ALAS-SDP) Miembros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), efectuaron un registro en la cafetería particular El Pedregal, en el municipio capitalino Regla, con el fin de encontrar mercancía de procedencia dudosa.

Temprano en la mañana del 20 de agosto, una decena de policías irrumpieron en la cafetería y realizaron un minucioso registro. 113 libras de queso blanco fueron decomisadas. Los propietarios de la vivienda estuvieron más de 3 horas detenidos en el cuartel No. 13 de la PNR, bajo investigación.

Según el Jefe de Sector de la localidad, buscaban aceite, harina de trigo y ropa traída del extranjero para vender. Nada de esto fue encontrado en la vivienda, pero al dueño de la cafetería le fue impuesta una multa de $500 por comprar productos en el mercado negro.

Los policías quisieron decomisar dos pesas y dos lasqueadoras manuales, pero fueron devueltas horas mas tarde. La cafetería El Pedregal, ubicada en la calle Céspedes entre Martí y Maceo, funciona hace más de 10 años y es uno de los pocos establecimientos privados que el gobierno no ha cerrado en Regla.
ainimv@yahoo.com

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DESDE PRISIONES LLAMAN A SOLIDARIDAD CON ANTONIO DÍAZ
La Habana, 27 de agosto de 2009, (SDP) Un grupo de prisioneros políticos y de conciencia recluidos en la Prisión Provincial Canaletas en la provincia Ciego de Ávila, realizó un llamado a la solidaridad.

Los prisioneros, entre los que se cuentan Pablo Pacheco Ávila, Adolfo Fernández Sainz y Pedro Arguelles Morán, entre otros, piden a los hombres y mujeres de buena voluntad de Cuba y el mundo, así como a las ONG nacionales e internacionales, que escriban al jefe del establecimiento penitenciario Canaletas y exijan el respeto a los derechos de Antonio Díaz Sánchez.

Antonio Díaz Sánchez fue condenado a veinte años de reclusión en el transcurso de la Primavera Negra de 2003. Su negativa a vestir uniforme de recluso le granjeó represalias y maltratos por parte de las autoridades carcelarias, ordenados por el Departamento 21 de la policía de Seguridad del Estado.

Sus compañeros de infortunio hacen este llamado con la convicción de que la presión internacional contribuirá a la protección de Díaz Sánchez, a quien se privó de asistencia religiosa, entre otras medidas de carácter punitivo tomadas en su contra. Díaz Sánchez integró la Dirección Nacional del Movimiento Cristiano Liberación y fue uno de los principales gestores del Proyecto Varela.

La correspondencia debe dirigirse a:

Teniente Coronel Reinerio Díaz Betancourt
Jefe Prisión Provincial Canaletas
Dirección: Prisión Provincial de Canaletas
Carretera Sanguily, KM 2 ½
Ciego de Ávila, CP 65 100
primaveradigital@gmail.com

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OPOSICIÓN CUBANA ENVÍA MENSAJE A JUANES, Alvaro Yero
Mantilla, La Habana, 20 de agosto de 2009, (SDP) Sectores de la oposición democrática cubana envían un mensaje al cantante colombiano Juanes donde le piden que abogue por la paz en Cuba e invite al escenario a figuras de la música cubana que se encuentran censuradas por el gobierno.

Los opositores piden a Juanes invite al escenario a agrupaciones como la banda de punk-rock Porno para Ricardo, el grupo de Pop Los Aldeanos y el cantautor Pedro Luís Ferrer. Estos artistas son censurados por reflejar en sus canciones la realidad del país.

Entre las organizaciones se encuentran la Comisión de Atención a los Presos Políticos de Conciencia y sus Familiares, el Frente de Línea Dura y la Coalición Juvenil Martiana.
yerofelipe@gmail.com

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EL PUÑAL ATÓMICO, José A. Fornaris.

Managua, La Habana. 27 de agosto de 2009. (SDP). En octubre de 1962 fui un número más entre los miles de niños y adolescentes de la enseñanza primaria y secundaria del régimen de internos (becados) que fueron trasladados a la Sierra Maestra para darles alguna protección ante la Crisis de los Misiles.

