jueves, 10 de abril de 2008

Vivir de eso, Juan González Febles




En 1996 Fidel Castro ordenó el derribo de unas avionetas de la organización humanitaria ‘Hermanos al rescate’. De esta forma impidió la inminente distensión y el relajamiento de las tensiones con los Estados Unidos. Castro necesitaba en aquel momento al igual que lo necesita ahora, mantener un ‘saludable’ estado de crispación en sus relaciones con los Estados Unidos.

En la actualidad, durante las sesiones del recién concluido Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) de clara orientación oficial, Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad de La Habana, hizo planteamientos que en otra circunstancia pudieran calificarse de insólitos.

Leal, de forma implícita echó las culpas de todos los pesares ocasionados por eso que da en llamar ‘revolución cubana’, a Fidel Castro. Citó a un abate que a la conclusión de la revolución francesa exclamó: “Yo sobreviví a ella”. Junto al resto de la manada dócil reunida en Congreso, Leal se sumó a todos los que de una u otra forma conspiran para dar voto de sobrevida a la dictadura militar totalitaria de izquierda de la familia Castro.

Luego de enriquecerse a costa de los amarres que condenan a su pueblo a la miseria, Leal llamó a ‘la tolerancia y el respeto’.

Resulta aleccionadora la forma en que la dictadura cubana se maquilla. Esto es puro folclor. Lo peligroso está en las tácticas para borrar del escenario a los actores principales del enfrentamiento a su régimen. Para esto corre el dinero a manos llenas. El dinero sale de cuentas clandestinas que los personeros del régimen y sus ONGs de servicio tienen a todo lo largo y ancho del mundo.

Pero esta no es la única vía. Sin entrar en análisis del por qué o de cómo, para esto también parece correr, y hacerlo muy bien, el dinero del contribuyente norteamericano. Los grandes proyectos que han malbaratado la ayuda ofrecida por el pueblo y el gobierno de los Estados Unidos, para el restablecimiento de la democracia en Cuba, son los que en la actualidad financian a una falsa oposición y a organizaciones que duplican y reproducen proyectos civiles exitosos en el terreno de lucha pacífica contra la dictadura militar cubana.

El llamado ‘Centro para una Cuba Libre’ el ‘Grupo de Apoyo a la Democracia’ y el titulado ‘Directorio Democrático’, son ejemplos fehacientes de lo que exponemos. Sus figuras protagónicas, cuentan con más de diez años de ‘errores’ sobre a quien y a quienes se debe apoyar en Cuba.

Durante los más de diez años que regentearon esa ayuda, más de cien millones de dólares dirigidos a apoyar a la lucha interna cubana, se esfumaron sin llegar a sus destinatarios naturales en la Isla. Parece que nadie sabe o a nadie le importa donde fue a dar ese dinero.

Pero las campañas del régimen para anular y sustituir opositores, activistas y periodistas, continúan. Uno de los sectores más combatidos por la propaganda del régimen y sus servicios especiales de Inteligencia y Contrainteligencia son los periodistas, la Prensa Independiente de Cuba. Uno mira la prensa internacional y descubre nuevos rostros de los que se dice, ‘son los únicos’ en dar la cara cuando hacen críticas al régimen.

Uno se pregunta: ¿En que momento Adolfo Fernández Sainz ocultó su rostro? ¿En que momento lo ocultaron o lo ocultan, Guillermo Fariñas, Laritza Diversent, Luís Cino, Odelín Alfonso y tantos otros que hacen periodismo a lo largo y ancho de Cuba, desde hace largos, peligrosos y azarosos años?

¿Quién paga esa campaña y con qué dinero se paga? Se trata de Washington Post, The New York Times, El Mercurio de Chile y por supuesto, La Nación. Se establecen líneas divisorias entre los periodistas independientes que han hecho y hacen su trabajo para una página como CubaNet, los canónicos de Encuentro con la Cultura Cubana y los que lograron crear y sostener blogs o páginas financiadas desde Europa y no desde los satanizados Estados Unidos. En estas divisiones, los peor parados son los periodistas independientes que hacen su trabajo desde Cuba.

No existe una sóla organización opositora u organización gremial que exhiba un trabajo sistemático que pueda compararse al trabajo diario y abnegado de la Prensa Independiente de Cuba. Los periodistas han marcado pauta con su trabajo sistemático. Cuando la oposición política ha debido o debe replegarse, la Prensa Independiente continúa. En los peores momentos de represión, algún periodista ha estado presente para continuar la labor de informar.

En relación con esto, no es fácil sacar a flote un espacio sin censuras desde Cuba, sin apoyo. Para citar ejemplos, los editores de Prolibertadprensa, entre los que me cuento, contamos con diez años de servicios en la Prensa Independiente de Cuba y este blog, no ha recibido nunca apoyo externo para ver la luz. La única excepción, esa que confirma la regla, son los amigos checos de People in Need.

Apoyo interno nos sobra. Agradecemos cada día a la oposición interna cubana, a la Sociedad Civil, a su conjunto de organizaciones y por supuesto a gentes anónimas del pueblo, existir.

A lo largo de este tiempo hemos visto al Sr. Orlando Gutiérrez, a Frank Hernández Trujillo y a su tocayo Calzón apoyar con entusiasmo, dinero y equipamiento, a Odilia Collazo, Manuel David Orrio, Aleida Godínez y al resto de aquella cofradía de confidentes. Alegre grupo bien recibido por el cuerpo diplomático en general, y por los diplomáticos de Norteamérica en particular. Ya se cuenta con más de diez años de experiencia, en el error recurrente de apoyar las opciones de la policía de Seguridad del Estado.

La coincidencia en lo que da en llamar el pueblo, ‘vivir de eso’ es evidente entre Leal y la manada dócil de la UNEAC y los grandes detentadores de ayuda para el restablecimiento de la democracia en Cuba. Ninguno de los dos grupos situados en los extremos del círculo quiere de veras que la dictadura termine. Ambos extremos ‘viven de eso’. Donde eso, es el pueblo de Cuba y sus ansias de libertad.
Lawton, 04/04/2008
jgonzafeb@yahoo.com
http://prolibertadprensa.blogspot.com/


1 comentario:

El Negro dijo...

Estimado González Febles: Como yo no soy comedido ni respetuoso con quienes no lo son con mi pueblo, de Eusebio Leal cualquier cosa que se pueda decir es poco. Nadie ha sido más servil y ha lamido más culo que él, el historiador de la Habana ha hecho Historia en ese respecto. Por otro lado, los dignos periodistas que nombras, y entre ellos González Febles, tienen su recompensa en el hecho que pueden vivir dignamente entre sus paisanos y mirarlos a los ojos ¿Qué cubano, de los de verdura, podría negarte el saludo, un abrazo o un plato de comida a ti, a Cino, a Diversent o al resto?