jueves, 16 de julio de 2009

DECLARACIÓN DEL PARTIDO SOLIDARIDAD DEMOCRÁTICA


LA VERDAD, LA RAZÓN Y EL TIEMPO

La Habana, 7 de julio de 2009


DECLARACIÓN

Es penoso referirnos a situaciones que nada tienen que ver con el propósito de lograr la libertad y la democracia para nuestro país. Aunque siempre hemos tratado de mantener una postura ética y cuidadosa ante tales desmanes politiqueros, no es menos cierto que a veces el silencio suele confundirse con el otorgamiento. Por tal motivo es necesario en ocasiones salirle al paso aquellos que inescrupulosamente utilizan los más increíbles y despreciables subterfugios, para tratar de lograr el reconocimiento político que no son capaces de alcanzar con honestidad y limpieza.

Está circulando el artículo “LA JUGADA PERFECTA”, del 29 de abril de 2009, escrito por el reconocido periodista independiente Lucas Garve, y aunque no estemos de acuerdo con algunos conceptos en el mencionado trabajo, no es menos cierto que para nosotros los del Partido Solidaridad Democrática (PSD), único y legítimo dentro y fuera de Cuba, y para muchos amigos que nos apoyaron firmemente cuando sufrimos la gran conspiración de enero de 2007- planeada y financiada por la misma persona a la que se refiere dicho artículo, pero ayudado y respaldado por quienes hoy se convirtieron en víctimas de las acciones depredadoras de quien sin dudas ha devenido en especialista para desunir y destruir proyectos – el mencionado trabajo periodístico no nos ofrece nada nuevo que no hallamos conocido y denunciado hace ya algunos años. Sin embargo reconocemos y agradecemos la valentía del periodista al publicarlo. El inexorable tiempo, ha demostrado, una vez más, dónde se encuentran la verdad y la razón, y como ha puesto al descubierto la mentira.

Apenas dos años después del intento de liquidar institucionalmente al PSD, los mismos que se unieron para pretender destruir esos valores, ahora se desgajan y denigran en una guerra de fango que parece no tener límites, y más que por intereses políticos se despedazan por fines hegemónicos que ascienden hasta altos niveles de corrupción, cuando se trata del “quítate tu”.

Hoy vemos como la Agenda para la Transición- un esfuerzo para unir a la oposición y cuyo liderazgo no ofrecía garantía de seriedad para el éxito de su gestión, precisamente por el resquebrajamiento del prestigio y la credibilidad en algunos de sus líderes por parte de amplios sectores de la disidencia, está originando la pérdida de confianza hacia ellos.

La influencia perniciosa que lleva a cabo Héctor Palacios Ruiz, que desde Concilio Cubano en 1995, pasando por las Damas de Blanco y las Bibliotecas Independientes en el 2009, incluyendo a la propia Agenda para la Transición, ha dividido o aniquilado a unas cuantas instituciones.

Ahora vuelve por sus fueros invitando a la disidencia a sumarse a las filas de la Agenda, integrando el espurio “Partido Solidaridad Democrática”, que supuestamente preside el golpista y usurpador Pablo Silva Cabrera, en el que solamente se representa él mismo.


En ese sentido la Dirección Nacional del PSD, desea dejar patentizado que cualquier individuo que apareciese asumiendo la presidencia de un falso PSD, más que espurio es un fraude que nada tiene que ver con el único y verdadero Partido Solidaridad Democrática, que el próximo 10 de diciembre cumplirá 16 años de fundado, con delegaciones en las 14 provincias del país, y que es miembro pleno de la Internacional Liberal (IL) y de la Convergencia Liberal Cubana.
Si tomamos como experiencia que lo pronosticado por nuestro partido respecto a Héctor Palacios y su actuar desmedido en todos estos años se está cumpliendo, poniéndose por encima y fuera de las instituciones. Podemos entonces vaticinar sin temor a equivocarnos que, con Todos Unidos, la Unidad Liberal y Agenda para la Transición en sus manos, su próximo paso será intentar de algún modo la asignatura que le queda pendiente: adueñarse, propósito que desde luego no logrará, del verdadero y único Partido Solidaridad Democrática, con el consiguiente secuestro del proceso institucional.

Desde el 21 de agosto de 1998, cuando perdió la presidencia del PSD, Héctor Palacios Ruiz- quien según sus propias palabras- su libro de cabecera es “El Padrino”, ha venido alimentando su odio y su sed de venganza contra su presidente actual. Esa ha sido su meta principal, su sueño dorado que nunca alcanzará.

El 26 de enero de 2007, a propósito del intento de golpe de estado por parte de las personas referidas anteriormente, dimos a conocer un pronunciamiento titulado: “El PARTIDO SOLIDARIDAD DEMOCRÁTICA EN DEFENSA DE SU INSTITUCIONALIDAD”. Hemos tomado los últimos párrafos de aquel documento para el final de la presente declaración:

“Afortunadamente, después del año 1989 del siglo pasado, los demócratas del mundo, entre los que nos encontramos, no creen que a la democracia se pueda llegar por vías antidemocráticas. El cuento de los revolucionarios, de los salvadores de la Patria, de los intérpretes de las mayorías silenciosas ha encontrado su género en el de la sospecha autoritaria o totalitaria. La legitimidad política en este nuevo siglo solo le asiste a quienes utilizan procedimientos democráticos para alcanzar sus fines. La época en la que la política y las instituciones se juzgaban por las buenas intenciones ya pasó definitivamente. En la política moderna hay un buen adagio: dime cómo actúas y te diré qué clase de político eres”.

“Nuestros golpistas están atrapados por los cuatro caminos de la encrucijada en la que se han metido: no les asiste la legitimidad democrática, no tienen asidero en la tradición del PSD, no cuentan con el apoyo de las mayorías y no tienen base en la legitimidad institucional de nuestro partido”.

“Una vez más el PSD demuestra que pese a los golpes, o quizá debido a ellos, es un partido sólido y afincado en los dos valores fundamentales de la política actual: la institucionalidad y la mayoría”.
“Esperamos que nuestros amigos en el mundo y en Cuba estén de acuerdo con estos valores”.

Y a esto agregaríamos de nuevo cuño: esperamos que la comunidad democrática cubana se dé cuenta de una vez que Héctor Palacios Ruiz no es más que la reproducción de las farsas políticas cubanas del siglo pasado, que todavía encuentran ejemplares en algunos de nuestro países latinoamericanos.

Dirección Nacional del PSD:
1- Fernando Sánchez López (Presidente)
2- Raúl Chávez Valdivia (Vicepresidente)
3- Adolfo Fernández Sainz (en prisión, miembro de los 75)
4- Osmar Laffita Rojas
5- Luis Hevia Vázquez
6- Marcos Fiallo Samper
7- Jorge Verrier Rodríguez
8- Rogelio Travieso Pérez
9- Orestes Cartaya Lirio, Prov. Habana
10- Rolando Delgado Ramos, P del Río
11- Wilber Hernández Acosta, Las Tunas
12- Luis Dunand Rdguez. Guantánamo
13- Arnoldo de la Cruz, S. de Cuba
14- Lourdes Gómez Gómez, Granma
15- Eyder G. Graña Toledo, Holguín
16- Amauri Peña Martínez, Las Tunas
17- Yoani D. Valencia García, Camagüey
20- Rolando Vargas López, Cienfuegos
21- Hermes Diago Gómez, Matanzas
22- Max A. Rodríguez, Prov. Habana
23- Ernesto Travieso Hernández, La Hab.
18- Faustino Perdigón Pérez, S. Spíritus
19- Luís R. Hernández, Villa Clara