La primera etapa del viaje, en tren, duró tres días. Aquello nos pareció muy divertido. Recuerdo que una y otra vez se repetía una variante de una canción de la época: “Suerte que mi corazón en amores no me engaña/ y él me dice déjala, déjala que se te vaya/ a la larga, tú serás carne rusa entomatada.”

El segundo tramo se hizo en camiones. Desembarcamos en un lugar llamado Palma del Perro y de ahí, el grupo de algunas decenas del que formé parte, partió a pie hacia un sitio nombrado “Agua Tapá”. El nombre a todos nos parecía una ironía porque llovía mucho y el agua estaba a flor de tierra.

Presuntamente el viaje de cerca de mil kilómetros había sido para recoger café en las montañas del oriente del país. Con el paso del tiempo supimos que la isla estuvo a punto de ser blanco de una gran represalia bélica.

Los cohetes atómicos soviéticos emplazados en nuestro territorio fueron el motivo de que el planeta pudiera haber sufrido los embates de una conflagración nuclear. De que la Guerra Fría lograra el calor del infierno.

Fidel Castro, principal gestor de la base atómica soviética en el Caribe, parece que olvidó todo eso y ahora dice que los siete puntos del territorio colombiano para uso de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, son “Siete puñales en el corazón de América”.
Él nada más entregó un punto del territorio cubano para fines abiertamente militares a una nación de otro hemisferio.

Hugo Chávez, por su parte, es enfático al afirmar que la futura presencia de algo más de mil soldados estadounidenses en territorio colombiano, es una gran amenaza para Venezuela. Chávez le compró recientemente a Rusia armas por más de cuatro mil millones de dólares y pronto será instalada en ese país una planta para reparar helicópteros militares rusos. Venezuela posee en estos momentos 50 de esos aparatos y se afirma que comprará aún más. ¿Se sentirá Colombia amenazada?

Aunque Álvaro Uribe asegura que no hay tales bases, que todo está bajo control de Colombia, los presidentes más cercanos a Chávez, Rafael Correa y Evo Morales, se manifiestan en contra de todo tipo de bases extranjeras en América Latina. Fidel Castro ha sido el mentor político y el ídolo revolucionario de estos señores. ¿Habrán pensado en algún momento que la base soviética de armas ofensivas que existió en Cuba era extranjera?

Castro cedió el espacio para un solo “puñal”, pero era un puñal atómico.
fornarisjo@yahoo.com

LOS SOLDADOS DE LOS FÜEHRER Y LA PELÍCULA DEL SÁBADO, Juan González Febles

Lawton, La Habana, 27 de agosto de 2009, (SDP) El sábado en la noche Tom Cruise se apropió de la atención habanera. En horario estelar el canal Cubavisión exhibió ‘Valquiria’. La película trata sobre el fallido atentado a Hitler llevado a cabo por el coronel Claus von Stauffenberg. En ella vimos a altos oficiales en la Alemania nazi, horrorizados por el abismo a que Hitler empujó a ese país.

Lo que más sensibilizó a la teleaudiencia cubana, fue que en el comienzo del filme, Stauffenberg-Cruise, participaba en una campaña africana en nombre de su Füehrer. La película puede decirse que comienza con una decepción que crece y se fortalece en África. Luego de la campaña africana en el África Korps, a las órdenes de Rommel, von Stauffenberg, jamás volverá a ser el mismo. África parece tener un encanto especial para decepcionar soldados.

Más allá de las coincidencias y paralelismos que el televidente habanero encontró entre las guerras africanas del Füehrer alemán y las del Comandante en jefe de Cuba, hubo otras significativas coincidencias. Las precauciones extremas para cuidar la vida del Füehrer y del Comandante, La Guarida del Lobo-Punto Cero, el desprecio por el elemento civil, pero más allá de todo, ese estilo depurado de gobernar contra la voluntad y el sentido común de casi todo el mundo.

Para acentuar las semejanzas, en Alemania nazi existía un plan contingencial destinado a salvar un gobierno leal a Hitler, bautizado como ‘Valkiria’. En Cuba, existe la ‘Operación Atlántida’, con propósitos similares y la misma identidad criminal básica. Ambos planes fueron concebidos para ser llevados a la práctica por militares profesionales.

Como mismo hubo en Alemania nazis en contra de Hitler, en Cuba deben existir militares anticastristas. Muchos pasan por alto que el error está en el sistema y no en los Hitler, los Stalin o los Castro. La película del sábado deja claro que la atmósfera totalitaria fue igualmente opresiva en el Berlín de 1945 como en La Habana de 2009. Curioso como una película hecha por anglo sajones, sobre un sitio tan distante como la Alemania en 1945, guarda tantas semejanzas con la Cuba de nuestros días.

En la película, un grupo de militares alemanes conspira para sacar a Hitler de la escena. Se trata de hombres básicamente decentes que pusieron en juego su vida, para salvar a su patria y a su pueblo. En su momento, estos hombres lucharon para que nadie dijera ‘la Alemania de Hitler’. Hoy, se lucha para que no se diga, ‘la Cuba de Castro’. Porque no existió la Alemania de Hitler, como no existe ni existió la ‘Cuba de Castro’.

Dicen los que sirvieron a su mando, que el general Arnaldo Ochoa se ocupaba de veras de sus soldados y amaba devotamente a sus hijos. Von Stauffenberg, no era muy diferente. Quiero pensar que entre algunos altos oficiales cubanos hay tanto honor como entre Von Stauffenberg y sus asociados, o entre el general Ochoa y sus hombres. Quiero creer que existen hombres con esta estatura.

Quizás, entre los altos oficiales de las Fuerzas Armadas de Cuba, también hay hombres decepcionados y honorables. Quizás los haya que sientan vergüenza por la miseria en que vive Cuba, que se sientan ofendidos porque las adolescentes se prostituyan en las escuelas o que los hombres roben para sobrevivir.

Si de veras estos hombres existen, cruzo los dedos porque la suerte y el aliento del Dios que nos hizo libres, les acompañe. Si van a unirse en el Olimpo de los soldados de la libertad con el general Ochoa y con el coronel Stauffenberg, que lo hagan y se lleven no sólo el agradecimiento de sus pueblos, sino la victoria y el éxito de la libertad conquistada. Para concluir, ciertamente la oferta televisiva de la noche del sábado, no pudo ser mejor ni más aleccionadora.
jgonzafebster@gmail.com

Tom Cruise interpreta al coronel Claus von Stauffenberg.

CON JUANES O SIN JUANES, Luis Cino

Arroyo Naranjo, La Habana, agosto 27 de 2009 (SDP) Me había propuesto no escribir sobre el anunciado concierto de Juanes en la Plaza de la Revolución. En realidad, el asunto no me interesa demasiado. Desde que no pude estar en el festival de Woodstock, renuncié a los conciertos multitudinarios. Menos aún si son de pop latino (que me aburre soberanamente). Imagínese usted si además (por muy apolítico y por la paz que sea) el concierto es en un lugar con tan malas vibras como la Plaza de la Revolución.

Si escribo sobre el tema es porque no me gusta el curso que ha tomado la polémica. En Miami, la perreta contra Juanes está en su apogeo. Mientras, los que están a favor, aquí o allá, hablan del concierto como si durante él se fuera a producir la segunda venida del Señor.

Con Juanes o sin Juanes, no hay por qué exagerar. No creo que el concierto se convierta en el aquelarre musical-ideológico de un piquete de amigotes “solidarios” con camisas rojas y banderolas de Che Guevara. No parece ser el caso. Ni siquiera porque Silvio Rodríguez y Amaury Pérez (que ahora se venden de abiertos y liberales) estén involucrados.

