jueves, 9 de julio de 2009

DON SOBERÓN, Carlos Ríos Otero


Santo Suárez, La Habana, julio 9 de 2009 (SDP) Francisco Soberón, ministro presidente del Banco Central de Cuba, en el otoño del año 2007 solicitó su renuncia. Argumentó que quería escribir sus “memorias”, un viejo proyecto inconcluso, dijo. Y de nuevo exigió su dimisión en la primavera del 2008. Otoño y primavera son las estaciones del año en que, al parecer, al poderoso banquero le glorifica la musa su veta de escritor.

Cuando el 26 de julio de 2007, Raúl Castro (Castro II) planteó reconquistar una sola moneda, Francy (así le llaman en el círculo interno de los allegados) arguyó que se necesitaba al menos 5 mil millones de dólares para apuntalar el peso cubano. Pero el muy pendejo no se atrevió a proponer una ponina entre la NOMENKLATURA, para salvar al vilipendiado “Liborio”.

“Liborio” pregunta a Don Soberón, el gurú de las finanzas castristas, si develará en algún capitulo de su ya “famoso” ensayo (cuento de Agatha Christie), los millones de dólares que fregó cuando especulaba en la bolsa de Londres a nombre del estado cubano desde principios de los años 90. En aquel momento, nada menos con el saldo inicial de 600 millones de dólares, y final de “X” miles de millones. También de libras esterlinas…

En semanas reciente, el poderoso bolsista renunció a todos los títulos de “nobleza”que otorga la revolución: Ministro, Diputado, miembro del Comité Central del Partido Comunista y pichinga de Fidel Castro. Parodió una misiva a la hechura de la de Che Guevara dirigida a Castro I (“…otras tierras reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos…”). Esta vez, el nuevo Che, “prometió” a Castro II, ayudar… ¿Será, joder a “Liborio”?

Francy, este camaján de siete leguas, para cubrirse las espalda ajustaba el balance de la especulación a la República de Cuba y la reserva a nombre del Jefe de Estado. Ambas cuentas se nombraban Fidel Castro Ruz, que no es lo mismo pero es igual. Lógico para aquel entonces.

Acerca de las remesas que dispensa la diáspora a sus familiares en la Isla, Don Fidel y Don Francisco, se pusieron de acuerdo para robarle el 20 % al pueblo. Seguro es un capítulo del cuento que ya escribe el “ingenuo” financista.

Francy, descolló como buen escribano, cuando, en otoño del 2005 en Mesa Redonda-TV, el tirano lo emplazó: ¿qué dirán ahora los enemigos cubanos-americanos de Miami? El socarrón de Soberón respondió “entendidamente”: ¡nada, si quieren gozar, que manden más dólares yankis…!

Así están las cosas en Cuba. “Liborio” valora que la Resolución-Robo del 20% es una extorsión más en la filosofía del abuso de poder de un Ex Comandante en Jefe y un Ex Ministro, contra un pueblo en estado de indefensión.
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