jueves, 16 de julio de 2009

POESÍA DE TANIA DÍAZ CASTRO


AMARTE
Amarte es bañarme en miel, llevar una brújula
Para atisbar el North West de tu casa.

Amarte es escuchar tu voz en la cocina,
En el azúcar, en el agua que hierve.

En el sonido de la cuchara cuando
Da vueltas como loca por la taza

Amarte es escuchar tu voz
En el libro que se abre de piernas.
Sentir que estoy pariendo un hijo,

Atravesar las paredes de mi casa.

Amarte es dormir sobre tu cuerpo imaginado
Mientras corren hacia atrás los años.

* * * * * * * * *
HOMBRE DORMIDO
Es un infante. No lo despierten.
No le exijan palabra honda
Ni llama que se inflame.
Duerme la paz de los que amaron
En cada encrucijada.
Supo de senos erguidos como montañas,
Sexos hirvientes como lava de volcán.

No lo llamen. Sueños demasiados
Lo asaltan para que despierte.

Déjenlo escondido en el ramal de mi cuerpo
Que le hable mi corazón lo bueno de la vida.

Que una noche y otra
Se irá quedando solo
Y yo estaré esperándolo en la última puerta.

Déjalo quieto, pensamiento mío. No le cantes.
No pidas que le cante nadie. No lo alteres.

El misterio del mar abrirá sus ojos tristes
Una noche de tormenta
Y florecerá como fue,
En el ceibal habanero de aquel parque.
* * * * * * * * *

EL AMOR ES EL DIABLO

El amor es el diablo, sanguijuela envenenada.
Una rosa encendida de pasión para una guerra sin cuartel.
El última disparo a quemarropa, el susto de la noche.
El efecto de la nicotina y el alquitrán en la sangre.
La resurrección de un muerto, el portazo de la ventana.
El amor es un mago con su sombrero lleno de lagartijas
Sin rabos,
Verdes y moradas.

El amor es la paloma que se escapa cuando el mago
Se queda sin sombrero.
El amor es un mago,
Un cuarto lleno de ranas saltando al infinito.
Infinitas ranas en la noche.
Un hombre que se siente estúpido cuando la noche lo atrapa.
Viajar hacia el espacio azul, darle la vuelta al sol.

Una fuerza oceánica, un extraño país donde todos no habitan.
Una moneda de doble cara, un cuchillo de doble filo.
El amor es una puerta ancha por donde todos cabemos.
Una enfermedad congénita.
El amor es bésame despacio para tocar la gloria.

El amor anda descalzo, entra a lo oscuro
Bajo una lluvia de truenos.
El amor todo lo puede, hasta el terrible olvido.
Como verdugo, reconoce las últimas fuerzas que nos quedan
Y se aprovecha o se escapa, tan medroso.
¡Pobre de ese amor del que se burlan cuando es el último¡

Pero no se dejen engañar, el amor es jaula florida, animal inventado.
Obliga al menos romántico a andar con cuatro ojos,
Poner los pies sobre la tierra
Para morir al fin frente a su imagen.

Imagino al amor ese lugar seguro donde esconderse
Para seguir amando al viajero

Que viaja en redondo por el mundo.
El amor es estar ciego.
El amor es peregrinar por una casa triste,
Dejarlo escapar en fila con las hormigas por las paredes.



Fragmento del libro de poemas de amor ‘INVENTAR UN HOMBRE’