jueves, 19 de marzo de 2009

NO ANDAMOS DESCALZOS, Odelin Alfonso Torna.



Arroyo Naranjo, La Habana, marzo 19 de 2009, (SDP) La radio y la televisión cubana dieron a conocer el pasado jueves 12 de marzo el veredicto de un tribunal iraquí sobre el caso del periodista Muntadar al-Zeidi, ex corresponsal del canal de televisión Al-Baghdadia. Tres años de privación de libertad fue la sentencia para el comunicador por lanzar sus zapatos contra el entonces presidente George W. Bush durante una conferencia de prensa efectuada en diciembre pasado en la ciudad de Bagdad.

Sabemos de sobra como deben proyectar este tipo de agresividad los medios de comunicación al servicio del Estado. Acción merecida para el promotor de las guerras en el Medio Oriente o zapatazo interpretado por la cultura árabe como señal de desprecio. Dicen.

¿Como interpretaría esta acción el Ministerio de Justicia de la República de Cuba?
¿Cuál sería el veredicto de la fiscalía, letrados a merced de la dictadura, si algún periodista independiente osara lanzar improperios en lugar de zapatos al actual mandamás Raúl Castro?

El resultado es conocido de antemano, al menos por quienes promueven la democracia y los derechos civiles sobre ese trayecto empedrado llamado “revolución”.

¿Cuantos cubanos conocen del “zapatazo” lanzado por Fidel Castro contra sindicalistas, bibliotecarios, escritores y periodistas independientes en la primavera negra de 2003?

En las primeras horas de la tarde del día 18 de marzo de 2003, fuerzas conjuntas de la Seguridad del Estado, la Policía Nacional Revolucionaria y los Comités de Defensa de la Revolución, efectuaron un operativo contra las viviendas de 75 activistas destacados en la lucha cívica. Los arrestos y el decomiso de libros prohibidos por la dictadura duraron hasta el 20 de ese mismo mes.

Treinta días después, bajo la tiránica ley No.88, conjuntamente con el testimonio de traidores a sueldo, los 75 fueron sancionados con penas de hasta 28 años de cárcel.

Hoy permanecen en prisión 22 periodistas independientes que defendieron y defienden con la pluma, la moral y los zapatos bien puestos, las arbitrariedades del régimen cubano. Diecisiete de ellos cumplen este mes seis años tras las rejas, el doble de la sentencia dictada a Muntadar al-Zeidi.

Cito a los periodistas y escritores encarcelados porque soy, entre muchos otros, la continuidad que no teme correr igual suerte.

Vemos por la televisión estatal, la que está a nuestro alcance, como la comunidad árabe protesta por la sanción de Muntadar, mientras sus satélites extraterritoriales rastrean otra posible lluvia de zapatazos contra la corte iraquí.

En Cuba, es la codicia política castrista y no la cultura de un pueblo quien desprecia a los que disienten de su ideología.

El periodista independiente Omar Rodríguez Saludes fue condenado a 27 años de privación de libertad.

Ricardo Gonzáles Alfonso, designado periodista del año 2008 por Reporteros Sin Fronteras (RFS), también fue enjuiciado en el 2003 y hoy cumple una sentencia de 20 años de privación de libertad.

El Comité para la Protección de Periodistas concedió el Premio Internacional a la Libertad de Prensa, al comunicador e ingeniero electrónico Héctor Maseda Gutiérrez, condenado a 20 años en la ola represiva de 2003.

Por qué no dicen los medios oficiales que el periodista Normando Hernández González, arrestado y procesado en los juicios sumarios de 2003, regresó tras los barrotes de Kilo 7, reclusorio castrista situado en la provincia de Camagüey. Aquejado de problemas gastrointestinales y de hipertensión, Normando permaneció internado 48 días en el hospital de la prisión capitalina Combinado del Este.

Muntadar al-Zeidi y la comunidad árabe no están conformes con la sentencia. Quizás lanzar un número 43 de zapato al presidente 43 de los EEUU tenga alguna cláusula especial.

Fidel Castro es el único responsable de los 22 periodistas que aún permanecen en prisión. Tamaño error. Hoy se multiplican los activistas, periodistas y bibliotecarios independientes. Y aunque no acostumbramos a tirar zapatos como señal de desprecio, les aseguro que no andamos descalzos.
odelinalfonso@yahoo.com

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