jueves, 8 de mayo de 2008

Tocar el fondo del asunto, Laritza Diversent.




Aumentan los anuncios de nuevos cambios dentro de la isla. A nosotros los cubanos nos parece bien. Estamos contentos de que ya podamos hacer ciertas cosas. Sin embargo, son muchas las limitaciones que nos impiden en la práctica realizarlas. Principalmente, las de tipo económico.

Esto no es lo fundamental del asunto. Hasta ahora, los medidas solo benefician a pequeños sectores de la sociedad. No llegan al fondo de las reformas que necesita nuestro pueblo para vivir en democracia.

Tenemos que resolver los problemas principales que golpean nuestra realidad. Debemos primeramente preguntarnos: que le permitió a este gobierno tener la facultad de restringir a tal extremo nuestros derechos ciudadanos.

La ley suprema cubana le ha dado el poder absoluto a la elite gobernante, por más de 49 años, para que tome decisiones importantes. Las más trascendentales que afectan a la ciudadanía en general, sin tener la necesidad de pedir el consentimiento del pueblo.

Para tener la seguridad de que en el futuro estas discriminaciones y restricciones jamás se vuelvan a repetir, debemos saber bien cuales son los cambios que queremos para tener una democracia.

Necesitamos ante todo una representación democrática. Las medidas discriminatorias y dictatoriales que tomo el gobierno fueron gracias a que nuestros diputados no representaron dignamente los intereses del pueblo cubano.

El compromiso fue con la cúpula burocrática que los propuso y nominó. Los que en definitiva decidieron su mandato. Nosotros solo le hicimos el favor de reafirmar por medio del voto unido.

En correspondencia, ellos solo deben mantener la boca cerrada. Levantar la mano y por unanimidad, validar las autocráticas medidas del gobierno, aunque dudo mucho que tan siquiera se las hayan consultado.

Necesitamos un estado de derecho. Muchas de las restricciones impuestas iban en contra de preceptos constitucionales. Ignoraron completamente los principios de la ley que ellos mismos crearon para tener todo el poder y gobernar indefinidamente. Por eso, la necesidad de reformarla.

Necesitamos garantías constitucionales. Ninguno de los derechos reconocidos en la Carta Magna podemos en la práctica defenderlo. Las medidas no estaban legalmente prohibidas y lo que la ley no prohíbe se puede hacer. No obstante, estábamos atados de pies y manos.

Sin embargo, nuestros derechos fundamentales fueron vulnerados por la actuación de los órganos de los poderes públicos. Si hubiese existido esa protección constitucional, el gobierno jamás hubiese podido tomar tales decisiones.



Necesitamos evitar que el gobierno, en un futuro, se arrogue el derecho de restringir las libertades ciudadanas nuevamente. Debemos exigirle que haga cambios medulares. Hay que limitar constitucionalmente el poder que hoy tiene la dirección política cubana.


La historia en casi 50 años de socialismo en Cuba nos ha demostrado que el mando centralizado, en un solo órgano o en una figura, no es otra cosa que una dictadura.

Es necesario crear una constituyente que nos dote de una nueva Ley Suprema.

Esa clase de reforma, ellos no la van a pensar siquiera. Mucho menos considerar. Sin embargo, es imprescindible exigirla. Es la única forma de que en nuestro país se instituyan un estado de derechos, las garantías ciudadanas necesarias y una representación popular digna.


Independientemente de las posiciones ideologicas que podamos tener, es necesario que se introduzcan cambios que beneficien a todos por igual. Cambios que toquen el fondo del asunto. Cambios que en el futuro respondan a las necesidades de desarrollo de nuestro pueblo.
Arroyo Naranjo, 2008-04-24
laritzadiversent@yahoo.es
http://prolibertadprensa.blogspot.com/

Amputación aséptica y sin anestésico, Juan González Febles




En algunas oportunidades las cosas llegan tarde. Quizás tarde es mejor que nunca, pero esto se limita al terreno de lo simbólico. En el mundo real prima eso que los anglos llaman ‘timing’ y en latín se dice ‘tempo’. Tiempo de segar, tiempo de sembrar o tiempo de recoger. Pensar en esa maravillosa dimensión temporal, fue mi primera impresión cuando concluí la lectura del excelente trabajo que Nicolás Pérez Diez Arguelles tituló “Una cura de borrajas” y que publicó ‘El Nuevo Herald’ (NH).

Coincido con Nicolás Pérez Diez Arguelles en su cita de J.K. Rowling. Yo sólo agregaría que de inicio, antes de encarar u oponer hay que diferenciar e identificar a los supuestos amigos de los enemigos. Es ahí donde entra a jugar la prudencia del amigo que con su conducta no deja lugar a dudas sobre su condición. Un amigo del tipo que vale la pena tener, no se permite juegos con un tiempo del que no se dispone. Si lo hace, debe pagar las consecuencias de haber sido estúpido.

La preocupación de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) a partir del documento que publicó donde explica el destino de las contribuciones hechas por el gobierno de los Estados Unidos y que ‘algunas organizaciones exiliadas’ distribuyen para la lucha por la libertad de Cuba, me parece en el mejor de los casos, tardía.

Hubiera sido excelente haber contado con esa preocupación unos años o unos meses antes. Como ya dije, cuestión de ‘timing’ o de ‘tempo’.

Sobre los Sres. Flake, Delahunt y Lesnick, ellos están perfectamente definidos como enemigos de la lucha que se lleva adelante en Cuba. Esa condición les limita en una proporción muy adecuada para que puedan perjudicar de forma eficiente. ¿Qué más se puede pedir?

En relación con el Sr. Calzón, no puede establecerse desde la distancia si se trata de que es o no corrupto. El problema estriba que no puede confiarse en alguien que Pérez Diez Arguelles define como ‘desorganizado y emotivo’, para algo tan serio como manejar fondos. Desde esta orilla, lo importante no es si toma para sí o para cualquier otro destino. Lo determinante es que la ayuda que administra, no llega a Cuba. Esto es más que suficiente.

En Cuba hay excelentes hermanos de lucha y colegas que adolecen de esas mismas características de desorden, emotividad e inoportunidad. No somos partidarios de exclusiones. Los tenemos, también son ‘desorganizados y emotivos’, pero podemos agregar que muy simpáticos y joviales. Pero no manejan fondos, ni toman decisiones de importancia. Hemos logrado el equilibrio de tolerancia y control adecuado, para protegernos, para proteger a nuestra causa y para protegerles de sí mismos.

En relación con el Directorio, son sus actos los que ponen en duda su honestidad. Sus objetivos también son muy discutibles. Coincido plenamente con la exposición hecha del caso por Pérez Diez Arguelles, sólo discrepo de las recomendaciones.

Si a alguien a estas alturas se le ocurre dedicar un 95% del dinero destinado a la lucha por la democracia en Cuba a ‘viajes, conferencias y congresos’ y sólo a un 4% a la disidencia interna, ese alguien debe ser cesanteado de inmediato y sin ninguna consideración. Como dicen nuestros amigos yanquis: ¡Sacked of office!

No hay tiempo real para libros blancos o de cualquier otra coloratura. Por otra parte, ni el Directorio con esa resonancia Napoleónica ni The Center for a Free Cuba, son imprescindibles.
No lo es el Sr. Calzón con su desorden y su emoción y muchísimo menos el Sr. Gutiérrez con sus erráticas, itinerantes y costosas cruzadas juveniles.

Este choque que el colega Pérez Diez Arguelles califica con justicia como desagradable, pudo haberse evitado. Sólo había que escuchar al liderato opositor interno y atender a lo que la Prensa Independiente de Cuba dijo alto, claro y a tiempo. Fueron arrogantes y soberbios, pero por encima de todo, estúpidos: Los errores se pagan siempre.

En relación con ser ‘portavoces de las estrategias de Washington’, vuelvo a coincidir con Pérez Arguelles, pero no puedo dejar de pensar en Israel. Los judíos son los aliados más firmes de los Estados Unidos.

La diferencia esencial entre ellos y los cubanos exiliados, es que los israelíes supieron servirse de Washington y establecer una relación ventajosa para ambas naciones. Los judíos no sirvieron a Washington; ellos se sirvieron y después siempre le apoyaron en los términos de lo razonable.

Créanme compatriotas, el momento no está para ‘Una cura de borrajas’, ahora es necesaria una amputación aséptica y sin anestésico. Quizás así, nadie vuelva a ‘enfermarse’ con tales fiebres en el futuro.
Lawton, 25/04/2008
jgonzafeb@yahoo.com
http://prolibertadprensa.blogspot.com/


DEL LIDERATO OPOSITOR

Es copia fiel del original

La Habana, 13 de agosto del 2007.

Hon. Legisladores Mel Martínez, Robert Menéndez, Lincoln Díaz-Balart, Mario Díaz-Balart, Ileana Ross-Lethinen y Albio Sirés.

Señores Legisladores:

En primer lugar, queremos agradecerles nuevamente que hayan accedido a participar en la video conferencia que solicitamos.

En la misma, no pudimos hablar abiertamente de algunas situaciones muy delicadas que se han presentado por la presencia de personas que no estaban en la propuesta de participación y entendimos no era necesario que tuvieran conocimiento sobre temas delicados. Por eso les estamos escribiendo la presente.

Por situaciones que desconocemos a Acción Democrática Cubana le mantienen congelados los fondos para hacer llegar ayuda a la oposición en Cuba, no así al Grupo de apoyo a la Democracia. La ayuda que hacía llegar el primero llegaba a todos los rincones de nuestra patria y no estaba condicionada. El segundo tiene como principal destinatario a su representante en Cuba Fernando Sánchez López, sobre el cual existen serias evidencias de que está “tramitado” por la policía política. Además los pocos paquetes de medicina que envía directamente a otros opositores casi todas las medicinas están vencidas o con fechas de vencimiento muy cercanas. Esta situación es extensiva a otras provincias donde los receptores de los paquetes casi todos están comprometidos o “tramitados” por la seguridad del Estado, y la ayuda no llega a los opositores y se ha conocido de casos que han vendido las medicinas y artículos recibidos.

Por otra parte creemos que buena parte de los fondos aprobados se están utilizando en la promoción de agendas personales o para hacer política local, que consideramos es lo que ha impedido la obtención de logros destacables en la promoción de la democracia en la isla.

