jueves, 4 de diciembre de 2008

¡QUE VIVA CHANGÓ! EDITORIAL Nro 49

Una fiesta religiosa que marca hitos en Cuba es la de Santa Bárbara. Para el imaginario popular cubano, la Santa está sincretizada con el oricha Changó. Este es el machismo y la jactancia, pero en otra lectura es el valor y la pujanza de lo masculino. Cada 4 de diciembre, Cuba celebra la fiesta de Santa Bárbara o Changó, el Rey de Reyes, el amante eterno de Oshún, la diosa de la sensualidad y la belleza entre los Yorubas, sincretizada a su vez en la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre, la Patrona de Cuba, la Cachita que llevamos en el corazón todos los cubanos.

La costumbre dicta que a Chango-Santa Bárbara se le deje como ofrenda para su fiesta, manzanas. Este 4 de diciembre, muchas familias, madres y esposas pondrán las manzanas que el gobierno vende a precios prohibitivos como ofrenda votiva para que Changó rompa las puertas viles de las prisiones. Para que salgan a la libertad y al seno de sus familias los hijos, los esposos, los amantes y los hermanos encarcelados por comprar o vender o por luchar para su libertad y para la nuestra.

Sin temor de aburrir con el tema, SDP insiste en dar a conocer la vida tal y como se vive en Cuba. Aunque quizás produzcamos un efecto similar al que para algunos produce la divulgación de los actos terroristas en Irak, en el resto del Medio Oriente o más recientemente en el sub continente indio, nuestra desgracia y nuestra constante noticiosa son los presos, los actos de hostigamiento y la represión ciudadana en todas sus variantes. No es posible dejar de informar sobre la próxima explosión de un coche bomba en Bagdad o Bombay, aunque aburra tanto como el abuso en una prisión cubana.

Aunque seamos repetitivos, es necesario decir que nuestros presos son repetitivamente abusados. No importa que aburramos a señorías y satisfechos por Europa y el resto del mundo, que no desean cargar sus conciencias con aquello de que los terroristas insisten en matar con bombas y los castristas en violar derechos y maltratar a presos y luchadores pacíficos en Cuba.

No podemos desgastarnos en funciones de ballet, misas rusas o presidentes ajenos, aunque sean excelentes. Que otros hablen de bailarinas, nosotros lo haremos de jineteras. Nos unimos a nuestra gente de a pie en ruegos a Dios, a Changó o a quien quiera escuchar. Junto a los que luchan cada día decimos ¡Viva la libertad! Junto a una parte muy importante y apreciada de nuestro pueblo decimos también: ¡Que viva Changó y que viva Cuba!
SDP

No hay comentarios: