jueves, 13 de agosto de 2009

LA PRENSA CUBANA EN MEDIO SIGLO (III), Lucas Garve




Mantilla, La Habana, 13 de agosto de 2009, (SDP-Fundación para la Libertad de Expresión)

LA APOLOGÍA DE LA MANIPULACIÓN INFORMATIVA

En cuanto al aspecto de la presencia de la crítica en la prensa, tomaremos como ejemplo palabras del más alto líder del régimen cubano: “En un Estado de trabajadores como el nuestro, la crítica a una deficiencia o a errores en la gestión económica o administrativa no se hace para destruir a nadie, ni a la confianza de las masas en la Revolución, sino para educar al pueblo y señalar el camino de la rectificación”. Según lo anterior, la crítica se hace fundamentalmente para ayudar a la construcción del socialismo.

Dicho esto, no hacen falta más ejemplos para descubrir la fuente de la apologética en la prensa oficialista cubana, uno de sus mayores males. Incluso, criticado en ciertas ocasiones por algunos de sus dirigentes, pero mejor a manera de raspa polvo cariñoso más que como castigo ejemplarizante.

EL REVÉS DEL HOMBRE NUEVO

Llegados a este punto, después de un análisis somero de este medio siglo de prensa oficialista en Cuba, creo que es necesario darle un lugar meritorio a quienes desde finales de los 80, con más fuerza a inicios de los 90 y definitivamente lanzados desde mediados de los 90, reivindicaron a cuenta y riesgo la eticidad periodística tradicional de la prensa cubana.

Primeramente, surgieron como informadores de noticias cubanas al extranjero gracias a la creación y al desarrollo de la Radio Martí. En los años 94, 95, 96, constituyeron una realidad cierta, desafiante y hasta un poco transgresora al improvisar en un medio complejo que la mayoría desconocía, pero llevados por el afán de expresarse libremente.

Con todos los defectos imputables al poco profesionalismo, con sus errores de apreciación, de enfoque o técnicos, los periodistas independientes han salvado, en algo más allá de un lustro, la tradición cubana de plasmar la realidad en sus crónicas, en sus artículos de opinión -a veces verdaderos editoriales- en sus reportajes un tanto desmañados en ocasiones, pero efectivos en trasladar la verdadera realidad.

Han surgido de sus mentes y sus manos, boletines, tabloides, folletos, revistas, blogs, periódicos digitales con un nivel de calidad propio de profesionales y, todo esto, sin medios adecuados de comunicación, sin tecnologías de punta, sin dominar procedimientos de comunicación y exclusivamente con la voluntad de hacer y ganarse un espacio que les fue negado hace cincuenta años. Esos son los nuevos periodistas, los del siglo XXI, quienes no se ponen al servicio de otra idea que no sea la de la libertad de expresión.
garvecu@yahoo.com

1 comentario:

Kenneth dijo...

Si quieren expresar sus opiniones, recomiendo Juventud Rebelde ( http://www.juventudrebelde.cu ) Si hablo con algo de cautela, generalmente dejan pasar mis comentarios.

Fijense: http://www.juventudrebelde.info