Consideramos importante, señores Legisladores, la intervención de ustedes en el proceso de asignación de los fondos para corregir las deficiencias apuntadas y evitar que puedan surgir nuevas en el futuro.

Aprovechamos la ocasión para reiterarles el testimonio de nuestra admiración y respeto.

Marta Beatriz Roque Cabello
Instituto Cubano de
Economistas Independientes

Vladimiro Roca Antúnez
Partido Socialdemócrata de Cuba

Firmado en el original

De la Prensa Internacional, Neblina para una guerra (NH), Raúl Rivero


Madrid -- Con un pequeño antifaz negro, como el que ha usado siempre el Llanero
Solitario, se presentan ahora en el escenario cubano quienes cerraron todas las
puertas y ordenaron el trazado de las arenas movedizas. Vienen a anunciar una
modulación de las prohibiciones. Lo prohibido va a estar menos prohibido y, por
lo tanto, se acaba de abrir un abanico de cambios para transformar la sociedad.

Mucha gente los reconoce y sabe cómo se llaman sus caballos blancos y el indio
torpe que los acompaña. Entonces, se disponen a observar las maniobras de las
comparsas, los pasos de quienes llevan los faroles y los empeños de los
muñecones (ellos miran asustados desde unos huecos donde debían tener el
corazón) por coger el ritmo de los tambores acompasados.

Sí, es que se trata de un carnaval fuera de tiempo, con el malecón batido por la
espuma y la furia de olas enormes. Una fiesta de disfraces con una euforia
mandada a hacer en la empresa de medios de propaganda y repartida por cederistas
suspicaces que suelen dejar los paquetes enteros en los contenedores de basura o
en el fondo de los refugios hechos para una guerra sin porvenir.

Siempre hay público para esas celebraciones dirigidas, pero los grandes sectores
de la población, los experimentados luchadores del día a día, comprenden
enseguida los signos y las claves. Saben que no hay nada esencial. A lo mejor
esta apertura les da el derecho a coger dos cajitas en vez de una, todavía con
la mano extendida a la espera de que los organizadores bajen la orientación de
que se abra el banderín.

No es, no puede ser lo que se espera. No es el proceso que se necesita, porque
es excluyente, selectivo y superficial. Son ellos con el mismo discurso de guapo
de barrio. Los viejos cuchillos afilados y sus calumnias de humo para ocultar y
anular a los demócratas, a los que vieron y denunciaron hace más de dos décadas
(algunos mucho antes) toda la miseria que hoy descubren, con gestos de malos
actores de telenovelas, los promotores del simulacro.

No puede ser con ese vicio de callar por la fuerza a quienes no opinan como
ellos. Ni con esa frialdad que les permite mantener, en las troneras de muerte
que son sus prisiones, a más de dos centenares de cubanos porque no creyeron en
sus máscaras y no aceptaron sus mentiras.

Son muchos los nombres que puedo citar aquí de hombres y mujeres que identifican
el color de estos nuevos apliques y el olor y la textura de los arreboles, pero
me quedo con el del periodista Fabio Prieto Llorente.

Con él y su vocación de reportero de raza y de hombre libre. Enfermo y sin
acceso a informaciones solventes, encerrado en la cárcel del Guayabo de Isla de
Pinos, en peligro y dispuesto a no abandonar su trabajo de comunicador.
Un profesional joven, nació en 1963, que allá adentro escribió este párrafo:
``Esta ignominia no sólo me hace reflexionar y hablar, sino también denunciar,
porque no sólo me condenaron a 20 años de privación de libertad, confinándome a
una semitapiada y estrecha celda, donde duermo sobre un banco de cemento, hago
mis necesidades fisiológicas en un hueco en el suelo, convivo con insectos y
roedores, me han enfermado de los pulmones y han destruido mi salud
conjuntamente con la de mi familia, sino que la policía política también quiere
que, aun enclaustrado, no manifieste lo que pienso''.

No me parece que este testimonio, ni otros que se escriben hoy domingo en
cualquier prisión de aquella isla, puedan armonizar con la euforia prefabricada
por los primos del Llanero Solitario.
Tomado de El Nuevo Herald

Una cura de borrajas(NH), Nicolás Pérez Diez-Arguelles



La Fundación Nacional Cubano Americana acaba de hacer público un documento en el cual explica, a través de información del fisco y otras fuentes, el modo que algunas organizaciones exiliadas distribuyen las contribuciones que reciben del gobierno de los Estados Unidos para la lucha por la libertad de Cuba.

Dijo J. K. Rowling en Harry Porter y la piedra filosofal: ''Se necesita mucho valor para encarar a nuestros enemigos, pero no menos para oponernos a nuestros amigos''. La intención de la Fundación al hacer esta pesquisa, me dijo entre otras cosas telefónicamente Pepe Hernández, presidente de la FNCA, fue que la ayuda a la disidencia llegara de un modo más directo. Pero estamos en política, donde la percepción de los hechos es más importante que la realidad, y en este caso, dados los esfuerzos que han hecho anteriormente los congresistas norteamericanos William Delahunt y Jeff Flake, y exiliados como Max Lesnick, para trastornar la ayuda norteamericana a la disidencia, hace pensar a ciertos sectores de este exilio que la Fundación quizás cometió un error.

¿El resultado? Puso un manto de dudas mediante cifras de Frank Calzón, un ser humano quizás desorganizado y emotivo, pero jamás corrupto. También es cierto que, tomado por sorpresa, Frank no respondió en este incidente a la prensa con la precisión y coherencia necesarias.


Sobre el Directorio, una cosa es decir que no apuntan hacia el verdadero objetivo de esta lucha, y otra poner en tela de juicio su honestidad. La ayuda del gobierno norteamericano a la juventud cubana se remonta a los años 60, cuando todos los países latinoamericanos contaban con la presencia de estudiantes luchando frontalmente contra la izquierda continental. Conozco también las transmisiones radiales del Directorio, personalmente en dos ocasiones he hablado hacia Cuba por la emisora de esa organización. No obstante, es absurdo y se debe corregir que un grupo exiliado dedique un 95% de su presupuesto a viajes, conferencias y congresos y un 4% a la ayuda en pesos y centavos a los bolsillos de la disidencia interna, que es el actual corazón de esta lucha. Si la razón de ser de este grupo es solamente combatir el castrismo en América Latina y el mundo, y hacer caso omiso de quienes se enfrentan al comunismo en las calles de La Habana y las provincias, debe hacer un honrado análisis de sus objetivos, y rectificarlos.

Tampoco soy partidario de que la ayuda a la disidencia provenga sólo del gobierno de los Estados Unidos, porque esto convierte a grupos exiliados en portavoces de las estrategias de Washington. Nuestro principal crimen es llevar 50 años trabajando para la agenda de Washington y carecer de una agenda propia. Y aquí está el eje central de este entuerto. El exiliado cubano no debe ser republicano ni demócrata. No puede responder a ninguna administración que gobierne en la Casa Blanca. En la invasión de Bahía de Cochinos, luego en la clandestinidad y el Escambray, y finalmente durante la Crisis de Octubre, Washington hizo lo que le convenía no a Cuba, sino al pueblo norteamericano. Esto no es una crítica, por eso los aplaudo, hicieron lo justo y correcto para proteger sus intereses. Algunos exiliados no hacen lo mismo. Protegen los intereses de Washington, no los de la isla. Estamos aquí y no allá porque no hemos respetado nuestra soberanía. Jamás debemos vender las iniciativas y libertad de acción que nos pertenecen a una potencia extranjera.

Debemos darle la bienvenida a la ayuda norteamericana como la que instituyó los Estados Unidos con Europa del Este, pero el sacrificio económico debe establecerse también sobre los hombros de este exilio. Y ahí están los Plantados, que casi el 40% de su presupuesto, como me explicó

Angel de Fana, lo recaudan entre contribuciones cubanas y la del generoso empresario cubanoespañol Leopoldo Fernández Pujals, y con gran éxito están haciendo una labor silenciosa pero productiva, en contacto directo y diario con presos y ex presos políticos cubanos.

Este choque ha sido desagradable, pero aún puede finalizar con un saldo positivo. En primer lugar, la ayuda en su inmensa mayoría debe ir directamente a la isla. En segundo lugar, el lobby cubano en Washington debe revertir la tonta medida de que no se puede enviar dinero directo a la disidencia, y a los que argumentan que eso provocaría que el gobierno cubano acuse a su oposición de ser mercenarios, les respondo que no sean tontos porque de todas formas lo van a decir.
En tercer lugar, los grupos que reciban esa ayuda no deben responder a los intereses nacionales ni estatales del partido que les entregó las contribuciones. Y en este caso, en particular, debe haber una total transparencia. Frente a las dudas, la transparencia. Y aunque sabemos que trimestralmente estas organizaciones son auditadas por el gobierno norteamericano, The Center for a Free Cuba y el Directorio Democrático Cubano deben crear, para quienes tengan la más mínima duda de la posibilidad de corrupción dentro de estos grupos, un libro blanco, explicando sus gastos detalladamente, quiénes son sus empleados y cuáles son sus sueldos, que es lo que más recelo despierta. De este modo se acabarían sospechas posiblemente infundadas. Una cura de borrajas, pero que ayudaría a doblar la página de este desagradable incidente de una vez por todas.
Tomado de El Nuevo Herald




























Violencia contra la mujer: Problema que tiene solución, Enrique López Oliva, Corresponsal en La Habana de Monitor (de México)

