jueves, 9 de julio de 2009

EL INSÓLITO CASO DEL 4 DE JULIO CUBANO, Frank Cosme



Santos Suárez, La Habana, 9 de junio de 2009, (SDP) El 4 de Julio es una fecha significativa en la historia mundial, no solo en la de Estados Unidos. Marca el inicio de la decadencia del colonialismo de las naciones europeas en América y de la liberación en el siglo siguiente de todas las naciones en este continente.

Sin embargo, hay algo más con el 4 de Julio que todo el mundo, incluso los cubanos, asocia solo con la fiesta nacional de Estados Unidos. Ese algo tiene que ver con nuestra historia, pues fue un 4 de Julio de 1851, en una hacienda de Camagüey llamada San Francisco del Jucaral, cerca del pueblo de Cascorro, donde fue redactada y firmada la “Primera Declaración de Independencia de Cuba”.

Naturalmente, esta declaración en este día es la consecuencia de otras acciones como veremos mas adelante y una coincidencia con el otro 4 de Julio. Lo que sí es ya clásico cuando se aborda a un cubano con este tema y su promotor, Joaquín de Agüero, que haga el socorrido gesto con la boca de una media luna al mismo tiempo que arruga el ceño, síntoma inequívoco de ignorancia. Los más avispados relacionan siempre a Joaquín de Agüero con un patriota de la guerra del 1868. Agüero fue fusilado el 12 de Agosto de 1851, diecisiete años antes de que estallara la Guerra de los Diez Años.

¿Quién fue en definitiva este hombre que hoy me honro en escribir sobre él? No me cansaré de decir que en esta isla, desde que se empezó a escribir su historia, han ocurrido y ocurren hechos poco comunes. Agüero no solo formó un grupo para gestar la independencia de Cuba, sino que fue el “el primer hombre en el mundo” en libertar a sus esclavos.

El 22 de Enero de 1843, diez años antes de que naciera Martí, en acta pública ante el escribano Don José Rafael Castellanos, Agüero adoptó la resolución de liberar a sus esclavos. No conforme con esto, les proporcionó en una de sus fincas lotes de terreno, ganado y aperos de labranza.

Para tener una idea de la dimensión internacional de este hecho, hasta hoy no reconocido ni siquiera por sus compatriotas, Agüero realizó esto cinco años antes de que Francia emancipara sus esclavos (1838) y 25 años antes de que en los Estados Unidos, Lincoln hiciera lo mismo (1863).

Los terratenientes le gritaban loco, el jefe militar y político de Puerto Príncipe, coronel Francisco de Paula Albuquerque consideró este hecho “subversivo” a la Corona, ordenó censura a la prensa, lo detuvo y al interrogarle por los motivos que había tenido, su respuesta fue lapidaria: “¿Cuál es el derecho que tiene un hombre para apoderarse de otro por la fuerza y venderlo como si fuera propiedad suya? ¿Y qué principio de justicia puede autorizar a nadie para comprar un hombre, su hermano ante Dios, por tan inicuos medios? Me repugna ser amo de seres humanos.”

Seis años después, junto con once hijos de Camagüey, funda la Sociedad Libertadora de Puerto Príncipe y adquieren dos imprentas portátiles, las cuales nunca fueron localizadas a pesar de la saña con que eran buscadas. Llegaron a colocar en el propio despacho del coronel Albuquerque sus ya conocidas “hojas volantes”.Su actuación no se limitó solo a Camagüey, sino que se extendió a toda la Isla.

En Bayamo, Francisco Vicente Aguilera, (otro gigante olvidado), quien ya preparaba secretamente la insurrección que estalló en 1868, estaba al tanto de todo lo que ocurría.

Después de un intento fallido por tomar Las Tunas de Bayamo (poblado de la región camagüeyana que entonces recibía ese nombre), se replegaron en la finca San Carlos. Entablaron combate con los Lanceros del Rey al grito de Independencia o Muerte. Finalmente fueron capturados cuatro hombres y entre ellos, Agüero.

Al amanecer del día 12 de agosto de 1851, por órdenes directas del Capitán General de la Isla, Gutiérrez de la Concha, fueron fusilados en la sabana del arroyo Beatriz Méndez.

A juzgar por este silencio que desvanece esta insólita historia, da la impresión que los historiadores se han guiado por lo más espectacular, los más audaces o por el triunfo de un objetivo. Si esto es así, ¿por qué se ha obviado la historia de Agüero? ¿Por su fracaso? ¿Acaso la Guerra del 68 no fracasó también? Y aún así, ¿el hecho de ser el primer hombre del mundo en liberar a sus esclavos no es suficiente para escribirlo con letras de oro en la Historia Universal?
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