Tampoco será el concierto que celebró la caída del Muro de Berlín. Juanes y sus invitados no van a pedir libertad para los presos políticos ni exigirán que se respeten los derechos humanos de los cubanos. ¿Por qué iban a hacerlo? Cuando Juanes habla de cantar por la paz, lo más probable es que tenga en mente el conflicto Cuba-USA como si fuera el pollo del arroz con ídem. Digo, como conversó al respecto y recibió el OK de la secretaria Hillary Clinton…

En Cuba no hay guerra. Donde puede haberla y pronto (Zelaya, Ortega y Chávez mediante) es en Honduras. Pero a Juanes no se le ocurrió mudar el dichoso concierto a Tegucigalpa o San Pedro Sula. Allá hubiera sido un poco más fácil. Ya se sabe que los cubanos de ambos bandos somos demasiado apasionados. De ahí las camisas negras quemadas en la Calle 8 y los CD de Juanes rotos a mandarriazos por algún energúmeno. Y lo que es peor: las amenazas. Son más ruido que otra cosa, pero es precisamente el tipo de ruido que necesita el régimen cubano para acusar de intolerante a “la mafia anexionista”. ¡Le zumba ser acusados de intolerancia por los campeones continentales de la intolerancia!

A propósito, ya que hablamos de la intolerancia del exilio… Fernando Ravsberg, corresponsal de BBC Mundo en Cuba, que no sé como se las arregla para siempre llevar agua al molino del gobierno cubano, refiere el mal rato que pasó Julio Iglesias allá por 1973, en un cabaret de Miami, cuando expresó su deseo de cantar en Cuba. Según Ravsberg, volaron las sillas y las cubetas de hielo y al cantante español lo tuvo que rescatar la policía. Qué riesgo corrió en vano. De todas formas, en aquella época, Julio Iglesias no hubiera podido cantar en Cuba porque los comisarios lo tenían en una lista negra de cantantes prohibidos por diversos motivos que incluía a Roberto Carlos, José Feliciano, todos los rockeros anglosajones y un largo etcétera, en el que no estaba Juanes porque era muy niño o aún no había nacido…

De cualquier modo el régimen cubano le sacará lascas al concierto de Juanes en la Plaza de la Revolución. Servirá a su propaganda al exterior como una señal de apertura. Al interior, será un poco de circo y pachanga en tiempos de crisis. Cualquier problemita que surja durante el espectáculo se puede solucionar con bastantes policías con tonfas y la transmisión televisiva diferida, previa edición.

Si finalmente no se da el concierto (como presiento que sucederá) el régimen se hará la víctima y subirá un par de pulgadas el muro de la plaza sitiada. Para dar “una digna y combativa respuesta al imperialismo y la mafia de Miami”, si no vienen Juanes, Miguel Bossé y la curvilínea Olga Tañón, los mandarines convocarán a Baby Lores (con El Jefe tatuado en el brazo), Gente de Zona, Paulito FG y un par de reguetoneros sin porvenir. Con muchos decibeles y varias pipas de cerveza, pondrán a gozar a los musulungos, chusmas y sumisos que acudan a la sub-utilizada Plaza de la Revolución porque no tienen otro lugar donde ir o porque los citó la dirección de la escuela, el centro de trabajo o el Partido Único.

Por mi parte, y para evitar situaciones desagradables, reitero desde ahora a los segurosos “que me atienden” que no pienso asistir al concierto de Juanes ni tampoco al que anuncian para enero de Ricardo Arjona en el Malecón. Eso, si finalmente se dan. Para que después no digan, advierto que sólo cambiaré de idea si Juanes logra incorporar a su troupé a Mick Jagger y los Rolling Stones.
luicino2004@yahoo.com

CONSECUENCIAS DE LA INCONSTITUCIONALIDAD, Laritza Diversent

El Calvario, La Habana, 27 de agosto de 2009, (SDP) Los actos inconstitucionales del gobierno son susceptibles de ocurrir. Estos, en todo caso, generan consecuencias. Lo lógico, para evitar que el ejecutivo se exceda en sus atribuciones, es que un órgano estatal, independiente y con jurisdicción constitucional, resuelva la situación. No obstante, puede llegarse a situaciones extremas.

Puede generarse una crisis política, como la que sucede hoy en Honduras. O puede que los demás poderes estatales no reaccionen en defensa de la constitución y se violen los derechos ciudadanos, que el texto regula como dogmas que el Estado está obligado a respetar.

La consulta popular que el ex presidente hondureño Manuel Zelaya pretendía realizar, tenía la intención de cambiar, completamente, la actual Constitución de ese país. La acción en si misma era contraria a la propia Carta Magna y por ende inconstitucional.

