jueves, 31 de julio de 2008

SOCIEDAD: Lunares ocultos. José A. Fornaris




Managua, La Habana, julio 31 de 2008, (SDP) En algo más de mes y medio, entre finales de mayo y el día diez de julio, en el Hospital Materno Infantil del municipio Diez de Octubre, fallecieron diez bebés prematuros.

El centro hospitalario está ubicado en la barriada de Luyanó. En los tiempos republicanos, su nombre era “Hijas de Galicia”. El gentilicio indica que el cordón umbilical estaba conectado a los descendientes de esa región española. Pero de entonces acá ha pasado mucha agua por debajo de los puentes de Galicia, y muchos cubanitos han nacido en ese hospital. Algunos no han tenido suerte.

De acuerdo con lo que se pudo conocer en este caso, no de manera oficial, una bacteria que causa inflamación del hígado y el páncreas los atacó en la sala para prematuros y les produjo la muerte.

Hace cuatro años, en ese propio hospital, murieron también en un pequeño lapso de tiempo ocho niños. Otra bacteria letal fue la atacante, esa vez estaba agazapada en el salón de partos.

La prensa independiente dio a conocer el hecho, unos días después lo hizo la televisión gubernamental.

En septiembre de 2006, en esa misma institución de salud, fallecieron dos mujeres después del parto, y otras dos estuvieron en estado crítico, debido a una atomía-uterina. Los médicos no encontraron explicación para lo sucedido ya que habían pasado varios lustros sin la ocurrencia en ese hospital de casos con ese cuadro clínico.

El gobierno de la Habana se ufana de las bajas cifras de mortalidad infantil. La tasa en ese renglón logra titulares frecuentes en la prensa nacional y se dan datos comparativos de ese importante índice de logro social con otros países, de forma preferente con Estados Unidos.

La voluntad ocupa primera fila cuando el objetivo es anunciar éxitos reales o imaginarios, pero cuando se trata de lunares en la piel de la “revolución” (el gobierno más viejo en la historia del continente americano), la voluntad flaquea hasta el extremo de quedar eliminada, y entonces nada se dice.

En el Materno Infantil de 10 de Octubre, inició el médico Oscar Elías Bicet – ahí laboraba- su cruzada contra el aborto. En la actualidad enfrenta una condena de 25 años de cárcel por sus actividades pro democracia.

Circunstancias específicas, han permitido conocer detalles de los casos relatados aquí. Pero eso es en un solo hospital. Y esto lleva una interrogante lógica: ¿Cuál es la verdadera situación del sistema de salud cubano?

Quizás nunca nos enteremos porque ese es uno de los pabellones donde el régimen ha escrito “soy bueno”, y no va a permitir un acercamiento hasta el punto de ver los detalles de la escritura.
fornarisjo@yahoo.com

No hay comentarios: