jueves, 23 de julio de 2009

RETORICA ¿O CIENCIA DEL EJEMPLO? José Antonio Fornaris.



Managua, La Habana. 23 de julio de 2009, (SDP) A veces con el canto de los grillos y las chicharras, llegan rumores de que durante la noche, con preferencia por la madrugada, de manera subrepticia, se sacan del aeropuerto José Martí grandes cajas de madera provenientes de Rusia.

Los “cantos” aseguran que ese movimiento tiene ingredientes de película de espionaje. Los camiones salen de las bases con sus conductores regulares, pero en un punto del camino son introducidos en un ómnibus con cristales oscuros, y a los transportes se les asignan nuevas dotaciones, se les colocan nuevos rótulos y se les cambia el número de la chapa.

Terminada la operación, y siempre antes que amanezca, dicen estos presuntos guionistas cinematográficos, en otro sitio, los camiones le son devueltos a sus chóferes, trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas, sin ningún tipo de alteración en su aspecto acostumbrado para que sean retornados a sus bases.

Pero todo eso no son más que rumores, porque el general Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de estado y de Ministros y Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba, se declaró en Egipto, durante la Cumbre XV del movimiento de Países No Alineados, contrario a los gastos en armamentos.

“Los recursos que hoy se destinan a la industria de la guerra deben ser utilizados en la educación, la salud y la cultura, en el bienestar económico y social de nuestros pueblos. Para ellos se necesita voluntad política y compromiso real”, declaró Castro.

Esa debe ser una afirmación seria. El general, entre segundo y primero en el mando, lleva más de cincuenta años en el poder. Esa cifra, en la historia geológica de la Tierra es una friolera, pero en la historia de la humanidad es casi un record. Y tal entrega voluntaria a la esclavitud del poder sólo la ponen en práctica gente muy serias.

Así que es de suponer que el gobernante lo primero que hará, es lo lógico, será renunciar a su grado de general de ejército. De todas formas le quedarían tres cargos de corte civil de importancia. Además, el Jefe del Estado es el Jefe de las Fuerzas Armadas.

Como segunda cuestión, es casi seguro, anunciará a cuanto asciende el presupuesto de las Fuerzas Armadas –en Cuba parece que eso es secreto de Estado-, y ordenará reducirlo de inmediato a la mitad.

Y como tercer paso dejará sin efecto el Servicio Militar General (obligatorio) y buscará la manera de dar inicio con carácter urgente al desmantelamiento gradual y progresivo de las Fuerzas Armadas.

En definitiva, en la aldea global no es secreto que para una guerra es necesario la sabiduría, la tecnología y la economía. Y en Cuba no hay ni siquiera territorio para realizar una retirada y preparar la contra-ofensiva. Impedir desembarcos en 3 735 kilómetros de costas es algo que un país pobre y pequeño nunca podrá lograr.

El general se vistió de pacifista en Sharm el Sheik, cerca de El Cairo. Algunos ideólogos del imperialismo suelen decir que el discurso comunista es, en el mejor de los casos, retórica vacía. Pero el general-gobernante va a demostrar que, efectivamente, “el socialismo es la ciencia del ejemplo”. ¿Alguien lo duda?
fornarisjo@yahoo.com

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