jueves, 21 de febrero de 2008

De la productividad y otras urgencias, Luis Cino




A finales de diciembre del pasado año, la frase final del discurso del general Raúl Castro ante la Asamblea Nacional, sonó como la orden de un capataz a una cuadrilla remolona y díscola: ¡A trabajar!

Las exhortaciones del Número Dos y el reglamento de disciplina laboral que rige desde hace 10 meses no han conseguido mejorar la disciplina ni aumentar la productividad de los trabajadores cubanos.

Un monitoreo del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social efectuado en 1833 centros laborales de todo el país, indicó “sólo leves avances” en la disciplina y el aprovechamiento de la jornada laboral.

Según el estudio, cuyos resultados aparecieron a principios de febrero en el periódico Trabajadores, aún persisten serios incumplimientos del nuevo reglamento.

Por ejemplo, en octubre de 2007, un 53% de los empleados se ausentaron durante horas de sus puestos de trabajo para hacer compras, trámites burocráticos y resolver otros problemas personales. La modesta buena noticia para el Estado-patrón es que la mala costumbre disminuyó el 4%. En abril, cuando se puso en vigor el nuevo reglamento, el 57% de los empleados, autorizados o no por sus superiores, se iban en plena jornada laboral a ocuparse de sus asuntos.

El reglamento laboral castiga los robos, el ausentismo, la impuntualidad y el incumplimiento de la jornada con descuentos salariales, eliminación de primas, despidos y traslados.

Debido a las numerosas protestas de los trabajadores, las autoridades tuvieron que esperar 4 meses para aplicar el nuevo reglamento. Antes de ponerlo en práctica, se vieron obligados a crear condiciones mínimas en muchos centros de trabajo. Aún así, en la mayoría de los casos resultaron insuficientes para hacer verdaderamente efectivas las jornadas laborales.

Hace unos días, el periodista Luis Sexto en su columna Coloquiando (Juventud Rebelde, febrero 15) cuestionaba si es justa la insistencia de los informes oficiales en vincular los salarios y la productividad.



Según fuentes oficiales, entre los años 2000 y 2007, la productividad creció sólo 39,5%, mientras que el crecimiento del salario promedio fue de 71%.

“Traducido a un lenguaje más claro”, escribió Luis Sexto, “la observación puede significar que los trabajadores ganaron más, pero no trabajaron con la misma intensidad. Así más o menos. ¿El sentido común, la verdad científica acompaña a esas opiniones? ¿Son exactas? ¿Justas, como mínimo?”

¿Y es que acaso ya llegaron a Cuba el sentido común, la verdad y la justicia, colega Sexto?

La queja que más se escuchó en las recientes asambleas convocadas por Raúl Castro y el Partido Comunista fue que, pese a los modestos incrementos, los salarios son insuficientes para enfrentar el costo de la vida.

En el 2007, aumentó el precio de los alimentos en los mercados campesinos, las tiendas por divisas y hasta de algunos de los productos de la libreta de racionamiento. También aumentó el costo de la electricidad y el transporte.

El gobierno alega que no puede seguir elevando los salarios si estos no se hacen corresponder con una mayor productividad.

¿Para qué repetir el chiste de que el Estado hace que paga y el obrero finge que trabaja? Los cubanos laboran duro si tienen que hacerlo, sólo que parafraseando a Nicolás Guillén, los matan si no trabajan, y si trabajan los matan… ay ay, siempre los matan.

Contra la productividad, conspira no sólo lo insuficiente del salario. También conspiran las pésimas condiciones de los centros laborales, la agonía del transporte, la mala alimentación, los medios de trabajos insuficientes o inexistentes, la desorganización. Una cosa lleva a la otra. Es uno más de los círculos viciosos del socialismo cubano.

El columnista de Juventud Rebelde sugiere que más que formación económica para los trabajadores, “hace falta información y dirección de la economía segura de sus fines y congruente con sus posibilidades”.

Es bueno descubrir el agua tibia. Por algo se empieza, y no precisamente con reglamentos y castigos.

Como Luis Sexto, tampoco comparto la moraleja que quieren inferir los que insisten en vincular los tímidos aumentos salariales con la productividad que no crece. No puede crecer. En las condiciones actuales, no crecerá ni con la varita mágica de Mandrake.
Arroyo Naranjo, 2008-02-16
luicino2004@yahoo.com
http://prolibertadprensa.blogspot.com/

1 comentario:

Anónimo dijo...

Señores editorialistas:

¿Ustedes son agentes de la Seguridad del Estado, hijos de la mala leche, comedores profesionales de lo que pica el pollo (como dicen en mi país)o las tres pantomimas a la vez?

Por otra parte, representen a quien representen, son ustedes de una ignorancia supina. ¿Nadie les ha dicho, no se han informado como periodistas que dizque son que el dinero federal no se puede enviar a Cuba por disposición expresa del Departamento del Tesoro? ¿Saben qué es el Treasure Department? ¿Tienen, aunque sea una idea vaga, de lo que es un delito federal en los Estados Unidos? ¿No saben tampoco que el money privado sólo puede enviarse a padres, madres, brothers and sons, three hundred dolars cada tres months or one hundred mensuales, Affidavit por medio? ¿Do you know what is un Affidavit? ¿Por qué se dedican, en contra de la más elemental ética periodística a denigrar, ofender, y lo peor, a decir mentiras sistemáticamente? Y lo más peor, a pedir dinero y equipos a Villegas y a todo el que llega en nombre de una miseria que no padecen, como sí la mayoría de la población cubana? Se comenta acá donde vivo, entre algunas personas contrarias al régimen: cubanos, salvadoreños, argentinos,brasileños, norteamericanos, colombianos, etc, que ustedes, señores editorialistas, están haciendo la competencia al periódico Granma. No hay mucha diferencia entre sus diatribas contra las organizaciones del exilio y las de ese triste y lamentable periódico.

Por lo demás, admiro el trabajo de los verdaderos periodistas independientes que escriben para ese BLOG de la insólitamente llamada Asociación para la libre expresión. ¿Será para la libre expresión del rumor y la mentira?

Atentamente:


CUBAN FRIENDS ASSOCIATION

Carmita´s Ranch

Bar Harbor, Maine