LA HABANA.- Que la "violencia contra la mujer, es un problema que tiene
solución" es el criterio de Mariela Castro Espin, directora del Centro Nacional
de Educación Sexual, y la hija mayor del actual presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros de Cuba, el general de ejercito Raúl Castro Ruz. Lo
anterior fue expuesto por Mariela en el editorial del ultimo número de la
revista "Sexología y Desarrollo", que ella dirige.
Mariela, quien llegó tarde a la presentación el pasado viernes (18 de abril),
del número 35 de la revista, prefirió no hacer declaraciones a este
corresponsal, alegando que próximamente ofrecerá una conferencia de prensa para
abordar entre otros temas un proyecto de ley que se estudia para proponer a la
"Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba" (parlamento cubano), en contra de
la discriminación sexual y de genero en Cuba. La presentación se efectuó en el
Centro Cultural "Fresa y Chocolate", del Instituto Cubano de Arte e Industria
Cinematográficas (ICAIC), situado a corta distancia del lugar donde el líder de
la Revolución Cubana, Fidel Castro, proclamara en abril de 1961 el carácter
socialista de la revolución.
"Casi medio siglo de cambios esenciales en la sociedad cubana ---afirma
Mariela en su editorial--- ha propiciado mermas considerables a la rancia
ideología de dominación patriarcal", aunque reconoce que "en la cotidianidad de
las relaciones sociales quedan (en Cuba) aun hombres y mujeres que se
identifican y relacionan bajo el prisma de los estereotipos sexistas, y
mantienen relaciones de violencia como forma de relación y resolución de
conflictos, como medio coercitivo que sustenta la discriminación por razones de
género".
La revista publica una convocatoria para la celebración el próximo año del "IV
Congreso Cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual", que se desarrollara
del 15 al 18 de enero, en el Palacio de las Convenciones de la capital cubana,
junto con el Primer Simposio "La transexualidad en Cuba", el Tercer Taller
Metodológico de las Cátedras de Sexología y Educación de la Sexualidad, el
Primer Simposio de Sexología Clínica y el Primer Simposio "Salud sexual,
Vulnerabilidades y VIH-SIDA". El lema del congreso será: "Por el derecho a la
libre orientación sexual e identidad de género".
"Cuando la gente se ama, la nación se sacude", fue el texto de la autoría del
crítico de arte Rufo Caballero, leído por este en su condición de presentador.
Caballero aseveró: "el mundo ha sido siempre una olla de grillos, pero en las
últimas décadas parece tocar fondo. El azote del terrorismo, la desmesura, la
unipolaridad, la impudicia de países que generan guerras, fantasmas con tal de
nivelar su moneda, la crisis de países que un día se pintaron como la
alternativa, o sea el mundo esta lleno de problemas, de problemas que no podemos
resolver, que muchas veces no podemos tocar, que están por todas partes (...).
Problemas que nos asedian invisiblemente o problemas que vemos como parte de una
pesadilla interminable. En ese contexto aparece una pregunta: ¿Como es posible
que, con tantos problemas inexorables, la gente se permita adicionar otros?: la
conversión de la sexualidad en un problema".
"Aproximación a la transexualidad como noción científica", articulo de la
propia Mariela Castro; "Educación Sexual: las familias tienen mucho que hacer",
del español Carlos de la Cruz Martín-Romo, de la Delegación de Salud, en el
Ayuntamiento Leganes; la "Violencia invisible o del éxtasis al dolor", de la
psicóloga Lourdes Fernández; "La educación de la sexualidad en un mundo
mediático. Reflexiones sobre Cuba", de Carolina Díaz Bravo, son los títulos de
los de los artículos que aparecen en la revista. También cuenta con un resumen
de actividades realizadas por el CENESEX, por la que conocimos que Cuba se sumo
a la conmemoración por el "Día Mundial contra la Homofobia", que se realiza
desde el 2005 cada 17 de mayo. El resumen contiene referencias a la sexualidad
en el cine, entre otros temas.
Fue mayoría la presencia de mujeres, muchas jóvenes, en la presentación de la
revista, cuya portada es la reproducción de una sugestiva obra del fallecido
pintor cubano Wilfredo Lam, como un homenaje a su 105 aniversario.
monitorhavana@enet.cu
monitorhavana@yahoo.es
Telf.(537) 203-3175

Un segundo aire (EER), Michel Suárez, Madrid


Tras el golpe sufrido en 2003, la prensa independiente resurge con la aparición
de nuevas publicaciones y de un aliado, el email.

Pese a la represión y el acoso contra el periodismo independiente, existen hoy
en Cuba más ventanas abiertas que en el año 2003, cuando el gobierno intentó
neutralizar a una veintena de informadores enviándolos a la cárcel con penas de
hasta 28 años.
Desde la desaparición de la revista De Cuba, dirigida por Ricardo González
Alfonso (todavía preso, y cada vez más enfermo), otros proyectos han comenzado a
asomarse a la vida de la gente, aunque —hay que reconocerlo— con un impacto
limitado.
La asonada contra la prensa independiente no hizo sino sembrar inquietudes en
otros ciudadanos. Con Raúl Rivero y Claudia Márquez en el exilio, y González
Alfonso tras las rejas, entre otros muchos informadores detenidos o desterrados,
parecía que un segundo aire sería casi un sueño. Afortunadamente, no ha sido
así.
Nuevas caras
Va por la edición 15 y ha logrado sobrepasar el denominado número fatídico. Se
presenta ante la sociedad como Noticias Consenso, "el periódico nacional del
Grupo Mediático Consenso". Tiene frecuencia semanal, diez páginas y una
modestísima distribución de entre 80 y 100 ejemplares impresos, en La Habana,
Santiago de Cuba y Pinar del Río. Sobre todo se envía por correo electrónico a
direcciones de Cuba y el extranjero.
"Somos un periódico novedoso, con mucho equilibrio. Lo publicamos todo, tanto lo
del gobierno como lo de la disidencia", afirma Mara Michel, directora de la
publicación y subdirectora del Grupo Mediático Consenso, entidad vinculada al
opositor Arco Progresista.
El número 13, del 1 de abril de 2008, incluye en portada noticias sobre la
autorización de los celulares, las protestas contra la presidenta de Argentina y
la situación del Tíbet. En su editorial, ajeno a la palabrería típica de la
prensa oficial y de algunos sectores del exilio, critica las posiciones
intelectuales ante la celebración del Congreso de la UNEAC.
"La intelectualidad de la isla se repite (…) Ante los desafíos de la nación, que
son múltiples e inmensos, comprometiendo sus fundamentos culturales, solo se le
ocurre apretar sus debates en el séptimo Congreso de la UNEAC dentro de lo que
concibe como socialismo y revolución. Peligro mayor: seguir identificando un
proyecto, todavía inconcluso, con las dos abstracciones que más han hecho
peligrar, junto a la visión más tradicional de la política norteamericana, a
nuestra nación. La discusión comienza mal".
Mara Michel insiste: "No queremos ruptura, sino consensos".
Además de noticias y artículos nacionales, internacionales, deportivos y
culturales, el semanario cubre zonas ausentes en el periodismo oficial, entre
ellas sucesos policiales, opinión y entretenimiento. Su equipo de realización
quiere convertirlo en un "periódico verdaderamente nacional, aceptado por el
gobierno que esté".

Asalto a la red
Internet se presenta como una oportunidad para la producción informativa
independiente, pero también como un problema serio, al menos para las
autoridades, acostumbradas a la verticalidad de los sistemas tradicionales en su
poder.
Entre los proyectos más visibles, realizados editorialmente en la Isla (con
servidores y apoyo técnico exterior), aparece la plataforma desdeCuba.com, que
aloja los blogs más populares del país (Generación Y, Potro Salvaje) y la
revista Consenso (sin relación con Noticias Consenso).
El sitio desdeCuba.com ha sido bloqueado en la mayoría de los servidores del
país. La misma suerte podría correr la novel revista Convivencia, dirigida por
Dagoberto Valdés. En este caso, las suscripciones y los boletines de texto, vía
email, suponen un camino alternativo para llegar a la gente, muy discreto, y con
éxito probado en otras publicaciones del exterior.
A pesar de sus escasos dos meses de existencia, casi 4.000 personas leen
Convivencia a través del correo electrónico. En esa cantidad se cuentan quienes
lo hacen desde centros de trabajo u hogares, con entrada a servidores nacionales
o extranjeros. Los ciudadanos ponen a prueba la eficacia técnica de la censura
al acceder a información plural, no solicitada oficialmente, pero altamente
esperada y consumida.
"Lo más importante es que la gente en Cuba la pueda leer", dice el laico Valdés,
quien forma equipo en este nuevo empeño con antiguos colaboradores de la revista
Vitral y otras firmas.
Vitral, la única publicación religiosa abiertamente crítica con el gobierno, fue
víctima de una operación de acoso y derribo diseñada por la Oficina de Asuntos
Religiosos del Partido Comunista. Hace un año, tras la jubilación de monseñor
José Siro González, la revista pinareña cambió de línea editorial, y Valdés y
otros redactores dimitieron de sus cargos.
"Convivencia es digital porque no hay ninguna posibilidad de hacerla impresa",
se lamenta el director, y remata: "Somos una publicación no partidista, un grupo
de amigos que nos hemos juntado para expresarnos libremente".
En el editorial de su segundo número, titulado No hay cambio pleno sin
participación de todos, la revista apostilla: "La democracia de un proceso de
cambios se debe medir por la diversidad y el protagonismo de los cuatro actores
de las verdaderas y auténticas reformas perdurables: el Estado, la oposición, la
sociedad civil y la ciudadanía consciente y empoderada. Abiertos todos a la
comunidad internacional".
Desde el entorno católico nació también en febrero el boletín Liberación, que da
continuidad a Pueblo de Dios, publicación fundada por Oswaldo Payá hace veinte
años, "como iniciativa de algunos laicos cristianos", para "proclamar la
libertad y los derechos de todos los cubanos y de todos los seres humanos".
El primer número de Liberación aclara: "No hablamos ni actuamos a nombre de la
Iglesia. Somos un movimiento cívico y político".
"Una imagen de complacencia [de la Iglesia] con el régimen que oprime al pueblo,
un silenciamiento de la injusticia y de la violación de nuestros derechos (…)
que sepulte el profetismo, que es vocación de la iglesia, es injusta en primer
lugar con los católicos y con otros cristianos cubanos y es injusta también para
la historia y puede ser motivo de escándalo para algunos", afirma su editorial.
Otras iniciativas
El abogado René Gómez Manzano inició en febrero de 2002 la edición del Boletín
de la Corriente Agramontista, dirigido a personas y grupos vinculados con la
justicia. Fue la primera publicación interna en salir a la calle tras la ola
represiva de 2003.
"Va por el número 7, pero no tiene periodicidad fija", dice Gómez Manzano desde
La Habana. "Se distribuye por correo electrónico, y unas decenas de ejemplares
impresos, dirigidos a abogados, periodistas y líderes de organizaciones
importantes".
El Boletín de la Corriente Agramontista incluye análisis de textos jurídicos y
artículos generales sobre la situación del país. En el más reciente número
inserta una nota "a los lectores" que cuestiona lo que considera otra
"inconstitucionalidad" del régimen: un cambio de gobernante sin la presentación
de los nuevos ministros.
"No deja de resultar curioso que el estreno del nuevo jefe del Estado haya
marchado unida a una evidente infracción del texto supralegal que actualmente
exhibe el régimen comunista: Según el inciso d) del artículo 93 de la
Constitución, una de las atribuciones del primer mandatario es la de 'proponer a
la Asamblea Nacional del Poder Popular, una vez elegido por ésta, los miembros
del Consejo de Ministros'".
Si en 2009, como se ha anunciado, se produce finalmente la conexión de un cable
submarino entre Venezuela y Cuba, con vistas a comunicaciones telefónicas y de
Internet, el gobierno lo tendrá muy difícil para seguir justificando el cerrojo
sobre la red de redes. Según La Habana, actualmente Washington niega la
interconexión mediante los canales ordinarios de la región, lo que obliga a la
Isla a "un caro acceso satelital".
Con el nuevo cable, probablemente la Internet cubana sea de "estilo chino", con
cientos de páginas filtradas, un ejército cibernético velando las conexiones y
precios disuasorios. Pero el margen de actuación será mayor para quienes
intentan mover el muro, con revistas, boletines, o con simples blogs. A pesar de
la censura, como se ha demostrado en el gigante asiático, ahí hay un camino.
Tomado de ‘Encuentro en la red’ 21/04/2008

La primera absorción, José Hugo Fernández

El 'cambio' más visible es que el fidelismo resulta menos sufrible sin Fidel Castro.

La historia ya lo está absorbiendo. Y con la seriedad que corresponde, pues no han sido los genios de la política, ni siquiera los historiadores, quienes terminaron halando la cadena para su absorción. Es la gente de a pie. El pueblo. Ese sufrido pelele que él manejó a su antojo durante demasiado tiempo.
Se constata al hablar con cualquier hijo de vecino en La Habana, preferiblemente puertas adentro, pero incluso en las calles, aunque no en las de Miramar, Siboney o el Vedado, donde radican los suntuosos cubiles de nuestra izquierda bistec.

El más transparente y revelador enjuiciamiento de eso que aquí llaman "cambios para perfeccionar el socialismo" es prodigado hoy en voces múltiples a bordo de un camello de la nueva especie "acordeón", en la cola de la bodega o en cualquier esquina. Y cuanto más numerosas y diversas, tanto más confluyen esas voces en una misma conclusión: para que Cuba se moviera hacia delante —aunque sea a pasos de pingüino entre pedregales—, el primer requerimiento ha sido prescindir de nuestro máximo lastre en jefe.

Puede ser que las medidas dispuestas hasta este minuto no sirvan para mucho más, pero están confirmando tal certeza, y lo que es mejor, aportan pruebas para que se riegue como pólvora, no ya gracias a la guerra mediática que suelen mencionar aquí cuatro privilegiados con acceso exclusivo a los medios, sino a través de la apodíctica vox pópuli: santa palabra.

De muy poco vale que los encargados de aplicar estas medidas digan y repitan que fueron consultadas con él, que son fruto de su inspiración y se rigen por sus postulados. El pueblo ha dispuesto de cincuenta años para conocerlo, así que sabe distinguir a la legua el origen retrógrado e indolente de todo cuanto inspiró y postuló. Menos aún valen los discursos de los discurseros que —por oportunismo a deshora o por vocación de perros fieles— continúan elevando loas a "aquel que con su obra abrió la posibilidad de la nuestra".

Lo único que interesa
De cara al desmantelamiento de prohibiciones absurdas (apenas en cierne e iniciado con las menos escandalosamente absurdas), no hay aquí loa que prospere ni juramento de fe que sea creíble. Eso también ha podido discurrirlo nuestra gente del montón, por mucho que se le subestime y por más que se esfuercen en mantenerla detrás del palo respecto a los sucesos del mundo real.

Nadie debe sorprenderse entonces ante la constatación de que a los ciudadanos les entren por un oído y les salgan por el otro ciertos pintorescos alegatos que vienen de arriba, como ese de que "las medidas que hoy se aplican, más las que se proyectan, no pudieron ser dispuestas con anterioridad porque no estaban dadas las condiciones y porque no era adecuado el momento para su curso".

La gente ni siquiera parece interesada porque le expliquen lo que nadie explica, por inexplicable; es decir, ¿qué es lo nuevo que está ocurriendo hoy en la Isla (como no sea la cuasi ausencia del lastre), para que alguna que otra vez haya palitroques en las panaderías de los pobres y para que a los hijos legítimos, sufridos y esforzados de esta tierra se nos permita al fin hacer uso de la telefonía celular o de los servicios sanitarios del hotel Habana Libre?

Lo único que parece interesarle de momento a nuestra gente es aquello que puede mirar de cerca con sus propios ojos, tocar con sus manos, o esperar con los ripios de esperanza que le van quedando. No es mucho, punto menos que nada, pero de acuerdo con lo que se escucha en estos días sobre los camellos y en las colas, alcanza para concluir que, aquí y ahora, hasta el mismísimo fidelismo resulta menos sufrible sin la presencia de Fidel Castro.

Es la primera absorción. Después, mucho más tarde, a las benditas horas, llegará la otra, la definitiva tal vez, trazada por el dedo de Dios o de los historiadores. Pero mientras el palo va y viene, el pueblo ya empezó a trazar la suya.
La Habana, 17 de abril de 2008 6:00:00
Tomado de Encuentro en la Red

SOCIEDAD, Un Cunicultor Revolucionario, Odelín Alfonso Torna




Una fría tarde de diciembre de 2003, Macías terminó agobiado los quehaceres en su conejera particular, ubicada en el traspatio de su casa, en calle 5 entre octava y Final, reparto Parcelación Moderna, Arroyo Naranjo.

Acostumbraba terminar sus labores quince minutos antes de comenzar el Noticiero Nacional de Televisión de las 8: 00 pm, espacio que no se pierde por muy abatido que esté.

Macías, de 79 años de edad, atendía un promedio de trescientos conejos de las razas Chinchilla y Nueva Zelanda, con 24 reproductoras divididas en tres camadas.

Tenía contrato de compra venta con la Empresa de Cunicultura, adscripta al Ministerio de la Agricultura. Recibía siete pesos en Moneda Nacional y 5 kg de pienso paletizado o en harina por cada Kg de carne entregado.

Una epidemia diarreica afectó parcialmente la conejera de Macías. Se vio obligado y a la vez presionado por la empresa, a incinerar a toda la camada, antes de que la enfermedad se propagara hacia otros criaderos.

Es bueno abordar los beneficios e inconvenientes de los pre contratos de compra y venta especial de conejos o cerdos vivos con criadores privados.

Fui uno de los contratados en el año 2003 por la Empresa de Ganado Menor, que radica en carretera Santiago-Rincón Km 1, reparto Los Cocos, y está registrada con el código 131.0.3781.

Ejercí la cunicultura con apenas 13 reproductoras y una camada que sobrepasaba los 80 ejemplares. Pude experimentar las ineficiencias en la recogida y distribución de carne y pienso, así como los retrasos en el pago por parte de los compradores.

La cunicultura y la cría de cerdo, en convenio con el Estado, es uno de los tantos mecanismos elásticos donde la ganancia del comprador (el Estado) se multiplica con respecto a los ingresos del productor.

En los restaurantes de lujo, una ración de 600 gm de carne de conejo cuesta alrededor de seis pesos convertibles, equivalente a 150 pesos en Moneda Nacional, según la exquisitez del plato. Si tenemos en cuenta que a los productores se les paga siete pesos (MN) por cada kg de carne producido, la ganancia del Estado es 17 veces más, con menos de 1 kg de carne sobre la mesa de un restaurante.

Muchos cunicultores de Ciudad Habana y Provincia Habana han abandonado los contratos con la Empresa de Cunicultura. Las enfermedades, demoras en el pago, la recogida y la falta de medicamentos, están entre las causas por las cuales los productores no han podido mantener la entrega de 10 cabezas de 2kg por reproductora.

Cunicultores como Macías ven las puertas abiertas en la cría de cerdo en convenio con el Grupo Porcino. Según las condiciones que ofrezca el productor, el Grupo Porcino los habilitará con un pie de cría (número determinado de cerdos destetados). El productor deberá entregar al plan porcino el 70% de la producción y recibirá como pago dos pesos (MN) por libra de carne y una cuota de alimento que apenas alcanza para el periodo de ceba.

El resto de la producción, el 30%, el criador puede venderla directamente en el mercado a los precios actuales, o puede optar por venderla a la Empresa Porcina al costo de 12 pesos (MN) por libra.

El Estado reconoce que el aporte a la producción de carne de cerdo por parte de los productores privados es de dos tercios, superior al de las granjas estatales. Por ello, en los últimos dos años la producción ha rondado sobre las 148 mil toneladas de cerdo en pie.

Macías espera por su pie de cría, cerdos desde luego, la cría de conejos es cosa del pasado. Por ahora sólo tiene un cerdo que alimenta con sancocho que recoge de los basurales bien temprano en la mañana, para que nadie lo vea.

Como revolucionario, no puede ni debe permitir, que el Estado siga importando por 1 600 dólares la tonelada de carne en el mercado internacional.

Mientras llegan los cerdos, Macías se busca la vida pastoreando, por cinco pesos (MN) al día, una decena de vacas a tres kilómetros de su casa. Nunca le coge la noche en los pastizales, porque su jornada termina con el noticiero de las 8:00 pm.
Arroyo Naranjo 2008-04-21
odelinalfonso@yahoo.com





Profetas de mi pueblo, Richard Roselló




El titular es idea de un promotor cultural. Se la pedimos prestado para encabezar estas notas. Se trata de homenajear a esas personas que en un momento, fueron iconos de las artes o las ciencias. En su pueblo, de Cuba y para el mundo. Y porque permanecen allí o en el mas allá. Casi siempre en la profunda sima del olvido. Además del desprecio.

Ignacio “Pepín” Rivero padre, director del Diario de la Marina, famoso rotativo cubano intervenido por la revolución, dijo que “el periodismo era en lo externo una profesión y en lo interno un sacerdocio”.

De hecho, nuestro entrevistado fue de los que entró al periodismo por la vía del sacrificio. Después fue obligado a vivir en el ostracismo, distante a la profesión y condenado al silencio y a un empleo que nunca amó ni sintió.

Es probable que a las nuevas generaciones, el nombre de Juan Francisco Cuesta Rivero no diga mucho.

Se graduó en la escuela cubana de periodismo Manuel Márquez Sterling durante los años de 1950. La academia, fundada en 1943, dio pasó a generaciones de profesionales en la noticia. Brillaban por entonces figuras como: Alejo Carpentier, Conrado Massaguer, Juan Marinello, Emilio Roig de Leuchsenring, Jorge Mañach, José Pardo Llada, Luís Botifoll entre otros consagrados de las letras.

Juancito lo llaman cariñosamente. Alto, delgado. Un mulato de rostro lozano y agradable, buen conversador, vive al cuidado de dos hermanas. A sus 87 años, cuenta cosas novelables. Hará poco que perdió la visión total. En cambio, conserva la memoria incólume. Sus dedos largos, lisos como la seda, acarician la textura de un papel como si se tratase de un divino tesoro. De ello hablaré después.

Nació en 1921 en Batabanó, un costero poblado de pescadores y agricultores, al sur de la capital habanera. Llego al periodismo por entusiasmo, cuando el género alcanzaba gran fuerza. “Una profesión romántica que requiere máxima de sacrificios y amor a la causa’’, escribió una vez.
El Batabanó de entonces tuvo tres periódicos: El Esponjero, el Mosquito y La Opinión. No eran rivales del Excelsior, El País, Ataja o el Diario de la Marina u otros grandes diarios que llenaban estanquillos.

Cuesta vivió, en verdad, enamorado de su profesión. No le bastó con ser un periodista más. Llegó a tener su empresa privada de servicio público para “orientar a la ciudadanía, así como difundir las grandezas y necesidades de la región’’. Fueron sus póstumas palabras en el 4to aniversario del Antillano, fundado en diciembre de 1956, en su natal municipio. Devino el nombre por la ubicación de Cuba en las Antillas.

El órgano llego a venderse bajo consigna de periódico ágil, al servicio de la colectividad. Con una salida quincenal, pudo sostenerse de anuncios que pagaban comerciantes locales. Juan, en su lucha por mantener el periódico, atravesó dificultades, obstáculos financieros e incomprensiones. El Antillano nunca excedió las 4 páginas. Ese fue el precio que pagó. Conciente de la “ingrata profesión”, mal remunerado, batalló con fortaleza anímica bastante para resistir los embates de calumniadores y mantuvo a la fuerza su proyecto de vida.

Quienes pensaron que vivía rico, se equivocaron. De ello abordan ciertas notas periodísticas. Justo cuando el Antillano dejaba de aparecer en las calles de Batabanó y otras localidades cercanas, a fines de la dictadura de Fulgencio Batista.

A Cuesta, su gran dote de abnegación, desinterés y desprendimiento, ética inseparable exigida por la profesión, le permitió en un ámbito de plena libertad de las palabras, explorar las realidades cubanas y asomarse a las diversas problemáticas, buscando una solución.

Asuntos locales, nacionales e internacionales, recibieron un enfoque temático de corte social, político, cultural y económico. Prestigio de sus páginas fueron las entrevistas al piloto de carrera de autos, el argentino Juan Manuel Fangio. Al político y gobernador de La Habana Panchín Batista, hermano del entonces presidente de la republica. También al ex presidente Grau San Martín y al periodista del Partido Ortodoxo, Pardo Llada.

El Antillano falleció con la ascensión de Fidel Castro al poder. Una muerte súbita que agrupó a dueños de negocios, sin distinción. El Poder impuso sus propios periódicos, una forma de pensar, un partido único. Y una libertad de palabra consistente en: “dentro de la revolución todo, contra la revolución nada’’.

Juan fue de los que se quedaron en Cuba, pero no con el sistema. Fue en los primeros años de la revolución, redactor del Noticiero Nacional de Televisión y mantuvo una columna cultural en la revista Bohemia. Pero el entusiasmo duró poco. No tenía condiciones para laborar en ese organismo, dijo un ‘’delegado’’ de las Unión de Periodista de Cuba con firme y fría decisión. Por tanto fue retirado e ignorado del periodismo. Sobre su vida se tejieron difamaciones e injusto tratamiento. Hasta se le calificó de batistiano.

Regreso a su pueblo como mecanógrafo. Ayudó a escribir cartas y llenar documentos. Luego fue empleado de banco. Sirvió a la burocracia durante veinticinco años, hasta su retiro.

Juan Francisco Cuesta, descendiente de familia ilustrada y educadores que aportaron mucho a la enseñanza de la localidad, vive aún con los fantasmas del pasado. Miedo es lo que siente, ese temor latente lo tortura. Obligado, dejó de escribir periodismo. Guarda una novela inédita.

Hace años, cuando un grupo de intrépidos activistas le rindió homenaje en el museo local por ser gloria y profeta de su pueblo, se le prohibió mostrar su tesoro: viejos ejemplares del Antillano. Piezas museológicas de la historiografía regional, vistas como documentos peligrosos, y detestables para autoridades. Aunque la verdad, los hechos sin cortapisas, están marcados en letras de imprenta. No se podrán borrar.
Batabanó, 02/05/2008

De la vida diaria, Amarilis C. Rey.





A Julita, su madre pretende celebrarle su fiesta de quince años. La jovencita quiere sólo fotos en su onomástico, pero la madre quiere hacer una fiesta, porque no hay que olvidar que antaño –en la Cuba de antes de 1959- esa era la ocasión en que las muchachas eran presentadas en sociedad.

Para la fiesta o las fotos, cuentan, además del entusiasmo para enfrascarse en la aventura, con la ayuda económica de los tíos que residen en Miami, porque sino, ni una cosa ni la otra.

Y hacen planes sentadas sobre una piedra grande en el patio de la casa. “Le vamos a pedir cien dólares a tu tía Margarita y cien a tu tío Alberto”, propone la madre. Pero llegan a la conclusión que es muy poco dinero. Una rápida cuenta, tras enumerar algunos gastos, les dice que con eso no es suficiente.

Julita vuelve entonces a insistir en la idea de “sólo las fotos”. Pero la madre no cede, y opta por agregar cincuenta dólares más, a solicitar a los tíos del otro lado del Estrecho de la Florida.

Los tíos de Miami se fueron en el último éxodo masivo, ocurrido en 1994. Aburridos y exhaustos de vivir sin libertad, unieron unos cuantos tanques metálicos a maderos, y con la ayuda de una vela, y la de Dios, cambiaron sus destinos para siempre.

Ahora no pueden estar juntos en el cumpleaños de su sobrina, a la que conocen muy poco. Pero ella tendrá, es casi seguro, la fiesta. Y eso es gracias a que un día ellos se llenaron de valentía y prefirieron correr la suerte de viajar desafiando muchas cosas, a la esclavitud de quedarse.

Esta práctica de pedir ayuda a los que están fuera de la isla, es algo usual entre las familias cubanas. Si hay que celebrar algún aniversario, reparar un techo, o cambiar la dentadura postiza de la abuela, los dólares de los parientes exiliados resuelven la situación.

Algunos amigos que sólo a la sombra del anonimato se atreven a reflexionar y dar opiniones, me llevaron a las siguientes interrogantes:

¿Qué futuro le espera a una sociedad que no puede costearse muchas de sus necesidades, incluso las más urgentes?
¿En qué nos estamos convirtiendo si la posibilidad de adquirir pequeños bienes materiales que han sido durante toda la vida lo normal en otros países, nos hace pensar que el régimen está haciendo “mejoras”?

El esposo de Mirtha se fue en una balsa hace l0 años. Según dice, nunca ha tenido noticias de él, por lo que piensa que pasó a formar parte de la incógnita cifra de muertos en los mares alrededor de Cuba.

Anita tenía cinco años cuando su papá se fue y ya cumple 15, comentó la madre al tiempo que abríamos un diálogo cotidiano.

-“¿Fiesta? No puedo. Le compraré alguna ropita y que se saque una foto. Con lo que ya gano, no nos da ni para comer. Ahora la que tiene que luchar es ella, que se busque un extranjero para vivir bien las dos”.

Martha reside con su hija en Santiago de las Vegas, un pueblo de la periferia de La Habana. Coincidimos en un ómnibus repleto de personas en que nuestra conversación se hacía muy difícil por los empujones propios de esa situación. Después de un gran frenazo que prácticamente nos lanzó a todos contra todos, enfatizó: “Ella sabe que el mejor camino es irse. Aquí no hay futuro para nadie”.

En aquel infierno quedó Mirtha cuando logré bajarme de ese ómnibus chino, de los cuales se dice por los medios que han mejorado el transporte público.

Me sentí impresionada por la conversación sostenida. Cuando oigo a una madre expresarse de esa manera, no puedo evitar sentir angustia. Y para colmo, todavía escuchaba las expresiones obscenas de algunos pasajeros en respuesta a los empujones para conseguir llegar a la puerta de salida.

En ese momento, mi vista tropezó con un periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista, que doblado y comprimido por el público contra el cristal delantero en el interior del vehículo, expresaba en grandes letras rojas: “Vamos bien”.
La Habana, Managua, La Habana
fornarisjo@yahoo.com

Indisciplina social sin responsables, José A. Fornaris




Este lunes 28 de abril, por vez primera en más de cinco años, el programa Mesa Redonda de la televisión nacional, se enfocó hacia problemas de la actualidad cubana.

Mesa Redonda fue creada por Fidel Castro, al parecer, para que funcionara como órgano oficial de su “Batalla de ideas”.

De esa forma el programa y su grupo de periodistas, se han dedicado durante más de un lustro a censurar agriamente la política de Estados Unidos y sus aliados en cualquier parte del mundo. También a cantar loas de todo lo que tenga que ver con el papel (no importa el tema) que asuma el régimen de La Habana.

Pero por primera ocasión ese esquema fue violentado. Durante una hora y media, funcionarios gubernamentales y de las llamadas organizaciones de masas, así como de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), hablaron sobre la indisciplina social en Cuba.

En ese contexto, el Segundo Secretario de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), manifestó que hay falta de ética profesional en el personal de la salud, el comercio minorista y otros sectores.

Un integrante del Comité Nacional de la UJC, dijo que existe deterioro de los valores de los jóvenes desde la propia familia y la escuela.