La Constitución hondureña puede reformarse a excepción de los artículos pétreos, normas que, conforme a la súper ley, no pueden sufrir reformas, derogaciones o ser tergiversados de manera alguna. La reacción de los otros poderes ante este hecho ilegítimo no se hizo esperar.

En Cuba los actos inconstitucionales provocan otra reacción: inamovilidad. El gobierno revolucionario, en los 50 años que lleva en el poder, ha violado en más de una ocasión los preceptos de la Carta Magna que ellos mismos elaboraron. Ante tales actos, los otros poderes del Estado nunca han reaccionado. Todo lo contrario, le han dado legitimidad.

El ejemplo más visible lo constituye el vigente decreto 217 de “Regulaciones Migratorias Internas para la Ciudad de La Habana”, emitido por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. La aplicación de esta disposición trae importante afectaciones en la vida cotidiana de los cubanos.

Esta norma pena a los padres por tener viviendo en su casa a un hijo. Las autoridades multan a toda persona que resida en una vivienda, ubicada en la capital, sin tener en la misma, el domicilio reconocido por la oficina del Registro de Direcciones. No importa si hay lazos familiares entre el conviviente ilegal y el propietario, ambos son castigados.

Parece ilógico, pero su aplicación es una realidad. Mi padre y yo fuimos víctimas de este inconstitucional decreto. Ambos residimos en el mismo municipio, escasamente nos separan dos kilómetros de distancia. Hace tres años pase una temporada en su casa. Una inspectora de la oficina del registro de direcciones municipal se enteró. Nos impuso, a cada uno, una multa. A mí por ilegal, a él por tenerme viviendo en su vivienda.

Yunia Palacio es una joven de 29 años, madre de tres niños. Su lugar de origen está en la oriental provincia de Santiago de Cuba. Sin embargo, desde hace doce años reside en la capital. Las autoridades de la Oficina del Registro de Dirección y la Dirección Municipal de la Vivienda, le impusieron, cada órgano por su parte, una multa por estar ilegal en Ciudad de la Habana

Antonio Vladimir Mateo, de 46 años de edad, vecino de Malecón 655, desde hace cinco años intenta mudarse, pero su lugar de residencia es una zona congelado por el decreto 217. Sus normas limitan el derecho de los propietarios de inmuebles del lugar. Prácticamente prohíbe realizar los pocos actos de trasmisión de dominios permitidos por la ley, incluso no acepta nuevos residentes. En fin, el decreto impide la movilidad dentro de la ciudad. A medidas extremas, soluciones desesperadas. A finales del pasado mes de julio, Antonio, en señal de protesta, colocó un catre en plena avenida de Malecón. Interrumpió el tráfico por más de tres horas, hasta que autoridades policiacas lo arrestaron.

No tenemos estadística de cuantas veces aplica el gobierno revolucionario esta disposición. Seguro estamos que es frecuente. La emigración del campo hacia la ciudad, en Cuba, es un fenómeno en ascenso. La constitución cubana como parte del derecho de igualdad, nos reconoce el derecho a elegir y residir en cualquier zona, sector o barrio. Sin embargo, las autoridades nos impiden ejercer ese derecho a plenitud.

Defender la constitución del Estado es proteger los derechos humanos. Por eso es importante reaccionar ante los actos ilegítimos de un gobierno que viola la norma suprema que la da el poder.

En una crisis política provocada por un acto inconstitucional, hay esperanzas de solución. Al contrario, esta se marchita cuando no se hace nada por evitar las consecuencias de la inconstitucionalidad.
laritzadiversent@hotmail.com



PINOCHO O LA CONTRALORIA, Paulino Alfonso

Lawton, La Habana, 27 de agosto de 2009, (SDP) El corto discurso del General Presidente, Raúl M. Castro, que supuestamente versaría sobre la presentación del nuevo funcionario encargado de la Contraloría y terminó en hablar de bueyes, al menos para mí, resulto interesante.

