jueves, 7 de mayo de 2009

TRANSICIÓN AL CAPITALISMO (DE CUARTEL), Rogelio Fabio Hurtado

Marianao, La Habana, 14 de mayo de 2009, (SDP) Mucha gente les ha pedido durante mucho tiempo a los Hermanos que hagan cambios, que transiten en cualquier dirección. Ellos han dado a sus consejeros la callada por respuesta, y seguramente han debido contener su justa indignación ante la ceguera de estos para percatarse de los cambios que ellos a su manera no han dejado de hacer.

Veamos algunos ejemplos, tomados de la vida cotidiana.

¿Cómo se logró que mangos y aguacates elevasen su costo sin necesidad de elevar su calidad? El arma secreta estuvo en equipar, organizar y echar de Oriente a Occidente a la Brigada motorizada para llevarse de encuentro cuanta arboleda se les interpusiese a las orugas de sus medios pesados. Santiago Álvarez dejó constancia de esta proeza catastrófica en más de un Noticiero ICAIC latinoamericano, con el fondo epocal de ‘La Era está pariendo un corazón’. Esa meta sobrecumplida acabó con aquel mito republicano de que Cuba era una tacita de oro.

Las cuotas de abastecimientos igualitarios, fijadas por la Libreta, le propiciaban a los núcleos más pobres una fuente extra de ingresos, pues estaban en condiciones de revenderle al vecino con solvencia parte de sus cuotas de arroz, café o azúcar.
En los 80, tanto los cigarros como la cuota de ron mensual constituyeron fuentes de ganancias considerables sin violación de ley.

Los ancianos y ancianas que merodean actualmente por las calles céntricas ofertando sus mercancías se beneficiaban de eso, pero el Estado aumentó el precio del néctar negro (de 0.15 centavos a 5 pesos) suspendió el suministro del llamado Ron de la Libreta, como ha suprimido los abastecimientos especiales de cerveza para Bodas y Quinces, artículos que han pasado ya las barreras del Socialismo repartido y gozan ahora del liberalismo del mercado capitalista-estatal. El contrabandista tuerto que ilustra la lata de cerveza Bucanero ha puesto en fuga al indio precolombino de la Hatuey embotellada, a quien, para ser un ciudadano del comunismo primitivo no le iba tan mal.

Procedimiento muy similar se le ha aplicado al pan de flauta, mediante la llamada Cadena Cubana del Pan, que lo oferta sin necesidad de otro documento que no sean los diez (1) ‘baros’. La muchacha que lo despacha tampoco pierde tiempo asentando la operación comercial en registros y torpedos. Generalmente, se deja comer. Por su parte, el pan normado (un mínimo pan de semita,) para cuya ingestión satisfactoria se cuenta con el coeficiente de hambre de su consumidor no se fabrica allí, pues confeccionar un producto tan científico no está al alcance de cualquier maestro panadero. He ahí otro cambio indudable hacia el Capitalismo (de Estado)

Otro cambio se corrobora en el área de ropa y calzado, donde la industria nacional, casi sin percatarnos, ha pasado a cotizarse y legitimarse casi exclusivamente en la moneda del enemigo. Respecto específicamente al calzado, temo que las otrora prestigiosas Anselmo, Amadeo o Bulnes fueron pulverizadas por las administraciones socialistas como parte de la guerra clasista contra todo lo burgués, y hoy los cubanos sólo nos calzamos zapatos de exportación. Parece que ni siquiera sobreviven las tan proletarias alpargatas- Hace algún tiempo, hicieron furor entre los escolares una especie de tennis muy solicitados que recibían el nombre de “Chupameaos”, supongo que por su nivel de absorción mingitoria.

Tampoco se ven ya ni en la calle ni en las vidrieras los pantalones de dril 100 ni la ropa femenina bordada a mano. Esto último, a consecuencia del criminal sabotaje a la Tienda El Encanto, cuya desaparición al decir del personaje de Memorias del Subdesarrollo, hizo transitar a La Habana del París de las Américas a La Tegucigalpa del Caribe.

Podemos asegurar, entonces, que la llamada Libreta de productos industriales ya es sólo un recuerdo en la resentida memoria de coleros y coleras, plazas estas del socialismo por cuenta propia a las que la indetenible marcha del dólar-cuc ha forzado a concentrarse ahora en el área del transporte interprovincial, sector este donde la administración estatal no para de incrementar los precios del pasaje para luchar contra los especuladores.

Como podrá comprobar cualquier observador, los cambios no cesan. Quien no los vea será porque no tiene que pagarlos ni sufrirlos.
primaveradigital@gmail.com

(1): baro equivale a peso, ya sea en cuc o cup

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