Una miembro de la directiva nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), clamó a favor de que en los barrios primara el diálogo por encima del desencuentro.

Y el viceministro de educación se pronunció a favor de un compromiso de la familia en la observación de la educación de los hijos.

Entre las actitudes catalogadas directamente como indisciplina social, con apoyo de imágenes, están el robo de las ruedas y otras partes, así como en algunos casos la destrucción intencional, de los contenedores de basura.

Destrucción y robo de aparatos y líneas telefónicas. Aquí se puso como ejemplo que en sólo una noche fueron cortados mil doscientos metros de cables telefónicos en la barriada de Párraga. Se aseguró que cada teléfono, de los llamados públicos, cuesta entre 645 y mil 300 dólares.
También se señaló el robo de parte de la estructura metálica de las torres utilizadas para las líneas eléctricas de alta tensión.

Indisciplinas serias en los centros de enseñanza por parte de los estudiantes, agresiones al transporte público colectivo, y riñas y escándalos con palabras obscenas y ofensas a los deportistas en los estadios de béisbol.

El rosario fue largo, pero en todo momento se evadió decir donde estaban las fallas que ha engendrado todo ese comportamiento agresivo de los jóvenes cubanos. Tampoco se dijo sobre que instituciones o grupos de personas, por aplicar políticas fallidas, recae la responsabilidad por esa situación.

Quizás, todo tenga algo que ver o esté relacionado de alguna forma, con los miles de fusilamientos que ha habido en la isla, con la permanente hostilidad hacia el vecino del norte, con los actos de repudio, “bella” creación castrista, con la servidumbre, en relación con los extranjeros, en que se ha sumido a la población cubana, o con el permanente apartheid político que lleva practicando, utilizando los recursos del país a su favor, el Partido Comunista.

La gran mayoría de la población cubana nació después de 1959 y de la implantación en el país de una ideología foránea. Y varias generaciones se han visto obligadas en decir en sus escuelas, al unísono: Seremos como el Che.
Managua, La Habana. Abril de 2008
fornarisjo@yahoo.com
http://prolibertadprensa.blogspot.com/


CULTURA, Silvio estuvo con los presos, Luis Cino




El cantautor Silvio Rodríguez estuvo con los presos. No con los presos de las UMAP (que sigue afirmando el régimen que no eran presos, sino reclutas). Silvio volvió a negar haber estado alguna vez (Pablo Milanés sí estuvo) en los campamentos de Camaguey donde proclamaban que el trabajo forzado convertiría a “los desviados” en hombres libres, aptos para el socialismo.

Tampoco estuvo “con los presos de su propia cabeza atormentada” que decía en “Resumen de noticias”, aquella vieja canción con la que nos tomó el pelo y posó de rebelde en el Festival de Varadero de 1970.

Aquel era otro Silvio. Uno de los tantos que ha habido. Regresó rehabilitado de su castigo en un barco pesquero para convertirse en el cantor oficial, diputado y millonario. Ahora, entre otras cosas, se preocupa por los presos. Al menos, se preocupa porque pinten y escuchen canciones.

Silvio estuvo con los presos que ahora mismo colman las cárceles cubanas. No con todos, sino con una parte de ellos. Con los que desearon (dicen que la asistencia no fue obligatoria) y les permitieron asistir. Silvio cantó para ellos y sus carceleros.

Silvio Rodríguez y un puñado de artistas acaban de concluir su expedición por las prisiones cubanas. Con tantas prisiones como hay en Cuba, resultó una agotadora expedición. No visitaron todas las cárceles. Era demasiado.

Silvio y sus compañeros, con la aprobación unánime de la Asamblea Nacional (no podía ser de otro modo) actuaron en 16 de los más de 200 penales que hay en el país.

Silvio y los demás expedicionarios quisieron enviar una señal a los presos de que, cuando salden su deuda, tienen otra oportunidad. Para ello, además de los 15 minutos del turno de Silvio, el programa contó con las armonías vocales de Sexto Sentido, “Acuérdate de abril” y los chistes de Amaury Pérez y Carlos Ruiz de la Tejera, las llamas del cuarto de Tula (que se quedó dormida y no apagó la vela) por Eliades Ochoa, y poemas de Antonio Guerrero musicalizados por Vicente Feliú.

También hubo pintores. En cada prisión visitada quedó un mural. Algunos presos cantaron rap y guaguancó, bailaron rumba y leyeron poemas. Todo con tanto júbilo, disciplina y fervor revolucionario, que no se podía distinguir a los presos de los policías disfrazados.

Todo bien lindo y conmovedor, pero sería mejor si mientras pagan la deuda, los reclusos tuvieran mejor alimentación, más atención médica y los trataran como a seres humanos. Que no sólo de las canciones de Silvio vive el hombre nuevo.

Pero Silvio como si tal cosa. El definitivo cantor de la revolución cubana, como Máximo Gorki cuando le dio por querer reformar el GULAG, está convencido que llevar el arte a las prisiones es lo más importante.

Es una vieja idea suya. En 1990, inició una gira por las prisiones del occidente del país. Tuvo que cancelarla por los problemas en el transporte que originó la llegada del Período Especial.

A propósito, dice Silvio que “los índices de conflictividad” disminuyeron sensiblemente en las prisiones que visitó en 1990. Creo que influyó más el hambre del Período Especial que las canciones de Silvio. Los presos tenían demasiada debilidad para ponerse conflictivos. ¿Oyó hablar del agua con azúcar y la sopa de fideos con espinas de pescado? Recuerde qué comíamos en las casas durante el Período Especial y trate de imaginar cómo sería la comida en la cárcel…

¿Para qué contrariar los sueños con serpientes y aviones de Silvio Rodríguez? Silvio cree en el mejoramiento espiritual a través del arte y seguirá abogando por nuevas expediciones artísticas a las cárceles. Reclamar comida, medicina, y un trato humano para los presos corresponde a otros. Puede que por ello vayan a prisión. No lo dude. Silvio Rodríguez, que afirma cantar a todos los presos sin distinción, cantará también para ellos.
Arroyo Naranjo, 2008-05-03
luicino2004@yahoo.com
Dice Silvio que siempre estuvo con los presos.

Sobre Pactos y Compromisos, Declaración Universal de Derechos Humanos


LA IMAGEN, Monumento a José Miguel Gómez





Uno de los monumentos más bellos y majestuosos de la capital cubana, lo es sin dudas el erigido en El Vedado, en la confluencia de las calles G y 27, al ex presidente y general del Ejército Libertador, José Miguel Gómez. El ex presidente, ha sido criticado acremente por las autoridades de la Isla, en su afán por demonizar la república democrática. Su monumento queda como parte del patrimonio que aun conservamos como nación.

Llegó el viandero

Reapareció el viandero. Últimamente se ha visto el renacer de muchos personajes que contribuyeron con su presencia a tejer la historia emocional de la ciudad. Estos personajes contribuyeron a fabricar el capital afectivo de los cubanos y ciertamente su pérdida fue la pérdida de nuestro capital espiritual más autóctono. Los vianderos de la actualidad que deambulan por la ciudad y hacen la oferta de sus productos, son más benignos con los precios y más competitivos con la calidad del producto. Paradójicamente, son los más perseguidos por la Policía Nacional Revolucionaria. Esa policía que no protege ni sirve, pero que reprime muy bien.

La Milagrosa en el Cementerio de Colón

La muerte a principios del siglo XX de una joven madre y esposa y de su pequeño hijo, marcó el comienzo de un mito que ha trascendido en el tiempo. ‘La Milagrosa’ es la abogada popular de los imposibles. Las madres acuden a pedir su gracia y la tradición popular refiere no pocas intervenciones milagrosas exitosas de esta santa. Una santa canonizada por la fe y la intención de habaneros, necesitados de algo más que un milagro.

DEL ÁLBUM




La fuente de la 5ta Avenida en Miramar devino en un monumento que identifica a uno de los más hermosos espacios de la capital. Aunque dispone de agua en muy pocas ocasiones, la fuente no pierde su identidad. Hoy como ayer, abre la entrada al espacio de los privilegios del momento.

Jugársela al Canelo (cuento), Luís Cino

Canelo era su único amigo en la unidad militar. Nunca había tenido un perro. En casa nunca le permitieron tener uno. Decían que
empeoraba su alergia.

Lo conoció en el comedor durante su segunda semana en Barbosa. Era un sato pequeño, rojizo, de cola trunca y mirada húmeda, siempre amistosa. Bastó una bandeja de comida para sellar la amistad. Esa tarde, Juan no tenía apetito y la comida sabía a humo. Canelo la necesitaba más.

Juan andaba por aquellos días tratando de adaptarse a su nueva vida como recluta. Lo invadía el desaliento. Trataba de idear formas de librarse de aquello. Se comportaba extraño. Andaba siempre de malhumor. Huraño, evitaba conversar. No le interesaban los temas que hablaban sus compañeros. Estos, a su vez, lo esquivaban por sus rarezas, como esa de conversar con el perro, besarlo en el hocico y hasta morderlo a modo de regaño.

Se lo perdonaban porque muchos más estaban como suponían que estaba él: filmando para que les dieran la baja del ejército. El gran obstáculo que enfrentaban era el sargento. Nada parecía asustarlo y menos conmoverlo.

-Yo no creo en numeritos ni locuras, ni me importa lo que digan papito y mamita. Conmigo hay que pulirla. El que no pueda cumplir con la disciplina de la unidad, que reviente. Esto es para hombres y revolucionarios. Los que no lo sean, que se atengan a las consecuencias- tronaba con acento oriental, la negra piel del rostro brillando por el sudor, caminando entre las filas de reclutas formados en el polígono, pendiente al menor indicio de resquebrajamiento de la marcialidad de sus subordinados.

Cualquier cosa valía para él en el proceso de formación de los reclutas. Lo mismo les ordenaba 60 planchas que recorrer trotando, ida y vuelta, bajo el sol del mediodía, los más de 4 kilómetros que separaban la unidad del pueblo más cercano.

Juan lo sacaba particularmente de quicio. Le molestaban sus rarezas y sus aires de superioridad. Hasta ahora había evitado chocar con el muchacho. Algo interno le decía que no debía chocar con él y eso lo molestaba todavía más. Pero lo del perro ya fue demasiado para él.

El sargento ahorcó a Canelo de una rama del árbol de tamarindo que sombreaba las letrinas. Cuando tiró de la soga, ya el animal estaba casi muerto.