¿Qué es la Contraloría? Es el organismo encargado de examinar las cuentas y la legalidad de los gastos oficiales. Existe en todos los países, aunque con diferentes nombres y llena la función de control inexistente en las demás instancias que solo se ocupan de la gestión asignada a estas. No es así en el castrismo, veamos por qué.

Al inicio de los años 90, Carlos Lage le trajo una tímida propuesta al Anciano sobre un órgano de control dependiente del Ministro de Finanzas, que primero registró a todos los contadores graduados a fin de certificarlos para que pudieran ejercer de forma colegiada. Con ellos, Lage Dávila revivió las consultorias, que en Cuba existieron antes que el Anciano, de niño, corriera por las lomas de Birán. Se regían por los dictámenes del Ministerio de Hacienda y su contraparte, el Tribunal de Cuentas.

Como siempre ocurre, mientras Lage y sus acólitos jugaron con caca y un palito, no hubo problemas, pero cuando entró el verde maldito, el dólar, el Anciano, de un golpe, entregó al Sindicato Único toda la actividad contable de las empresas y lo referente a su control. ¡Qué genialidad!

A Lage Dávila hay que darle un premio por idiotez o persistencia. Dos años después, le presentó al Anciano la odiosa idea de crear un Ministerio de la Auditoria (ente primigenio de lo que hoy nos vende el presidente-general como la tablita salvadora).

Es bueno aclarar que antes de Lage, existían Direcciones de Auditoria en cada provincia y municipio de Cuba. Cada ministerio tenía sus auditores, es decir, una fuerza considerable y bastante experta, pero pocas veces usada.

¿Quieren ver la inutilidad de esos aparatos de control? En el ministerio donde Marino Murillo (el hoy ministro) era Director de Economía, se robaron en un año 32 toneladas de leche en polvo. En otro ministerio, varios vagones de ferrocarril llenos de cigarrillos. Del muelle de La Habana, infinidad de remolques de harina. ¿Saben quien lo detectó? La Policía. En el caso de la leche en polvo, fue gracias a Radio Martí y a una ingenua abogada que se pudo ir de Cuba a tiempo después de hacer más denuncias que declaraciones el pintoresco “presidente” hondureño.

No le relaciono el caso de estafa de Bob Vesco a Abraham Masiques, ya que ese lo detectó la Seguridad del Estado, ocupados como estaban tras del yanqui. En este caso, por órdenes superiores, no intervino ningún auditor.

En el castrismo, ningún ente de control puede encuestar, sino que recibe la orden de la “Superioridad”. ¿Por qué los auditores no trabajan con programas por ministerio? Si así lo hicieran, no quedaría títere con cabeza. Pero sucede que a veces los títeres tienen titiriteros.

Sólo un ejemplo personal. En l992, junto al DTI (Departamento Técnico de Investigaciones), participé en un operativo contra el Administrador de la Heladería Coppelia. No fue por deducciones, Watson, sino por el consabido chivatazo de un empleado el cual, después del interrogatorio, se comprobó que era un resentido, tan ladrón como el que más.

Se operó el día 8 de septiembre con fuerzas policiales y la Fiscalía. Se arrestaron 10 trabajadores y se instruyeron de cargo a 5, entre ellos al Administrador. Mi trabajo en esta operación fue fijar las violaciones financieras y cuantificar a posteriori los daños.

Después de 4 meses, y tras las conclusiones fiscales, resultó que se habían malversado 1 235,000 pesos que entonces, eran 176,430 USD. Por matar una vaca en Cuba se impone una condena de 20 años. ¿Cuanto cumplió el Sr. Administrador? Nada, ni un día ya que “alguien” en la Fiscalía dijo que el administrador era militante del partido, combatiente internacionalista y colaborador del MININT, por lo que no se le aplicó prisión preventiva, ni siquiera fianza. Ah, no se le confiscó la lanchita que tenía anclada en el puesto de Guarda Fronteras en el Río Almendares, con la cual, después de repartir hamburguesas y ron, se marchó alegremente una noche de febrero de 1993 a Estados Unidos, donde hoy reside...

Una pregunta: ¿Cuántos títeres habrá aún, con tan buenos titiriteros? ¿Entonces para qué el control sobre el control?

Gladys Bejerano, designada al frente de la Contraloría, siempre ha sido una gran técnica, conozco su desempeño, pero solo eso. Si Pinocho se porta mal, tiene que esperar por Gepeto o por el Hada Madrina. De lo contrario, no puede hacer nada. Realmente, era preferible hablar de bueyes.
palest44@yahoo.com

LA MUJER DEL DIRIGENTE, Oscar Mario González

Playa, La Habana, 27 de agosto de 2009, (SDP) En la Cuba de hoy existen dos tipos de mujeres bien diferenciadas entre sí: la mujer de pueblo, sencilla y común, y la mujer del dirigente.

La primera, es decir, la de pueblo, constituye la inmensa mayoría de la población femenina y se hace visible en las colas, en el transporte público, en los pupitres de los centros de estudio y en la atmósfera cargada de humedad y malos olores de las oficinas y centros laborales.

No quiere decir ello que la otra, la del dirigente, deje de visitar las tiendas y otros centros de esparcimiento. También lo hace y mucho más a menudo que la otra. Pero cuando va a pasear o de compras, lo hace en el carro privado o en el designado al esposo para los quehaceres propios de su cargo.

¡Qué piel más tersa y sedosa ostenta la mujer del “mayimbe”! Se ve que sobre ella no han golpeado mucho los rayos de este sol que achicharra y consume. Las manos bien cuidadas baten al viento luciendo pintura fresca en las uñas lo cual, no sólo habla de la acción sistemática de la manicura, sino de un total divorcio con las labores domésticas. Del completo distanciamiento con el palo de trapear y con la olla de presión, a pesar de las comodidades que ofrecen éstas últimas, generosamente vendidas a crédito según iniciativa del moribundo Comandante.

Las mujeres de los pejes gordos alguna que otra vez van a las reuniones del Comité de Defensa de la cuadra pero no suelen mezclarse con la “canalla” pobretona; prefiere estar al lado del dirigente del organismo superior, presente únicamente durante las grandes ocasiones.

Cuando la mujer del jefazo habla en las asambleas, y lo hace a menudo, se produce un gran silencio. Sus palabras casi siempre son las mismas: exhortación al sacrificio, a la defensa del socialismo, al ahorro, a la austeridad, siempre recalcando la fidelidad a Fulano y al Hermano.

La consorte del “dirigentazo” casi siempre está vinculada a un centro laboral. Pero no a un trabajito de “mala muerte” sino a un cargo de representatividad, ya sea al lado de una gerencia importante o vinculada con el mundo diplomático. Esto último, trabajar afuera, hace a uno estar más tiempo allá que acá, pues la miseria y la desgracia no es bueno observarlas ni siquiera de lejos, mucho menos de tan cerca.

La mujer sencilla que acompaña día a día al marido, humilde obrero, buscavidas incesante, luchador infatigable, es muy diferente a la otra en su aspecto físico y en su mundo psíquico.

Esta última sólo huele a perfume barato cuando sale a pasear con el marido y los muchachos. En la casa, por lo general, exhala el mismo olor a cebolla y a hoja de laurel que se esparce por todo el apartamento, cuarto o cuchitril. Su piel casi siempre está reseca y a veces cuarteada. Si esa piel es algo oscura, se pone ceniza debido a la falta de crema y a la excesiva exposición solar. Las uñas cortas y las más de las veces, despintadas o a medio pintar. Callosidades debajo de los talones en ambos pies denotan la larga exposición en colas y otros tipos de forcejeos por la subsistencia, así como la falta de atención del pedicuro.

La mujer del dirigente, por lo general, suscita rechazo y animosidad por parte de la población. La otra, la del cubano simple, admiración y respeto. Sobre todo si sabe llevar con dignidad su pobreza y evita la chivatearía, la envidia y el chisme desmedido y mal intencionado.

Ojala un día no muy lejano, nuestras mujeres, todas ellas, tengan acceso a los cuidados y a la vida confortable que hoy constituyen privilegio exclusivo de las extrajeras y de las mujeres de los dirigentes. Esta añoranza cobra relevancia en este 49 aniversario de la Federación de Mujeres Cubanas a celebrarse el 23 de Agosto.
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