Lo golpeó en la cabeza con un tubo luego que intentó morderlo. Al soldado que se negó a ayudarlo en la ejecución (alegaba que era hijo de San Lázaro), lo castigó y le dijo que él se cagaba en San Lázaro y todos los demás santos. Y añadió, dirigiéndose a los pocos reclutas que lo vieron:

-Díganle al jabao ese que se está haciendo el loco con el perrito, que fui yo el que lo maté. Que esto no es un zoológico ni un coño de su madre.

Juan regresó a las cinco de la tarde. Su grupo pasó el día cavando trincheras. Vio el perro ahorcado antes de entrar en la barraca.

-Fue el sargento- le dijo El Alemán. Se había quejado de Canelo varias veces y no quería problemas con Juan- Tremendo singao que es. Dijo que te dijeran que él mató al perro. Que él está mas loco que tu y no cree en tus números ni tus filmaciones.

Juan no se esforzó en disimular sus lágrimas mientras descolgaba a Canelo del árbol. Lo besó en el hocico, ahora seco, frío y manchado de sangre y baba. Luego, arrastrándolo con la soga, lo entró en la barraca, lo amarró al poste de su litera y se acostó sin quitarse las botas. Esa tarde no se bañó ni comió. Nadie se atrevió a decirle nada. Tenía algo extraño en la mirada.

El perro muerto atado con la soga lo acompañó la mañana siguiente a la formación. El sargento lo miró socarrón pero no dijo nada. Algo le seguía avisando que no debía hablar con Juan.

Al mediodía, Canelo comenzó a hincharse y a apestar. Juan se dirigió con él a rastras al comedor. Para alivio de sus espantados compañeros no entró. El no comía pescado.

Al atardecer, cuando volvió de cavar trincheras, no halló a Canelo atado a la litera donde lo había dejado.

-¿Dónde está mi perro?-preguntó en medio del pasillo.

-Juan, el sargento y el Bizco lo enterraron. Ya estaba apestando-le dijo El Alemán.

-Apestando están tus nalgas y nadie las entierra…

-Asere, no te pongas así conmigo, yo soy tu socio. No seas tan raro que yo lo que quiero es ayudarte…

-Raro es un negro con dos cabezas, Alemán.

Esa noche, Juan estaba de guardia en la garita que daba a la arboleda del fondo de la unidad. A las 10 de la noche, el sargento que hacía su recorrido por las postas, lo halló fumando, sin casco y sin camisa, encendiendo una fogata para espantar los mosquitos.

-Soldado, ¿Qué cosa es esto? ¿Qué coño pasa?

La primera bala le rozó la cintura. Juan le apuntaba con el M-52. El sargento no esperó para salir corriendo. Juan corría tras él disparando. Siguió tirando cuando se le perdió de vista en la oscuridad. No paró de disparar hasta que gastó los seis tiros del arma. Cuando lo desarmaron, no hizo resistencia. Sólo advirtió:

-Díganle al negro singao ese que se mude de unidad porque yo me lo echo de todas formas…

Lo llevaron en un jeep, custodiado por dos guardias armados, para el Hospital Naval. Allí lo entrevistó un siquiatra canoso, de voz cansada y mirada severa. Juan supo que ahora venía la parte más difícil.

El siquiatra lo interrogó durante casi una semana. Indagaba el por qué de su rechazo al servicio militar. Lo miraba a través de los gruesos lentes como a un bicho raro. No perdía pie ni pisada de sus gestos. Preguntó como eran las relaciones con sus padres y si tenía novia.

-Tengo novia, lo que no tengo es perro- y con la misma le echó el discurso que tenía preparado. Ya el médico estaba maduro. Juan se había estudiado al dedillo la parte que le interesaba del manual de Psiquiatría.

El doctor lo escuchó atento durante casi 15 minutos. Entonces le preguntó si en su familia o entre sus amistades había algún enfermo mental.

-No, doctor, pero yo no estoy loco…

-No, yo no he dicho que tú estés loco, sólo estoy pensando- dijo mirando hacia el techo, como si razonara a solas- en un caso de transferencia de personalidad…mira, yo no sé si tú estás loco, pero voy a recomendar tu baja. No podemos arriesgar tu vida o la de tus compañeros.

Juan recogió la baja en su unidad un mes después. El sargento, cuando lo vió cruzar la plazoleta, recordó que tenía algo importante que atender y se encerró en su barraca.

El jefe de la unidad, antes de entregarle el papel, miró a Juan a los ojos y masculló entre dientes:

-A mí, tú no me engañas. Yo sé que no estás loco, pero te salió bien. Te la jugaste al canelo y ganaste. Sólo que pudiste haber matado a una tonga de gentes aquí. Nada, Jabao, te la ganaste. Piérdete, anda, antes que yo me arrepienta y me limpie con lo que dice el siquiatra…

Juan condicionó a sus padres la continuación de sus estudios a que le permitieran tener un perro. Su alergia desapareció. De cualquier modo, la alergia era un mal menor comparado con cualquier disparate que pudiera cometer.

Desde hace más de 30 años, Juan tiene perro. A todos, invariablemente los llama Canelo, conversa con ellos y se despide cuando sale de casa con un beso en el hocico.
Fin, Arroyo Naranjo, 2006-09-18

Servimos al Comandante en Jefe, (cuento), Juan González Febles


La decepción y el hastío son mala compañía para una mujer. Mucho más si se trata de una casada. Malo para ella, peor para él. Uno siempre paga los platos rotos. Las mujeres han cogido mucha ala. Pasa igual con los negros. Los negros andan detrás de cada blanca que ven. Se quieren desquitar de toda esa mierda de la esclavitud, el racismo y lo demás.

La revolución llegó para acabar con todo eso, pero suave coño. A fin de cuentas, es para nosotros los revolucionarios, no contra nosotros que nos sacrificamos y la hicimos. A nadie en el núcleo, le gustó la nueva mujer de Orteguita. Un núcleo del PCC de oficiales, es algo más que un núcleo. Para algo uno es guerrero. Comunistas si, pero primero fidelistas y soldados.

Cuando llegó a la unidad, esa blanca le paró el aliento y lo otro a más de uno. Era una trigueña para infartar. Llegó de sicóloga, con grados de teniente y tremendas ínfulas de científica. Con toda esa historia de la igualdad metida adentro. Tuvo papaya para pararse y criticar al coronel Alberto, cuando la mujer le pegó los tarros. Delante de todo el núcleo, dijo que el primer inmoral que tenía querida a la vista de todos era él. Preguntó por qué nunca se nos ocurrió reunirnos con la esposa en aquel momento. Di tú. Sacó hasta al jefe y sus discursos. Al final, el coronel tuvo que irse para una casa de visitas y dejárselo todo a la puta que le pegó los tarros. Eso no se lo perdonamos. En su momento, le pasaríamos la cuenta y lo hicimos. No digo yo si lo hicimos. Lo único que no se perdona entre nosotros es ser contrarrevolucionario, maricón o tortillera, que es lo mismo. Pero tampoco perdonamos a quien se cree cosas. En la mariconería entra el tarrú o eso de dejarse mangonear por la hembra.

Ella se llamaba Reyna y vaya usted a saber por qué, como y para qué, se le ocurrió reinar aquí entre los elegidos. Sin tener con que, quiso imponerse a hombres que tragaban y habían tragado pólvora. Estaba liquidada y no lo sabía. El caso es que jodió a Orteguita y el tipo valía diez veces más que esa puta con diploma. Si señor que sí.

La damita prosperó. La ascendieron a capitana y hasta a organizadora del comité del Partido. Lo de Orteguita con ella no duró. No hubo problemas de ‘moral’, pero así y todo, la teníamos en la mira. Con tipas así, nunca se sabe. Bueno no había pruebas, pero quedó la sospecha…

El caso fue que no la perdonamos. Pero actuamos con inteligencia. La dejamos correr porque sabíamos que no iría muy lejos. Somos de la calle, nos formamos a martillazos. No somos de escuelitas, la conocíamos bien. Las mujeres que son tan liberales y tan singonas acaban mal. Lo único que quedó fue velarla y echarle encima la técnica. Nadie engaña la técnica, ¡nadie!

Ella era una muchachita que creció en la admiración de la institución y que se creyó toda aquella mierda de que éramos héroes y de que nadábamos en aguas de pureza. Cuando se percató que lo que verdaderamente nos interesaba era, la botella, el boyo y la baraja, se decepcionó.
El negocio de la decepción camina lento. Primero duele. Luego se convierte en furia contra aquello o contra aquellos que te decepcionaron.

Contra quien la emprendió primero fue contra su marido. El pobre Orteguita despertó un día con una arpía en su cama. Empezó por decirle que tenía mal aliento. Después, se levantaba de la mesa porque decía que comía como un cerdo. Hasta oír un poco de música con ella se volvió un problema. Las veces que nos reunimos en su casa, nos decía que Reve y su Charangón, eran chabacanos y vulgares y recuerdo como un día, nos llamó a todos nosotros incluyendo al general, “banda de marginales con grado militar”. Ese día, dijo de espaldas mientras entraba en la cocina: “¡Pobre Fidel!”.

Yo decidí que no aguantaba más. Aunque fuera la mujer de Orteguita, era demasiado. La mujercita se pasó de los límites. ¿Qué coño se creyó? ¿Por qué hay que aguantar eso? Aunque fuera una oficial, nadie es en realidad como nosotros. Yo he comido mucha candela para estar donde estoy. A mi me condecoró Ramiro y Raúl. Mis grados me los dio Fidel. No debo ni cojones a putas finas, ni a maricones, ni a ningún comemierda intelectual. Pero por respeto y por hermandad, ni yo ni nadie se atrevió a intervenir, al menos mientras fuera la mujer de Orteguita.

Por si las moscas, le echamos arriba la técnica. Al principio, nada. Mucha Cinemateca y muchas películas de maricones y tarros. Lo de ella eran películas francesas, suecas e italianas. El cine europeo la fascinaba. También el cine latinoamericano, que a mí personalmente no me gusta. Hasta en eso marcó la diferencia.

Para nosotros, el único cine posible es el americano. Lo demás es mentira, muela y justificación. Nosotros vivimos una vida y jugamos al duro. Si no pueden hacer una película que valga la pena como El Padrino, mejor que no hagan cosa alguna. Hacer una mierda y justificarla con que no tienen con qué, es mierda en este y en el otro velorio.

Ella simpatizaba con todos esos ‘intelectuales’, pendejos y maricones. Leía sus libros de poesía y todas sus mariconerías. Se le salían las lágrimas cuando escuchaba las canciones de Silvio y de Pablo. ¡Puah! Pura mierda. Para nosotros existe sólo Serrat. Un tipo directo, jodedor, curda y en todos los puntos, completo. Ese catalán si es un jodedor. Creo que en Serrat, era lo único en que esa cabrona y yo coincidimos. A ella le gustaba mucho el catalán, como a nosotros, en eso estuvimos de acuerdo, lo único.

La otra cosa que a nosotros nos jodía era que la capitana Reina, nunca renunció a sus amigos de la vida civil. Entre ellos, los había hasta contrarrevolucionarios. Eso, a pesar del Ordeno del Comandante. Pero se justificaba con la psicología y hasta esa batalla nos la ganó limpiamente. Ella convenció al mando de que como psicóloga, debía relacionarse con toda clase de mierda. La invitaban a inauguraciones de muestras de pintura y escultura y allá iba la capitana Reina, a beber Mojitos y reír chistes contrarrevolucionarios. A compartir bromas sobre y contra el Comandante. A comparar a un maricón histórico romano con el ministro. A explicarles a sus amigos maricones que Julio César dirigía tropas y se metía una pinga y que por tanto no es gran cosa que Raúl Castro se meta otra pinga para variar y además dirija tropas, tan bien como Julio César.

Ella elaboraba informes sobre toda esa mierda. Pero no eran informes operativos. Se trataba de estudios “científicos”, sobre diversos grupos humanos y su “interacción social”. Se las arregló para quedar limpia, darnos con la puerta en las narices y de camino limpiar a sus investigados, que no debían tocarse porque constituían “fuente de información”. ¡Era una cabrona la capitana!

La capitana dejó a Orteguita, que se puso muy mal. Al pobre tipo, el ministro lo envió a Europa para que refrescara. Existió el temor que le fuera a meter un balazo o que diera un escándalo. La hija de puta, no le pegó los tarros, esperó. Cuando estuvo legal y efectivamente divorciada, comenzó a singar sin pausa con cuanto tipo raro apareció en su camino. Los peluos o los calvos la recogían en el parqueo del Ministerio. Ella los montaba en su auto y a gozar.

Yo la tenía atravesá. Pero la culpa de todo era de Orteguita. El tipo era zurdo al boyo. No sabía tratar con bandoleras. Coño, que si hubiera sido conmigo, no habría pasado lo que pasó. Pero este tipo de mujer sabe mucho y se cuida. Ella no se hubiera empatado conmigo. Yo lo primero que hubiera hecho, después de singármela como manda Dios, es virarla ponerla boca abajo y metérsela toda en el culo. Sin grasa ni ná. Que aprenda quien es el hombre. Que le duela, coño. Después que tú le haces eso a una mujer, te respeta y hasta le gusta que seas tú el que le coja el culo. Uno no se puede andar con poquitas con las mujeres porque pierdes el juego. Personalmente, yo juego para ganar.

Le echamos el KJ arriba. Yo creo que lo sabía y no le importaba. Hay que reconocer que la tipa tenía cojones o mejor: tenía los ovarios en su lugar. Siguió adelante con lo suyo, que no era otra cosa que ponernos en ridículo. Se burlaba de nosotros. Simplemente no nos valoró. No nos calculó como amigos y nos despreció como enemigos.

Lo tomé como algo personal. Para mí todo lo es. Se trata de compromiso. Consagración, como dice el Comandante. Si uno no se involucra, falta sangre y corazón. Cuando falta emoción y sangre, falta todo. Pensé mucho en eso, mientras caminaba de regreso a la casa. A mi me hace bien caminar. Es la forma más fácil del ejercicio y permite pensar. Camino mucho. Cuando puedo, me calzo unas zapatillas y troto por la 5ta Avenida. Me agoto y entonces viene lo bueno. Se trata de regresar caminando. Cuando camino de regreso, cansado y respirando trabajosamente me lleno de belleza. A mí que no me jodan con que uno no creó esta belleza. Vale tanto crearla como conquistarla. De estibador de los muelles a la cima. Que nadie sabe lo que uno ha hecho para disfrutar lo que tiene. Empezó en subir con un ideal apretado en el pecho, a balazos y a cojones. Por todo esto, lo que alcanza mi vista y mi imaginación, me pertenece. Soy un guerrero, no soy como el resto. La gente obedece por disciplina y por miedo. Yo soy el miedo, nosotros somos sus pánicos más íntimos. Porque los otros son pendejos y nada más. No cuentan, al menos no para nosotros. Esto nos lo ganamos. Es así para bien o para mal.

Mientras llenaba mis pulmones con oxígeno, uno de esos días, comprendí que se trataba de algo muy personal. Había algo que solucionar entre aquella mujercita y yo.

Por supuesto que no fue fácil. La puta entró en el Ministerio en 1978, a partir de la trayectoria y los méritos de su padre. Este era miembro del antiguo Partido Socialista Popular. Ella nació en 1955. La formó la revolución, de la cabeza a los pies. Estuvo becada en la Lenin. Allí fue primer expediente. Tuvo una biografía todo lo lineal que se quiera. Cuando empezó con nosotros, acababa de graduarse de psicología. La destacaron en Perfiles y en poco tiempo demostró condiciones excepcionales para el trabajo operativo. Era una bruja y así la apodaron. Su trabajo parecía más el fruto de la magia o la hechicería que la aplicación exacta del manual de procedimiento. Por eso, no había nada que hacer. Como ya dije, era demasiado efectiva y entre nosotros, nada hay más elocuente que el éxito. A nuestro nivel, siempre ha sido así. Pero no nos rendimos. Todo se reducía a tener paciencia.

La capitana se olvidó de nosotros. Cada día se sentía más y más confiada y crecía el archivo fotográfico, de sonido y filmación que le íbamos acumulando. Pero aun no teníamos para terminar con ella. Hasta que pasó.

Comenzó a frecuentar a una loquita que se dedicaba a la pintura, la escultura, la artesanía y otras cosas de ese estilo. Era extrañita. Escribía versos y tenía bola de tortillera. No existían pruebas, sólo sospechas. Para nosotros bastaba. Esa gente son maricones y tortilleras de alma. Llevan la melodía por dentro. Es sólo cuestión de momento. Si se da la oportunidad, caen.

Hubo que andar con mucho cuidado. Una tarde sucedió o casi. Estaban bebiendo algo. No era ron, vino o cerveza. Se trataba de algo adornado con yerbitas, paraguitas, hielo y colores. Un trago de fantasía para putas y maricones. Entonces, de repente se besaron la capitana y la pintora. Un beso de hombre a mujer, en su caso, tortilla flagrante. Pero no era suficiente, había que seguir. Si se hubiera tratado de dos hombres, hubiera sido suficiente. Con las mujeres es distinto.

No nos fue fácil. La capitana seguía singando con cuanto comemierda aparecía. Así nadie podía demostrar taras morales. Entre nosotros se puede ser puta…lo otro no. Una oficial, no. Pero como todo en la vida, no existía un absoluto. A altos niveles teníamos tortilleras y maricones intocables. Estaban pegados al más alto nivel de dirección política. Eran históricos y por ende intocables. ¡Coño! La capitana se nos coló a ese nivel. Esa gente la distinguía, la invitaban a cosas oficiales y no tan oficiales. Pasó por prestación de servicios a la Inteligencia. Un bárbaro de la esfera del cine se la llevó hasta España, para un festival de cine famoso. ¿Qué coño podíamos hacer? Lo más jodido era que la tipa parecía saber en qué andábamos. Se reía de nosotros. A mí me sonreía y me besaba cuando coincidíamos en alguna parte. ¿Qué hacer?

Cuando regresó, lo hizo cambiada en algunos aspectos. Mi olfato me dijo que estaba cansada. Miraba como traidora o como alguien que está a punto de traicionar. Pero todo era subjetivo. Seguíamos sin tener algo concreto. Ni una palabra comprometedora, nada cómplice o incriminador.

Era un ejercicio frustrante, porque se nos escabullía como una anguila. Se nos adelantaba y conseguía ir mas delante de cualquier cosa que tuviéramos entre manos.

Un hermano de los años me llamó porque dijo tener algo para mí. Cuando nos encontramos, me mostró la evaluación que la hija de puta me hizo. Escribió que era burdo y de una inteligencia elemental. Que no estaba a la altura de ninguna sutileza. También que era resentido y estaba lastrado por sentimientos innobles y bajas pasiones. Lo más jodido era que el general, dio su visto bueno a toda esa mierda. La muy puta me sacó de ‘operaciones importantes no violentas en el exterior’. Me calificó de vulgar, emocionalmente inestable y que ‘desentonaría en ambientes intelectuales y de cierto refinamiento’. Yo quería matarla. Lo hubiera hecho, pero inteligentemente, a pesar de ‘ser burdo y de una inteligencia elemental’. Pero esto era impensable. Al menos no por el momento. Ninguno de nosotros se puede mover con tanta independencia. Se puede matar a cualquiera, pero lo que se haga contra alguien del círculo interno, tiene que ser aprobado por el UNO o por el DOS. No es lo mismo un hijo de vecino conocido en su barrio, que uno de nosotros. Los problemas entre la familia, no son la misma cosa que las viditas de los comemierdas que aplauden. Nosotros metemos preso a quien queremos, siempre que no cuenten con respaldo o dolientes entre la gente nuestra. Ella hoy es intocable, al menos por el momento. Lo único que puedo hacer es vigilar y verla singar en todas las posiciones. Con toda esa gente rara que suele frecuentar. Porque se va. La muy hija de puta consiguió que la nombraran algo y se va a París. Promocionará el libro de un maricón amigo suyo y residirá allá. Va a ocuparse de grupos amigos de la revolución. ¡La movieron para el Departamento Especial!

Son muchos los tragos amargos que uno debe tragar. Pero no importa, nosotros servimos al Comandante en Jefe, que hoy, es Raúl…
Lawton, 07/08/2007










felicidades!!!!!!!!!!!!!


A todas las madres, que con esa magia que las caracteriza van por la vida derrochando amor a pesar de todo.

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